Síguenos en redes sociales:

Kote Bernal (Cebanc): “Reconocer el trabajo de estos 50 años con la Medalla al Mérito nos hace sentir muy orgullosos”

NOTICIAS DE GIPUZKOA habla con Kote Bernal, miembro del equipo de dirección de Cebanc, para repasar el significado de este premio

Kote Bernal (Cebanc): “Reconocer el trabajo de estos 50 años con la Medalla al Mérito nos hace sentir muy orgullosos”Arnaitz Rubio

Cebanc celebra este año su 50 aniversario y lo hace con un reconocimiento muy especial: la concesión de la Medalla al Mérito Ciudadano, un galardón que pone en valor su aportación al desarrollo educativo, social y económico de Donostia a lo largo de cinco décadas. Con motivo de este reconocimiento, NOTICIAS DE GIPUZKOA habla con Kote Bernal, miembro del equipo de dirección de Cebanc, para repasar el significado de este premio, la trayectoria del centro y los retos de futuro.

¿Qué supone para Cebanc recibir la Medalla al Mérito Ciudadano, además, en el año de su 50 aniversario?

Lo vivimos con muchísima emoción y una profunda gratitud. El año pasado ha estado lleno de celebraciones vinculadas al 50 aniversario, con numerosos eventos, y este reconocimiento es, sin duda, el broche final. Para nosotros representa la satisfacción del trabajo bien hecho. Después de 50 años de historia, de esfuerzo, de buenos momentos y de muchísimas personas que han pasado por Cebanc, que se reconozca nuestra labor es un orgullo enorme y algo muy emocionante.

"Después de 50 años de historia, de esfuerzo, de buenos momentos y de muchísimas personas que han pasado por Cebanc, que se reconozca nuestra labor es un orgullo enorme y algo muy emocionante"

¿A quién diría que representa? ¿Al profesorado, al alumnado, a las empresas colaboradoras?

Representa a todo el ecosistema Cebanc. Por un lado, a todas las personas que trabajamos aquí: el profesorado, los equipos de gestión, administración, comercialización y, por supuesto, el equipo directivo. También a las empresas con las que colaboramos estrechamente, ya que la Formación Profesional está muy vinculada al tejido empresarial y gracias a ellas hemos podido adaptarnos a las necesidades reales de los distintos sectores. Y, por supuesto, a los alumnos y alumnas, que son el motor del centro. Sin ellos no existiríamos.

¿Qué cree que ha valorado el jurado o la ciudadanía para presentar y elegir a Cebanc como merecedor de esta medalla?

Cebanc nació en Donostia y durante estos 50 años ha sido una parte activa del tejido educativo y social de la ciudad. Hemos formado a miles de personas que hoy trabajan, emprenden y aportan valor tanto en Donostia como en su entorno. Hemos crecido junto a la ciudad, adaptándonos a los cambios y entendiendo siempre la formación como una herramienta de transformación social y de desarrollo local.

Evolución

A lo largo de estos años, la adaptación y la evolución han sido claves para seguir siendo un centro de referencia. ¿Cómo han vivido ese proceso?

Siempre hemos tenido muy presentes las necesidades de cada momento. Por un lado, las de las empresas, con las que mantenemos alianzas y contacto constante a través de asociaciones sectoriales. Y por otro, los cambios sociales. La labor social forma parte del ADN de Cebanc. La sociedad cambia, surgen nuevas realidades, como puede ser la inmigración, y nosotros tratamos de acompañar a las personas en su adaptación al sistema educativo, al mundo laboral y a la sociedad. Ese acompañamiento integral es una de nuestras principales señas de identidad.

"La labor social forma parte del ADN de Cebanc. La sociedad cambia, surgen nuevas realidades, como puede ser la inmigración, y nosotros tratamos de acompañar a las personas en su adaptación al sistema educativo, al mundo laboral y a la sociedad"

¿Qué diferencias destacaría entre el Cebanc en el que entró y el actual?

Llevo aquí 30 años, así que el cambio ha sido enorme. Cebanc nació como una pequeña academia de preparación de oposiciones bancarias en la Plaza de la Constitución. Con el tiempo pasamos a la Formación Profesional, nos trasladamos a otros edificios y empezamos con áreas como administración e informática. Después fuimos ampliando familias profesionales como el comercio o la hostelería y el turismo. Hoy no solo formamos a jóvenes, sino también a personas en activo, a personas en desempleo y a colectivos muy diversos. Hemos pasado de tener unos pocos alumnos a contar con unos 4.000 actualmente, más de 200 cursos de formación para el empleo al año, 17 ciclos formativos, programas de aprendizaje permanente, una escuela infantil de cocina en verano y formación para personas jubiladas.

La igualdad de oportunidades y la inclusión social son los ejes fundamentales de su actividad.

Así es. Trabajamos con alumnado de todas las edades y situaciones. Jóvenes, personas en activo, personas desempleadas y colectivos vulnerables. Acompañamos a las personas antes, durante y después de la formación, desde la orientación inicial hasta la inserción laboral a través de nuestra bolsa de empleo. Además, desarrollamos programas específicos para colectivos vulnerables como las mujeres víctimas de violencia de género o los jóvenes que habían quedado fuera del sistema educativo.

Kote Bernal, miembro de la directiva de Cebanc.

Te puede interesar:

Futuro

¿Cuáles son los principales retos de Cebanc de cara al futuro?

Siempre estamos pensando en el futuro con ilusión pero, con los pies en la tierra. Lo que nos ha traído hasta aquí ha sido el tesón y una enorme vocación por la formación. Queremos seguir creciendo, innovando y adaptándonos, apoyándonos en la experiencia acumulada, pero sin perder nunca la cercanía, la humanidad y el trato personal que nos definen como centro.

La entrega de la medalla será un momento muy especial. ¿Cómo la van a vivir?

Será un día muy especial y estamos, la verdad, un poco nerviosos. La medalla la recogerá la directora general de Cebanc, Paloma Enriquez, y el discurso irá muy en la línea de todo lo que hemos comentado. El equipo de dirección y los socios estaremos presentes en el salón de plenos y hemos querido invitar también a trabajadores y alumnado. Además, será un momento para poner en valor lo que hacemos y para transmitir esa ilusión a las nuevas generaciones.