Elkar Hezi ikastetxea celebra este año su 25 aniversario; una efemérides que invita a mirar atrás con orgullo y, al mismo tiempo, a proyectarse hacia el futuro con ilusión y compromiso. Aunque el colegio oñatiarra adopta este nombre en 2001, su historia hunde sus raíces unos años antes, en un proyecto educativo previo que marcó el camino, bautizado como Mikel Aozaraza, que vio la luz en 1996 a partir de la fusión de dos centros de titularidad religiosa: Santa Escolástica, de la comunidad Benedictina, y La Milagrosa, perteneciente a las Hermanas de la Caridad. El primero pasó a acoger entre sus cuatro paredes las etapas de Educación Infantil y Primaria, mientras que el segundo hizo lo propio con las de Secundaria. Más adelante, terminaron por incorporarse el servicio de guardería y el Bachillerato, redondeando la oferta educativa.

Ambos centros decidieron unir sus fuerzas con un doble propósito: "por un lado, dar respuesta al reto demográfico, y por otro, profundizar en nuevas metodologías educativas capaces de atender de manera eficaz las necesidades una sociedad en constante proceso de cambio, hacer frente al desafío tecnológico y crear un entramado educativo que estuviera a la altura de las exigencias de un nuevo paradigma que ya se comenzaba a vislumbrar a todos los niveles con el cambio de siglo", explican desde Elkar Hezi.  Este cuarto de siglo de andadura se acompaña ahora de distintos actos y citas conmemorativas que se sucederán a lo largo del año.

Valores humanos universales

Elkar Hezi nace como una iniciativa que incorpora en su ADN “los valores humanos universales y una propuesta pedagógica innovadora y abierta creando una comunidad de aprendizaje diversa e  inclusiva”, señalan desde el centro, haciendo hincapié también en el que el propio nombre, “educar en comunidad, refleja nuestra manera de entender la educación”.

“Este enfoque integral permite que el alumnado adquiera los conocimientos y competencias necesarios para desenvolverse en la sociedad actual, al tiempo que desarrolla una lectura crítica sobre su entorno”, apuntan. Se trata de formar a personas que “reflexionen, debatan y, desde los valores y los derechos humanos, se conviertan en agentes de cambio, ciudadanos y ciudadanas responsables, con un fuerte sentimiento de pertenencia a la comunidad”.

Imágenes que forman parte de la rica historia del centro escolar. Elkar Hezi ikastetxea.

Euskera, feminismo, justicia social...

A lo largo de estos 25 años, Elkar Hezi ha sido escenario de innumerables vivencias: los nervios de los primeros días de clase, las sonrisas y las primeras lágrimas, los logros iniciales... Las aulas y pasillos han sido testigos de historias de amistad, risas y aprendizajes. Pero, a su vez, se han llenado de cultura y reflexiones compartidas, con encuentros con escritores y escritoras, conferencias, películas presentaciones de libros y conciertos. Proyectos en torno al euskera, el feminismo o los retos de este comienzo de siglo han permitido compartir el conocimiento más allá de las aulas. Además, el compromiso con la justicia social encuentra su escaparate más visible en la feria solidaria de ONGs, que atesora un recorrido de más de dos décadas.

Reencuentro de exalumnos

En la actualidad el colegio oñatiarra cuenta con cerca de 300 alumnos y alumnas, y festejará sus bodas de plata con un programa que dio el pistoletazo de salida el pasado viernes. En junio tendrá lugar el Elkar Hezi Eguna y, en septiembre, está previsto un reencuentro del exalumnado. El centro está inmerso, asimismo, en la organización de actividades mensuales, que se irán dando a conocer poco a poco. 

Hemos cumplido 25 años y estamos contentos con el trabajo realizado”, reconocen desde el centro. Sin embargo, también insisten en la importancia de no caer en la autocomplacencia: “La sociedad actual nos desafía a seguir innovando, a cuidar nuestro entorno y salud mental, así como a potenciar nuestra lengua y cultura”. Por ello, el compromiso para los próximos años sigue siendo claro: “no dejar a nadie atrás”.

Niñas y niños durante una clase. Nagore Goñi.

Nuevas metodologías

En este proceso de mejora continua, Elkar Hezi ha incorporado nuevas metodologías educativas, como las comunidades de aprendizaje, los grupos interactivos, las tertulias literarias de clásicos universales, las bibliotecas tutorizadas, el 'mindfulness' o la estimulación temprana. A ello se suma la renovación de infraestructuras, con especial mención a 'Behebarrua', un espacio concebido como laboratorio de ideas, experimentación y creación, abierto a toda la población.