Getaria recupera la historia de sus mujeres en la Edad Moderna
El Ayuntamiento ha presentado el estudio de la irundarra Osane Amiano
El Ayuntamiento de Getaria ha presentado el estudio Aro Berriko Getariako emakumeen errealitatea artxiboen bidez (XVI. mendearen amaiera eta XVII. mendea) - La realidad de las mujeres de Getaria en la Edad Modernaa través de los archivos. El trabajo lo ha desarrollado por la investigadora irundarra Osane Amiano Galdos y arroja luz sobre una parte de la historia local que, hasta ahora, había permanecido en un segundo plano.
Poner en valor la aportación de las mujeres
Esta iniciativa no es un hecho aislado, sino que se enmarca en el primer Plan de Igualdad entre Mujeres y Hombres de Getaria (2023-2026). Este documento, redactado por primera vez en 2022, recoge un total de 66 acciones concretas, entre las cuales destaca la necesidad de investigar y poner en valor la aportación de las mujeres a lo largo de los siglos.
Desde el Consistorio getariarra subrayan que el municipio costero mantiene una “deuda histórica” con las mujeres que nacieron, trabajaron y vivieron en la localidad. Por eso, el objetivo de la beca de investigación, dotada con 4.000 euros, es precisamente visibilizar ese papel en la vida social, laboral, económica y política para poder comprender la Getaria actual y “seguir construyendo” el futuro del pueblo.
La investigación de Amiano se centra principalmente en el siglo XVII, aunque también analiza contextos de los siglos XVI y XVIII. En aquella época, Getaria era una villa estrechamente ligada al mar: la pesca, la caza de la ballena y el comercio atlántico obligaban a los hombres a permanecer fuera del hogar durante largos periodos de tiempo.
Las mujeres no fueron figuras pasivas
En este escenario de ausencias masculinas, las mujeres no fueron figuras pasivas. El estudio de Amiano demuestra que asumieron la gestión directa de la casa, la familia y el patrimonio, tomaron decisiones económicas y sociales críticas para la supervivencia de la comunidad y utilizaron la dote como una herramienta estratégica para la transmisión de bienes y el fortalecimiento de alianzas familiares, más allá del simple acuerdo matrimonial.
A través del análisis minucioso de archivos, libros y documentos, la investigación revela que, pese a las limitaciones jurídicas de la época, las mujeres encontraron grietas para ejercer su autoridad. Muchas de ellas participaron en pleitos, realizaron donaciones, crearon censos y administraron patrimonios con autonomía, especialmente al enviudar.
Heterogeneidad del colectivo
El trabajo de Amiano también destaca la heterogeneidad del colectivo: las vivencias de las getariarras variaban significativamente según su estatus socioeconómico y sus trayectorias vitales, rompiendo con la idea de un grupo uniforme y sin voz.
En definitiva, este proyecto de memoria histórica permite que nombres y relatos que habían quedado fuera de los libros oficiales ocupen ahora el lugar que merecen en los rincones y crónicas del municipio getariarra.