El Ayuntamiento de Irun ha iniciado la tramitación para instalar 36 nuevas cámaras de vigilancia en 18 lugares de la ciudad. Esta medida está destinada a “reforzar la seguridad en las calles de la localidad”. Estas cámaras se colocarán de forma progresiva a lo largo de este año. Una vez se instalen todas, a finales de año, la ciudad alcanzará un total de 226 dispositivos de vigilancia distribuidos por todo el municipio. 

"Seguir ampliando las herramientas de seguridad pública"

La iniciativa responde al objetivo de “seguir modernizando y ampliando las herramientas de seguridad pública”. La mayor parte de los nuevos dispositivos se instalarán en zonas que actualmente no cuentan con sistemas de vigilancia. Con ello se busca “mejorar la cobertura en espacios exteriores y reforzar las capacidades de prevención, supervisión y respuesta ante posibles incidencias, tanto en materia de seguridad como en la gestión de tráfico”.

Actualmente, Irun dispone de 190 cámaras de videovigilancia, de las cuales 128 son fijas y 62 móviles. Esta combinación permite mantener una “vigilancia constante” en puntos estratégicos de la ciudad y, al mismo tiempo, contar con “flexibilidad operativa” para adaptarse a diferentes necesidades. Además de su función de control, estos sistemas también tienen un efecto disuasorio frente a posibles conductas delictivas.

Recuperar grabaciones para investigaciones posteriores

Del total de las cámaras de vigilancia actuales, 106 están instaladas en entornos de edificios municipales y 84 en la vía pública. El sistema permite visualizar las imágenes en tiempo real desde el centro de control de la Policía Local. También permite recuperar grabaciones anteriores en caso de que sea necesario para investigaciones posteriores. Además, existe una colaboración de la Ertzaintza y por eso, cuando la Ertzaintza lo solicita, la Policía Local facilita las imágenes para apoyar sus indagaciones.

La instalación de las nuevas cámaras forma parte del programa anual de los Presupuestos Participativos. El presupuesto para instalarlas es cercano a los 200.000 euros. Cristina Laborda, alcaldesa de Irun, ha subrayado que la seguridad es una de las “principales preocupaciones de la ciudadanía”. Por eso, “es una prioridad para el gobierno municipal”. 

Una de las propuestas "más votadas"

En ese sentido, la alcaldesa ha destacado que la propuesta fue una de las “más votadas” en la última campaña de presupuestos participativos y que el Ayuntamiento de Irun continuará “dotando a la Policía Local de más medios y recursos para mantener a Irun como una ciudad segura”.

La evolución de la videovigilancia en la ciudad muestra un crecimiento progresivo desde la instalación de las primeras cámaras en el año 2000. A partir de 2016 el aumento ha sido significativo, reflejando “una política activa de refuerzo del sistema de seguridad”. 

En 2015, se renovó el sistema central de visualización y grabación. Esto permitió ampliar funcionalidades y centralizar la gestión de la mayoría de cámaras en el centro de control de la comisaría de la Policía Local.

Tres nuevos vehículos patrulla

Además de esta inversión en las cámaras de videovigilancia, la Junta de Gobierno Local ha aprobado también la contratación del suministro de tres nuevos vehículos patrulla en régimen de arrendamiento. El coste es de 273.600 euros para un periodo de cuatro años.

Con esta nueva incorporación, el Ayuntamiento de Irun continúa avanzando en la renovación de la flota policial con vehículos más sostenibles. Actualmente, la Policía Local dispone de 27 vehículos, de los cuales 20 (el 74% del total) operan ya con tecnologías menos contaminantes.