Que solo quedan 48 horas para la Tamborrada es una verdad a medias, porque desde hace varios días en todos los rincones de Donostia lleva sonando la música de los ensayos de las diferentes compañías. Tras el último atracón navideño el día de Reyes, la perspectiva de la fiesta de San Sebastián es parecida a la que puede sentir el ciclista antes de encarar el último puerto de una etapa reina del Tour. ‘Aquí me bajo’. Pero van pasando los días y el aroma festivo que desprenden las composiciones de Raimundo Sarriegi despiertan la emoción dormida y para cuando llega el día 19 el cuerpo vuelve a pedir guerra. La tamborrada de este año pasará a la historia porque además de ser la más paritaria de la historia (el 47% de los y las participantes activos en la fiesta serán mujeres), por primera vez será plenamente igualitaria si nos atenemos a las tamborradas que salen. Todas menos dos son mixtas, y las que no lo son, una será exclusivamente de mujeres y la otra solo de hombres. Se puede decir que la Tamborrada ha llegado a la meta de la igualdad gracias al camino que hace 46 años comenzó a recorrer Kresala. En change. org se ha iniciado una recogida de firmas para que el tambor mayor en la izada también le toque a una mujer. Pues que así sea.