Elkarrekin Gipuzkoa pide explicaciones sobre Corrugados

El grupo pide al diputado de Promoción Económica una comparecencia en Juntas Generales

07.04.2021 | 00:20

donostia – Elkarrekin Gipuzkoa ha pedido explicaciones al diputado foral de Promoción Económica, Jabier Larrañaga, sobre la posible reapertura de Corrugados Azpeitia.

Este grupo ha dirigido una decena de preguntas a Jabier Larrañaga para que sean respondidas oralmente en las Juntas Generales de Gipuzkoa ante las dos "posturas contrapuestas" que existen en torno a la reanudación de esta actividad siderúrgica.

Por una parte, el Gobierno Vasco y la Diputación de Gipuzkoa consideran perfectamente viable que el grupo Cristian Lay reanude la actividad industrial de Corrugados Azpeitia en el solar que ocupaba la factoría hasta su cierre en 2013 dado que, según consideran, los dos escollos que dificultan la operación son "fácilmente salvables".

Por el contrario, la alcaldesa de Azpeitia, Nagore Alkorta, cree que sería "ilegal" permitir la reapertura de la planta de Corrugados en el núcleo urbano por ser "incompatible con el plan general", que establece que parte de esos terrenos están destinados a vivienda y equipamientos.

La propuesta de Alkorta consiste en trasladar la actividad industrial de Corrugados Azpeitia fuera del núcleo urbano de la localidad, en concreto al área de Trukutxo, donde el plan general contempla este tipo de actuaciones y en el que ya están ejecutadas varias instalaciones.

La consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, por su parte asegura que "no es cierto" que el plan general de Azpeitia no permita esa actividad y opina que el obstáculo para que este proyecto pueda prosperar "es solamente político".

Elkarrekin Gipuzkoa pregunta a Larrañaga sobre diversas cuestiones relacionadas con esta operación industrial, entre ellas "cuánto dinero más tiene pensado invertir en el proyecto" o si se respetará "la autonomía municipal en la toma de decisiones".

La coalición morada pide información sobre el crédito participativo de cinco millones de euros que el Gobierno Vasco concedió en 2012 a Corrugados Azpeitia y que estaba ligado a un plan de viabilidad, que finalmente no logró salvar la compañía.