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Volver al cole seis décadas después

Con motivo de su 75º aniversario, Ama Guadaupekoa Ikastetxea de Hondarribia celebró el Aiton-Amon Eguna, para que abuelos y abuelas y nietos y nietos disfrutaran juntos

Volver al cole seis décadas despuésA.M.S.

Encontrar un aula de colegio repleta de abuelos y abuelas no resulta en absoluto habitual. Pero el pasado viernes Ama Guadalupekoa Ikastetxea de Hondarribia quiso romper la rutina y rendir homenaje a los aitonas y amonas, invitándoles a vivir junto a sus nietos y nietas una parte de la jornada escolar. La iniciativa se enmarca en las primeras actividades del programa conmemorativo del 75.º aniversario del centro, cuya celebración oficial está prevista para 2026.

En palabras de Iosune Arestin, directora del colegio, “los abuelos y abuelas tienen a menudo un peso importante en el cuidado y en el día a día de los niños y niñas y, sin embargo, nunca se les reconoce esa labor”. Por eso, desde la escuela consideraban que les debían “un gesto”.

Así nació el Aiton-Amonen Eguna, una jornada que el viernes superó con creces las expectativas del centro, ya que contó con la participación de alrededor de 230 personas. Para recibirlas, el alumnado de cuarto curso interpretó un ‘bertso’ preparado especialmente para la ocasión en sus clases de bertsolaritza. Los aitonas y amonas se dirigieron a continuación a las aulas para elaborar junto a los txikis una decoración navideña. A modo de despedida, en el centro volvió a sonar un bertso, esta vez de la mano del alumnado de quinto.

Una cita intergeneracional

Debido a sus 75 años de historia, en Ama Guadalupekoa no resulta raro encontrar familias en las que tres generaciones han pasado por el centro. El encuentro del viernes puso de relieve esa continuidad, ya que varios abuelos regresaron a un edificio que también albergó su propio colegio décadas atrás.

Ángel Lekuona, por ejemplo, fue alumno cuando el centro se encontraba gestionado por los Hermanos de La Salle. Años después, sus hijos estudiaron en las mismas aulas, y ahora lo hacen sus nietos. La jornada del viernes le permitió reencontrarse con un espacio que recordaba de otra manera: “Antes teníamos como mucho tres o cuatro clases, y detrás había una sala de cine. En aquella época éramos solo chicos, y no hacíamos estas cosas”, bromeó sobre las manualidades, “nosotros teníamos unos libros que teníamos que estudiar, y punto”.

Así fue el Aiton-Amonen Eguna de Ama Guadalupekoa Ikastetxea de HondarribiaNTM

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Para Bernardo Bandrés, que también acompañaba a su nieto, el cambio no resulta tan evidente: “Yo estudié aquí hace sesenta años, que se dice fácil, pero tampoco me parece que haya cambiado tanto; simplemente se ha modernizado”, afirmó.

No fueron los únicos que echaron la vista atrás. Visi Arandigoyen recordaba la época en que sus hijos estudiaron en el colegio, allá por los años 90 y 2000: “Tengo muy buenos recuerdos. Éramos como una gran familia, con muy buenos profesores, como Ana, Mariaje, Peio, Itziar, Frantxis…”.

Además, tanto ella como otros abuelos y abuelas coincidieron en que la cita del viernes les resultaba muy ilusionante, igual que a sus nietos y nietas. “Llevan toda la semana recordándonos que teníamos que venir, y la verdad es que es muy agradable compartir con ellos un espacio distinto, como es el colegio”, comentaban.

Una celebración escalonada 

Aunque el 75º aniversario corresponde realmente al año 2026, Ama Guadalupekoa ha optado por arrancar los actos conmemorativos al mismo tiempo que el curso escolar, e irán desglosando un programa pensado para dar protagonismo a todo el colegio. 

Por ejemplo, en octubre el alumnado pintó una pancarta del aniversario y preparó actuaciones para realizar ante las familias. Tras el Aiton-Amonen Eguna, la dirección anunciará esta semana la actividad prevista para diciembre. Además, ya pueden adelantar que en mayo, aprovechando el Día del Colegio, se prevé un encuentro abierto no solo a las familias actuales, sino también a antiguos alumnos y alumnas. Como broche de oro, en junio el curso se cerrará con una nueva celebración.

Al mismo tiempo, el centro se encuentra preparando una exposición, por lo que animan a quienes hayan pasado por sus aulas a enviar fotografías a través del correo electrónico komunikazioa@g.amaguadalupekoa.net.

Del Casino Mirentxu a Ikastetxea

El edificio que hoy alberga el colegio Ama Guadalupekoa cuenta con una larga historia. En 1904 funcionaba como Casino y Teatro Mirentxu y, además de acoger eventos culturales, albergaba un restaurante y una pastelería. Ese mismo año, su dueña, la señora Elizalde, cedió sus bienes a la Parroquia de Hondarribia con la condición de dedicarlos a impartir educación cristiana. Con esa aportación y contribuciones vecinales el edificio pudo adaptarse para destinarlo al uso escolar. 

Ya en 1950 la Parroquia cedió la gestión a los Hermanos de La Salle, y en 1951 se inauguró el centro con tres aulas de primaria. El crecimiento fue progresivo: en los 60 llegaron los primeros maestros seglares; en 1970 se nombró al primer director seglar y en 1975 la Parroquia pasó a asumir la plena titularidad, con autorización para impartir EGB.

En 1979 el centro adoptó la coeducación, es decir, la educación mixta, y durante los años 80, junto al colegio Saint Maur de la misma localidad, amplió su oferta educativa, con ciclos de enseñanza media y bachillerato. Ambos centros se unieron en 1995, y desde 1996 operan bajo el nombre Ama Guadalupekoa Ikastetxea.

Actualmente, el centro educativo cuenta con alrededor de 650 alumnos, repartidos al 50% entre infantil–primaria y secundaria–bachillerato, y mantiene sus pilares fundamentales, que son su concepción cristiana y el carácter euskaldun, tal como señalan desde el colegio.