Donostia. A partir de octubre el Centro donostiarra contará con una nueva vía peatonal: la calle Arrasate. El concejal de Movilidad, Jon Albizu, y la responsable de Infraestructuras y Servicios Urbanos, Nora Galparsoro, explicaron ayer en el Ayuntamiento de Donostia los pormenores de las obras de esta penalización que comenzará en agosto. No será la totalidad de la calle la que se peatonalice, sino los dos tramos ubicados entre las calles Hondarribia y Bergara. El tramo entre esta última y la Calle Etxaide, el más cercano al río, permanecerá abierto al tráfico.
Los trabajos han sido adjudicados a la empresa Campezo SAU por 461.164 euros, con un plazo de tres meses y dos semanas.
Galparsoro comentó que, en total, se va a peatonalizar un espacio de 120 metros de longitud y se va a pavimentar con una baldosa hexagonal blanca (tipo donostiarra) de cenefa negra. Asimismo, el mobiliario urbano que se va a colocar será el mismo que hay en el entorno. "La finalidad del proyecto es la reurbanización de varias manzanas de la calle Arrasate cuyo pavimento y aceras se encuentran deteriorados debido al transcurso del tiempo y al abundante tránsito de vehículos de tipo ligero o medio que transcurren por ella", aseguró Galparsoro, quien añadió que "se pretende homogeneizar este tramo de calle con las adyacentes en cuanto a sus sección y materiales, potenciando así su carácter peatonal".
En cuanto a futuras intervenciones de peatonalización de otros espacios de la ciudad, Albizu afirmó que dependerá de las "posibilidades presupuestarias".
movilidad "sostenible" El concejal recordó que una de las "prioridades" del nuevo Gobierno de la coalición Bildu, formada por Eusko Alkartasuna, Alternatiba e independientes, es el del "desarrollo de una ciudad sostenible y mucho más amable para el peatón". La nueva zona destinada al tránsito de peatones en la calle Arrasate es, por lo tanto, un paso más del proceso de "conexión y de peatonalización" de Donostia.
Además, Albizu comentó otra "virtualidad" de estas obras: el último tramo de la calle Arrasate, entre Bergara y Etxaide, contará con un bidegorri de unos 65 metros que enlazará con el que se encuentra en el paseo de los Fueros, lo cual genera un nuevo "circuito" que conectaría el paseo de los Fueros con la nueva plaza de Cervantes: "Esto es un avance sustancial para la ciudad y el Gobierno municipal seguirá trabajando para hacer una ciudad más habitable".
entorno Con esta actuación se continúa con la política municipal de ceder espacio de vehículos motorizados a los viandantes donostiarras.
En la zona de la calle Arrasate hay ya varias otras vías peatonales. Por un lado, se encuentran los ejes que llevan hasta la avenida de la Libertad, es decir, las calles Loiola y Getaria. Esta última, además, enlaza con la calle Txurruka, con la plaza Gipuzkoa y con la calle Elkano, permitiendo al peatón llegar hasta el Boulevard.
Además, la calle San Marcial sería otra de las que fueron peatonalizadas hace un tiempo y que permite la conexión desde la zona del río Urumea hasta la calle Urbieta.