Subsanar las debilidades

01.10.2020 | 00:28
El albergue Martindozenea sigue dando cobijo a migrantes en tránsito.

un estudio que analiza los servicios sociales de irun pide realizar una reflexión sobre el modelo de atención

una de las partidas del presupuesto de 2020 negociadas entre el Gobierno municipal socialista de Irun y Elkarrekin Podemos-Ezker Anitza contemplaba la realización de un estudio que analizase la posible implantación de un Servicio Municipal de Urgencias Sociales (SMUS) en la ciudad. Según dieron a conocer ayer los concejales Miren Echeveste y Santi Jiménez, de Elkarrekin Podemos, los resultados de informe no dejan lugar a dudas: "La implantación de un SMUS entraría en conflicto con el servicio que ofrece la Diputación Foral de Gipuzkoa y no tendría suficiente volumen de usuarias y usuarios para justificar su coste".

Jiménez, que reconoció que las conclusiones del estudio son "desfavorables a la idea que se tenía en un principio", quiso mostrar la satisfacción de su grupo por el hecho de que el análisis haya dado a conocer la situación real de los servicios sociales de Irun. Así, el estudio realizado, de tipo DAFO, pone de manifiesto las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades del servicio social que se da desde el Ayuntamiento y, respecto a los servicios de primera atención de urgencia, explicita que "es necesario realizar una reflexión sobre el modelo de atención".

En cuanto a las víctima de violencia machista, Echeveste afirmó que, según el informe, "se echa en falta a la estabilización de un perfil de trabajo social centrado en la atención a mujeres" en la ciudad. El estudio también plantea que sería "adecuado" que en dichos casos "se hiciera una orientación y contención emocional por parte de profesionales de los servicios sociales junto con el papel que debe jugar la Ertzaintza".

Otro de los puntos que trata el informe es la atención a las personas migrantes. Según el análisis "las personas migrantes en tránsito no tienen información de donde se encuentra el albergue" Martindozenea. En ese sentido, Jiménez apuntó que, aunque existe una red ciudadana que realiza ese trabajo, el Consistorio debería tener una red de acogida propia o, en su defecto, que los servicios sociales deberían coordinarse con la red existente para dar una respuesta eficaz a la problemática.