Pasaia Itsas Festibala: un mar de solidaridad con Zaporeak y SMHCedida
Pasaia Itsas Festibala celebrará del 14 al 17 de mayo su cuarta edición convertido en un evento marítimo y cultural de primer orden. Durante cuatro días, las aguas de Pasaia serán el punto de encuentro de decenas de embarcaciones, entre las que se encuentra el imponente velero centenario holandés Morgenster, que, con sus 48 metros de eslora, será la más grande de todas ellas. Además de seguir dando protagonismo a los barcos, habrá, tanto en tierra como en mar, actividades gastronómicas, musicales y culturales de todo tipo. Si el tiempo acompaña, el éxito de público en los cuatro distritos de la villa (Trintxerpe, Donibane, San Pedro y Antxo) está garantizado.
Esta fiesta cosmopolita con sabor a salitre también se distingue por su compromiso solidario. “Creemos firmemente que el mar debe unir”, subrayan desde la organización, en un contexto en el que la tragedia de la inmigración continúa cebándose en los océanos. Así, dos entidades referentes en el ámbito de la solidaridad como Zaporeak y Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) participarán un año más en Pasaia Itsas Festibala.
Amaia Iguaran, de SMH.
Zaporeak, conocida por cocinar alimentos para mejorar las condiciones de vida de las personas atrapadas en los campos de refugiados de Grecia, asumirá la gestión del comedor solidario. Según cuenta Helena Ruiz de Azua, responsable de comunicación de la asociación, el plan previsto es muy parecido al de otros años. Decenas de voluntarios de la asociación servirán de manera gratuita comidas y cenas en una gran carpa -aún por determinar su ubicación- a las tripulaciones que llegarán a Pasaia, además de al equipo de la organización del festival. Una parte del voluntariado se encargará de las labores propias de un camarero y otra preparará unas 800 raciones (primero, segundo y postre) al día. “Todo esto lo podemos hacer gracias a que vienen muchos voluntarios a poner sus manos, su esfuerzo y su tiempo, y también a todas las empresas colaboradoras que nos donan los alimentos”, explica Helena.
El buque insignia
Artículo 13 de la Declaración de los Derechos humanos: “Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado, y toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar”. Desde 2015 la ONG Salvamento Marítimo Humanitario se ha comportado como “un eslabón de la cadena solidaria” en el mar Mediterráneo y en el Egeo. Denuncian el “incumplimiento” sistemático de los derechos humanos más básicos y se remangan para tener un impacto en las personas en tránsito “en las rutas migratorias usadas para su desplazamiento”. En esta década, han rescatado a 1.500 personas y asistido a 60.000. Son números muy importantes. El barco atunero Aita Mari es el buque insignia de la ONG, la historia “del esfuerzo colectivo de un conjunto de ciudadanos anónimos para socorrer a personas que huyen de los conflictos, la violencia y el hambre”.
Se da la circunstancia de que en el festival se juntan marineros de todas las partes del mundo. Y desde Zaporeak, dentro de sus posibilidades, tratarán de atender las consideraciones específicas de cada cultura, religión o colectivo. Helena pone un ejemplo: “Tanto aquí como en Lesbos la comida es siempre halal (respetuosa con el islam) y nunca hay cerdo”. En la carpa de Pasaia habrá también opciones vegetarianas y, más que ceñirse al clásico recetario vasco, los cocineros voluntarios se esforzarán en ofrecer “comida rica, variada y de calidad”.
Dos meses para la cita
A falta de dos meses para la celebración del festival, Helena hace un llamamiento para que las empresas de alimentos se pongan en contacto con Zaporeak y puedan ir así empezando a planificar los menús de las cuatro jornadas. Una vez cubierto el voluntariado, este es el punto que más suele costar. Cualquier establecimiento puede colaborar con la iniciativa, incluida “una carnicería pequeña de barrio que, por ejemplo, solo pueda aportar cinco kilos de pollo”. Toda aportación es bienvenida.
Helena Ruiz de Azua, de Zaporeak.
Símbolo de los derechos humanos
Aita Mari, el emblemático barco atunero de la ONG vasca Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), estará atracado en el puerto pasaitarra. La embarcación que asiste a los náufragos en el Mediterráneo va por su misión número 18. Amaia Iguaran, miembro de SMH, cuenta que cada misión es “siempre diferente” y alerta sobre las “barreras y barricadas” que se encuentran en el mar. La última vez que zarpó el Aita Mari llegaron a reanimar a un chaval que “salió adelante por los pelos”. Amaia teme que algún día el barco sea interceptado. “De momento, somos el único (barco de auxilio) o de los únicos que no nos han retenido”, dice.
El atunero podrá visitarse durante los cuatro días del festival. Se realizarán visitas guiadas, habilitarán una pequeña sala de exposiciones en su interior y habrá un puesto de merchandising. Amaia recuerda con alegría el paso del Aita Mari hace dos años por el festival: “Fue brutal el apoyo moral y económico que recibimos”.