Ekin-Enea abre sus puertas

04.08.2020 | 00:58
El edificio Villa Sagrado Corazón del paseo San Francisco que ha sido cedido por las monjas para el proyecto.

Villa Sagrado Corazón de Tolosa albergará un proyecto para la integración social donde se crearán 17 plazas para personas en situación de exclusión

El edificio Villa Sagrado Corazón de Tolosa se convertirá, gracias a la cesión de las monjas, en la sede del proyecto piloto Ekin-Enea para la atención e integración social de personas en situación de exclusión. En el edificio del paseo San Francisco se crearán 17 plazas para acoger a personas que viven en la calle y se les cubrirán las necesidades básicas.

"Con este nuevo proyecto comarcal queremos dar respuesta a las situaciones de exclusión que hemos detectado. Más allá de atender a las personas sin hogar, el objetivo es ofrecerles la posibilidad de desarrollar un proyecto de vida a través de un servicio de intervención integral para lograr su inclusión social y laboral", explica la alcaldesa, Olatz Peon.

La Cooperativa Peñascal, que se ha encargado de gestionar tanto de día como de noche el servicio de Abegi, durante el estado de alarma, se ocupará ahora de Ekin-Enea. No en vano, a medida que ha avanzado la situación de emergencia sanitaria, se ha visto la necesidad de reforzar los servicios de intervención y los proyectos de inclusión social ligados a las personas en situación de exclusión.

Se trata pues de una continuación del servicio de intervención puesto en marcha en Abegi, elaborado durante los últimos meses entre la Cooperativa Peñascal, el Ayuntamiento de Tolosa y la Diputación Foral de Gipuzkoa. El Ayuntamiento de Tolosa ha financiado el proyecto con 48.000 euros.

En total, hay 17 plazas para personas en situación de exclusión. Son plazas rotativas, toda vez que el proyecto busca promover la inserción laboral y social de las personas participantes, por lo que se prevé ofrecer ayuda a unas 30 personas en total. El servicio se prestará tanto de día como de noche, y se cubrirán todas las necesidades básicas: alojamiento, alimentación, ropa, calzado e higiene.

Las viviendas tuteladas cuentan con espacios compartidos: cocina, vestuarios, aseos, duchas y salón. También tendrán acceso a Internet y podrán utilizar otras instalaciones y equipamientos de los que dispone Peñascal.

Cada persona usuaria recibirá una propuesta de intervención personalizada y se realizará un seguimiento personal e integral. Recibirá, asimismo, apoyo laboral y formativo y se le informará de sus posibilidades; también recibirá asesoramiento sobre trámites legales y se le ofrecerá atención psicosocial. En Ekin-Enea también se llevarán a cabo actividades de ocio y deporte.

La Cooperativa Peñascal se encargará de gestionar las viviendas, donde se cubrirán las necesidades básicas de los usuarios