Una encuesta a nivel comarcal con el objetivo de medir la soledad entre la población mayor de 18 años de los municipios de Debagoiena, en la que han participado más de 440 personas, ha revelado que el 22,3% de las personas encuestadas se siente sola a menudo o siempre. Además, un 9% admite que vive una situación de soledad de alta intensidad.
Estos datos se han dado a conocer en la segunda sesión de Ongizatearen Plaza celebrada Seminarixoa de Bergara. Se trata de una iniciativa impulsada por la Diputación de Gipuzkoa para el encuentro, el intercambio de ideas y la reflexión colectiva en torno al bienestar integral de la población. Como apuntan las encuestas y confirman los datos que se recogen en el ámbito de la salud pública, el bienestar se ha convertido en un asunto de primer orden en la política vasca. El gobierno foral que preside Eider Mendoza, que ha participado en la iniciativa, ha fijado este asunto como uno de los pilares de la legislatura.
Promover la participación
En este sentido, la iniciativa llevada a cabo en Bergara por la Diputación ha querido hincar el diente a este asunto mediante dos jornadas de puertas abiertas al público dinamizadas mediante tertulias, mesas de debate y propuestas participativas centradas en ámbitos clave como la salud y la longevidad, la actividad física, la salud mental, la inclusión social, la alimentación sostenible y las tecnoadicciones. En última instancia, el objetivo es situar el bienestar en el centro de la vida comunitaria y promover una participación activa de la ciudadanía.
Siguiendo con los datos de la encuesta presentada en la jornada, también se ha preguntado a la ciudadanía de l comarca sobre sus relaciones sociales. de las respuestas se concluye que un 12,9% de las personas se encuentra en riesgo de aislamiento y un 9% no mantiene contactos diarios fuera de su hogar.
Encuesta
En el plano de la soledad social y emocional, más del 75% de las personas encuestadas experimenta algún tipo de soledad de este tipo, caracterizada por la ausencia de redes de confianza o amistades cercanas, y el 36,9% cumple todos los indicadores de soledad social. Además, la evaluación del bienestar subjetivo ha permitido identificar factores asociados a riesgo de depresión: el 57% de quienes se sienten solos vive acompañado de alguien, lo que subraya la complejidad de la soledad y la necesidad de abordarla desde múltiples dimensiones.
La jornada ha comenzado con la presentación de Debagoiena Ehunduz, el primer Ecosistema Local de Cuidados con alcance comarcal en Gipuzkoa. La presentación ha contado con la participación de la diputada de Cuidados y Políticas Sociales, Maite Peña; la directora de la Fundación Adinberri, Rakel San Sebastian; y Nerea Zubillaga y Garazi Otxoa, quienes han expuesto el estudio desarrollado en la comarca, así como los principales datos y conclusiones obtenidas.
El proyecto Debagoiena Ehunduz es un Ecosistema Local de Cuidados, desarrollado en el marco de la estrategia Hariak de Adinberri, impulsada por la Diputación en colaboración con la Mancomunidad de Debagoiena y los ayuntamientos de la comarca. La iniciativa ha surgido en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de las situaciones de soledad no deseada, una realidad que tiene un impacto directo en la salud, el bienestar y la participación social de las personas.
En su propio domicilio
Maite Peña ha profundizado en los objetivos de la estrategia Hariak , que orienta la respuesta del territorio frente a la soledad no deseada promoviendo la creación de vínculos entre personas, barrios, agentes y administraciones. En este marco, los Ecosistemas Locales de Cuidados se han consolidado como una herramienta clave para avanzar hacia un modelo de cuidados más cercano, preventivo, comunitario y centrado en las necesidades de cada persona, modelo en el que se inscribe el proyecto Debagoiena Ehunduz.
Asimismo, se ha puesto en valor la importancia de respetar el deseo mayoritario de las personas de permanecer en su propio domicilio el mayor tiempo posible. En torno a ocho de cada diez personas expresan esta preferencia, incluso en situaciones de fragilidad, destacando el hogar como un espacio de identidad, seguridad y vínculos, y el cuidado en casa como una vía para preservar la autonomía y la conexión con el entorno cercano.