DE estreno. Los gigantes y cabezudos donostiarras ensayan ya tres nuevas piezas y coreografías que estrenarán la próxima Aste Nagusia. Con una saludarán a los donostiarras cada vez que salgan a la calle; con otra, que esperan que se consolide, les despedirán cuando se retiren.

Los ocho gigantes y trece cabezudos que conforman la comparsa Itzurun, así como las 50 personas que les dan vida cada vez que salen a la calle, ven acercarse así las fiestas donostiarras a las que no faltarán ni un solo día. Aunque en años anteriores solían partir de la iglesia de San Vicente, este verano su punto de salida será, en principio, el museo de San Telmo.

Precisamente, completadas las obras de reforma y ampliación del museo, los miembros de Itzurun proponen que San Telmo se convierta en el hogar permanente de los gigantes y cabezudos. Les gustaría encontrar un lugar en el que las figuras descansen a lo largo del año pero en el que, además, puedan ser visitadas por los donostiarras y visitantes. "Que sea nuestra casa", comenta Borja Muñoz, miembro de Itzurun.

Y es que en la actualidad los gigantes y los cabezudos esperan en un almacén de Martutene la llegada de la Aste Nagusia para volver a pasearse por la ciudad. Allí no están en las mejores condiciones, tampoco pueden ser visitados y sufren en los traslados, de ahí que la comparsa considere que la renovación de San Telmo es una buena oportunidad para crear un espacio adecuado para los gigantes y cabezudos donostiarras.

Ensayos

Coreografías

Aunque mientras, los 50 integrantes de Itzurun continúan con los ensayos y preparativos (como limpiar y preparar los enormes trajes de los gigantes) para su propia Semana Gigante. Y tienen bastante trabajo por delante para perfeccionar las tres nuevas coreografías que mostrarán en agosto: una de ellas la han preparado para los cabezudos y las otras dos las bailarán los gigantes.

Además, Borja Muñoz explica que, sobre todo una de las nuevas danzas es especialmente movida y divertida. Con ella se despedirán los gigantes en su regreso y esperan que, con los años, se consolide entre los donostiarras. "Va a gustar mucho", insiste el integrante de la comparsa.

Porque aunque parezca imposible, los miembros de Itzurun consiguen que las enormes figuras bailen de forma bastante coordinada. Son tres personas las encargadas de mover a cada uno de los ocho gigantes, de manera que se van turnando en cada salida para que, a pesar de sus 60 kilos de peso, las figuras no descansen en todo el recorrido.

Aunque la labor de los jóvenes que dan vida a los cabezudos tampoco es sencilla, ya que no paran de correr detrás de los txikis y también suelen pasar bastante calor. De ahí que haya dos responsables de cada cabezudo que, también en este caso, se van turnando para no bajar el ritmo.

Además de los 50 jóvenes que se encargan de los gigantes y cabezudos, otra veintena de músicos acompañan a la comitiva en sus salidas y paseos por la ciudad, para entonar las melodías y animar a los txikis y mayores que se reúnen alrededor de Itzurun.

de cerca

Nueva web

Aunque la mayoría de los donostiarras conocen por lo menos de vista a los ocho gigantes y trece cabezudos, Itzurun acaba de renovar su página web para acercar a sus integrantes al público. En el sitio electrónico la comparsa explica sus orígenes, presenta a cada uno de sus gigantes y cabezudos y muestra, también, fotografías y vídeos de sus actuaciones por las calles de la ciudad.

Aunque según los historiadores ya había gigantes en Donostia en el siglo XVII, fue a principios de los 80 cuando el Ayuntamiento decidió hacerlos regresar y crear una comparsa propia. En 1982 Itzurun paseó por primera vez por las calles de la ciudad en Semana Grande y, desde entonces, no ha faltado a la cita.

Los gigantes tuvieron, incluso, el honor de abrir la fiesta en 2007, ya que para celebrar sus bodas de plata fueron los encargados de bailar y cantar el Artillero. Además, recientemente se restauraron por completo, por lo que seguirán teniendo fuerzas para rato.