La demanda de información se dispara en Irun

26.03.2021 | 00:38
Martínez y Larrarte, en las instalaciones del SAC de Irun.

El servicio de atención ciudadana (SAC) de iRUN registró su récord de consultas a lo largo del año pasado

2020 supuso un "esfuerzo brutal" para el Servicios de Atención Ciudadana (SAC) de Irun. Y no solo porque durante los primeros meses de la pandemia la demanda de información sobre lo que se podía y no hacer se disparó por parte de los irundarras, sino porque, además, la crisis del covid puso a prueba el propio funcionamiento interno del servicio de información municipal de referencia. Para la delegada de Sociedad de la Información y Participación Ciudadana de Irun, Mónica Martínez, el servicio pasó el test con muy buena nota.

"Los datos demuestran que el SAC ha sido y es un canal de atención fundamental en estos tiempos de crisis", aseguró ayer Martínez, pues en 2020 la oficina volvió a batir su récord absoluto de consultas con 248.399, un 20% más que el año anterior. Esta subida en las atenciones coincide con una reducción importante, pero lógica, del 48% en las atenciones presenciales del servicio, que estuvo cerrado a las visitas ocho semanas entre marzo y mayo y no recuperó su aforo completo tras la reapertura.

No obstante, las atenciones presenciales habituales se redirigieron a otros canales, principalmente al telefónico que se ofrece desde el 010, número desde el que se atendieron 124.132 llamadas (lo que supone un aumento del 68%). También creció el uso de las terminales de autoservicio un 64% (46.118 atenciones) y el de la sede electrónica en otro 64% (24.686 atenciones).

Más allá de las cifras, la responsable del servicio, Izaskun Larrarte, destacó ayer el "esfuerzo brutal" al que se vio sometida la oficina el año pasado. "No podíamos planificar ni a largo, ni a medio plazo, nos vimos obligados a hacerlo mediante calendarios de personal semanales", explicó Larrarte, que recordó también que esta planificación a corto plazo estaba expuesta a los "constantes cambios de normativa". En ese sentido, la responsable subrayó la importancia del refuerzo en la cooperación con otras áreas del Ayuntamiento.

En la parte más social del servicio, hubo situaciones de angustia: "Tuvimos muchas más llamadas de personas mayores que viven solas de las que hubiéramos imaginado". A pesar de lo trágico del año pasado, también hubo momentos y atenciones motivo de alegría, como la llamada de una pizzería que quiso ofrecer una cena a los servicios sanitarios del Hospital del Bidasoa, atención que se gestionó desde el 010 debido a que las líneas del centro de salud estaban colapsadas.

Aunque las atenciones presenciales descendieron un 48%, la suma de todas las consultas ascendió un 20% hasta las 248.399