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Aretxabaleta y Eskoriatza impulsan un plan de bienestar emocional y prevención de adicciones para la infancia y la juventud

El programa 2026-2029 implantará sus primeras medidas este año con un nuevo servicio de atención psicológica, refuerzo de la prevención, participación juvenil y ayudas específicas para menores en situación de vulnerabilidad

Aretxabaleta y Eskoriatza impulsan un plan de bienestar emocional y prevención de adicciones para la infancia y la juventudAnabel Dominguez.

Los municipios de Aretxabaleta y Eskoriatza activarán este año el Plan Local de Promoción del Bienestar Emocional y Prevención de Adicciones, una hoja de ruta a cuatro años que sitúa en el centro a niños, niñas, adolescentes y jóvenes, y que apuesta por avanzar de manera decidida en la reducción de conductas adictivas desde una perspectiva comunitaria.

El plan, en el que caminan de la mano ambos ayuntamientos junto a centros educativos, asociaciones de madres y padres, gaztelekus, ludotecas, servicios psicosociales y sanitarios, entre otros agentes, comenzará a desplegar sus primeras medidas en los próximos meses.

Entre las actuaciones previstas destaca la apertura, a partir de septiembre-octubre, de un nuevo servicio de atención psicológica para adolescentes y jóvenes que tendrá su base en Aretxabaleta; el refuerzo de los programas de educación de calle y de prevención; la puesta en marcha de foros de participación juvenil; y la creación de ayudas económicas específicas dirigidas a menores en situación de vulnerabilidad. Además, se ofrecerá formación a profesionales y agentes que trabajan con este colectivo y se impulsará un programa de pedagogía feminista en los centros educativos.

Diagnóstico como punto de partida

El plan tiene su punto de partida en el diagnóstico realizado en 2024, para el que se difundió un cuestionario en el que se superó el millar de participantes, más de 900 de ellos estudiantes. Los datos obtenidos mostraron que el 85% de las y los adolescentes y jóvenes considera que tiene una vida feliz. Sin embargo, el análisis evidenció diferencias de género: entre las chicas aparecieron con mayor frecuencia sentimientos de estrés y nerviosismo, así como una mayor preocupación por el cuerpo, el peso y la imagen. En cuanto a la sexualidad, el 78% de los chicos y el 83% de las chicas señalan que tienen derecho a vivirla con su cuerpo como deseen.

Respecto al ocio, aunque el 78% practica deporte, el uso de redes sociales,' WhatsApp' y videojuegos ocupa un espacio relevante. Un 25% reconoció, asimismo, conductas de riesgo en internet. El diagnóstico también abordó el consumo de sustancias: alcohol, tabaco, vapeo y cannabishan sido consumidos en mayor o menor medida por parte de la juventud. La edad media de la primera experiencia se sitúa en los 12 años para el alcohol, 13 para el tabaco y 14 para el cannabis.

'Bullying' y agresiones sexuales

Esta radiografía también recogió demandas concretas: más servicios para jóvenes, priorizar su bienestar, controlar la disponibilidad del alcohol y otras drogas, promover un ocio saludable con el euskera como eje y abordar de manera específica cuestiones como el bullying, las agresiones sexuales y los trastornos de la conducta alimentaria.

Competencias personales y sociales

A partir de estas conclusiones, el Plan 2026-2029 centra su atención en garantizar que niños, niñas y adolescentes crezcan en entornos seguros y protectores. Se fomentará, a su vez, su participación activa en los asuntos que les afectan y se trabajará en el desarrollo de competencias personales y sociales, como la gestión de conflictos, la comunicación y la capacidad de tomar decisiones responsables. La salud mental, con el fin de evitar la aparición de problemas psicológicos, el impulso de relaciones afectivo-sexuales saludables y la creación de espacios de reflexión crítica en torno a la normalización de los consumos, son otras de las metas que se buscan alcanzar.

“Se trata de una apuesta estratégica a medio y largo plazo, en la que la implicación de toda la comunidad será clave para fortalecer el bienestar emocional de la infancia y la juventud, y avanzar de manera firme en la prevención de adicciones”, insisten desde los consistorios de ambas localidades.

Retrasar la edad de inicio

Otras medidas que se lanzarán este año buscarán reducir la permisividad social frente al consumo de sustancias, retrasar la edad de inicio y disminuir la prevalencia de adicciones, mediante acciones de sensibilización y espacios de reflexión crítica.