Josetxo Fuentes ha sido distinguido con la Medalla al Mérito Ciudadano por su trayectoria vinculada a la cultura popular y la danza, y como creador de la coreografía de baile de la Marcha de San Sebastián en 1994. Además, es impulsor de comparsas de carnaval, creador del bastón del Dios Momo y responsable de la indumentaria y coreografías de la Comparsa de Jardineros. Este reconocimiento subraya no solo su aportación artística y cultural, sino también su compromiso constante con las fiestas y la vida comunitaria de Donostia.
¿Le sorprendió su elección para recibir la Medalla?
Mucho. Recibí la noticia con mucha ilusión. No me lo esperaba, y ha sido especialmente bonito porque mis compañeros me presentaron con un precioso dossier y he tenido la suerte de salir elegido. Además, esta medalla tiene un punto especial porque la propuesta viene de la ciudadanía, y siento que la gente de Donostia reconoce el trabajo que he hecho todos estos años.
Vista su trayectoria, mucha gente puede pensar que siempre ha sido un fiestero al que le encanta bailar. ¿En qué momento decidió dedicarse a la danza y la fiesta?
De joven fui muy discotequero, y solía ir con mis amigos a Hernani y a Errenteria, por ejemplo. Acabábamos muchas fiestas junto a los txistularis de Donostia, y un día dije: “Quiero aprender a bailar fandangos”. Fue algo improvisado, porque tenía un amigo en un grupo y me convenció para que fuese, con la condición de quedarme tras aprender. Al principio pensé, “aprendo y me voy”, pero me encontré un ambiente tan sano y tanta gente que se lo quería pasar bien, que me quedé. Organizábamos fiestas y pequeños guateques, y a los diez años me ofrecieron coger la dirección del grupo. Fue ahí cuando comencé a desarrollar mi carrera y a crear diferentes coreografías.
Una de ellas es la de la ‘Marcha de San Sebastián’, que hoy es un emblema festivo de la ciudad ¿Fue un encargo o una iniciativa propia?
Es una idea propia que la llevé a cabo porque quería aportar algo simbólico a la ciudad. La Marcha es una pieza exigente, como el aurresku, y no fue sencillo pensar los pasos que acompañarían la música. Al principio hubo críticas, porque era algo innovador y que nadie se podía haber imaginado. Pero con el tiempo se ha convertido en una pieza que muchas personas y tamborradas interpretan y bailan cada año. Diría que forma parte del repertorio festivo de Donostia.
"La coreografía de la 'Marcha' es una idea propia, y no fue sencilla llevarla a cabo porque había que cuadrar cada paso con la música"
¿Cómo recuerda la primera vez que vio la ‘Marcha’ bailada en 1994?
Fue emocionante y recuerdo estar muy nervioso aquella primera vez que bailamos en la plaza del Txofre junto a los tamborreros de la sociedad Kondarrak. La música, la gente cantando, los dantzaris… Todo tenía que ir unido para salir bien, y así fue. Ahora, a pesar de que parece una tradición ya establecida en muchas tamborradas, todavía me pone los pelos de punta el momento.
Además de la ‘Marcha’, también ha tenido una incidencia notable en el carnaval de Donosti, con el desfile de comparsas y también con la de Jardineros.
La vena carnavalera me viene de mis padres, y esas coreografías sí se parecen más a un guateque (ríe). En mi familia tenía modistas y siempre hemos tenido unos trajes preciosos. El tema del carnaval, aunque ahora parezca que siempre se ha hecho así, comenzó de una manera muy discreta y con menos comparsas. Ahora se ha convertido en algo increíble. Recuerdo que salíamos desde el Paseo Nuevo a desfilar, con el frío que hacía y con el viento que pegaba… Con los años comenzamos a salir desde el edificio de Bellas Artes y desfilábamos más por el centro. También propuse colocar a todas las comparsas dentro de un circuito cerrado por el centro de la ciudad y que todas arranquen a la vez, pero es más complicado porque no todas llevan su ritmo. De todas formas, ver en lo que se ha convertido el carnaval donostiarra me hace mucha ilusión.
Programa festivo
¿Qué significa para usted que sus pequeñas ideas se hayan convertido en parte del programa festivo de Donostia?
Es muy ilusionante ver que ideas que parecían modestas se convierten en tradiciones importantes. Para mí es una gran satisfacción saber que la gente, disfruta y participa en diferentes propuestas con cariño. Siento un orgullo muy grande.
¿Cómo espera vivir el día de la entrega de la medalla, la víspera del Día de San Sebastián?
Con mucha emoción. Tengo pensado el discurso que leeré, ya que es un acto serio, pero después lo celebraré como una fiesta más junto a mi familia y mis amigos. Además, después del acto nos han invitado a seguir la Izada desde el balcón de la biblioteca de la plaza de la Constitución y estoy seguro de que me emocionaré mucho.
"Estoy trabajando varias ideas sobre futuras coreografías hiladas con Donostia, pero por el momento son secretas"
No será la primera medalla que reciba.
He recibido varias. La sociedad, por ejemplo, también me otorgó hace años la Medalla de Oro de la tamborrada, y ahora recibiré la del Mérito Ciudadano, más no puedo pedir (se emociona).
De cara al futuro, ¿piensa todavía en crear nuevas coreografías o piezas simbólicas para la ciudad?
Sí, tengo varias ideas en mente en las que ya estoy trabajando, pero son proyectos que mantengo en secreto por ahora. Tengo algunas coreografías potentes que quizás vean la luz más adelante, pero puedo decir que cada vez que las ensayo se me ponen los pelos de punta. Mi cabeza no para de pensar en crear coreografías que vayan hiladas con Donostia.