El Govern de Salvador Illa y Comuns han cerrado un acuerdo sobre los presupuestos de la Generalitat de 2026, que aún requiere del aval de ERC para ser aprobados en el Parlament.

Vivienda

En materia de vivienda, se han pactado enmiendas en la proposición de ley de Comuns para limitar las compras especulativas.

Se prevé reformar la ley de urbanismo para que los ayuntamientos de zonas tensionadas puedan limitar las adquisiciones: con cinco o más pisos en propiedad, los fondos solo podrían comprar edificios enteros para alquiler, y las personas físicas solo podrían comprar para uso propio, permitiéndose hasta cuatro inmuebles si son para residencia familiar o alquiler.

El Govern destinará 1.250 millones a política de vivienda y se ampliarán las ayudas al alquiler, alcanzando al 25 % de inquilinos en dos años y mejorando los criterios de concesión.

Transporte

En movilidad, se impulsará el traspaso de Rodalies a la Generalitat, comenzando con la línea R1 y avanzando en R3, R2 Sur y R4 Norte, además de destinar presupuesto para estudiar el cuarto túnel ferroviario en Barcelona.

Se mantendrán las bonificaciones del 50 % en los abonos T-Usual y T-Jove durante toda la legislatura. También se contempla desarrollar nuevas líneas de tranvía en Cataluña: en Bages, en Girona, y la conexión TramBaix entre Esplugues de Llobregat y Sant Just Desvern, en el área metropolitana de Barcelona.

Salud

Aunque Comuns no logró el objetivo de reducir las listas de espera en un 50 %, el Govern garantiza que ningún médico ni equipo directivo verá reducidas sus condiciones económicas por la duración o cantidad de incapacidades temporales (bajas).

Además, se incluyen vales para preservativos para jóvenes de 16 a 25 años y productos menstruales de 12 a 25 años, ambos por un valor de 25 euros anuales.

Educación

En educación, se abonarán 100.000 nuevas becas comedor, alcanzando al 30 % de los alumnos, y se incorporarán 158 psicopedagogos para mejorar la comprensión lectora. Se incrementará hasta 10 millones el presupuesto de memoria democrática, incluyendo la creación de una oficina de atención a víctimas. También se pondrá en marcha un plan contra el sinhogarismo con 30 millones y el presupuesto para violencias machistas alcanzará 11,2 millones, un 49 % más.