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Lazkao quiere rescatar la memoria de los bacaladeros que faenaron en Terranova

Un grupo busca material sobre los jóvenes lazkaotarras que participaron en expediciones de pesca de bacalao entre las décadas de 1930 y 1970

Lazkao quiere rescatar la memoria de los bacaladeros que faenaron en TerranovaPixabay

La memoria de los lazkaotarras que faenaron en Terranova, Canadá, entre las décadas de 1930 y 1970 busca ahora nuevos testimonios. Un grupo de familiares y colaboradores ha puesto en marcha una iniciativa para identificar y documentar a los vecinos que participaron en aquellas expediciones de pesca del bacalao, con el respaldo del Ayuntamiento de Lazkao. El proyecto pretende recopilar relatos, fotografías y documentos que permitan preservar una parte poco conocida de la historia local. Y es que, pese a su relevancia, apenas ha sido recogida por escrito. 

Los impulsores del proyecto hacen un llamamiento a la ciudadanía para completar el puzzle de esta historia. “Cualquier tipo de material es bienvenido”, subrayan. Las contribuciones pueden enviarse al correo kultura@lazkao.eus.

30 jóvenes de Lazkao a Terranova

Hace décadas, cuando la pesca del bacalao era una actividad estratégica, un grupo de jóvenes lazkaotarras se embarcó rumbo a las frías aguas de Terranova. Se les conocía como bacaladeros, y aunque no se dispone de una cifra exacta, se estima que alrededor de treinta mozos de la localidad participaron en distintas expediciones a lo largo de esos años.

La empresa PYSBE organizaba aquellas campañas pesqueras de gran dureza. Uno de sus barcos más conocidos estaba capitaneado por Eustakio Arrinda, natural de Lekeitio, quien, casado con la lazkaotarra Iñasi Albisu, facilitó que varios jóvenes del interior se animaran a embarcarse en una labor que, por entonces, no era habitual entre quienes no procedían de la costa.

Un posible acto cultural

La investigación ya está en marcha. Los responsables del proyecto han comenzado a recopilar diverso material relacionado con las expediciones y las condiciones de vida de los bacaladeros, y la historia se irá reconstruyendo desde el primer encuentro entre Iñasi Albisu y Eustakio Arrinda. Además, no se descarta que, una vez avanzado el estudio, se organice un acto cultural abierto al público, como una exposición o una proyección audiovisual, para compartir estos relatos y homenajear a los jóvenes lazkaotarras que vivieron esta experiencia en alta mar.