La actividad industrial cae un 11,6% en Gipuzkoa lastrada por la metalurgia

Adegi cree que la fase recesiva puede haber tocado fondo para comenzar un ciclo con niveles “menos negativos”

09.01.2021 | 00:53
La actividad industrial ha sido una de las más afectadas por la crisis del COVID-19.

donostia – La producción industrial en Gipuzkoa disminuyó un 11,6% hasta noviembre de 2020 en comparación con el mismo periodo del año anterior, lastrada en buena medida por la evolución negativa de la metalurgia y los productos metálicos, que son la actividad con mayor peso en el sector.

El comportamiento de la industria guipuzcoana en noviembre con respecto al mes anterior muestra un ligero retroceso de tres décimas, según los datos que facilitó ayer el Instituto Vasco de Estadística Eustat y que fueron analizados por la patronal guipuzcoana Adegi, quien concluye que el sector industrial se encuentra en una fase recesiva, pero añade que parece haber tocado fondo y se encamina hacia índices "menos negativos".

Como datos que corroboran esta valoración, indica que si bien noviembre marca el noveno mes consecutivo en el que la producción industrial bajó, el descenso es menor que en ocasiones anteriores. Así, entre marzo y julio las caídas fueron de dos dígitos, mientras que entre agosto y noviembre se situaron en un único dígito, tal y como destaca la patronal guipuzcoana.

En cualquier caso, la evolución anual de la actividad industrial en el territorio ha sufrido de manera directa la influencia negativa de la pandemia de coronavirus que ha paralizado primero y ralentizado después las economías mundiales, de las que depende en gran medida el sector industrial guipuzcoano por su fuerte carácter exportador.

La metalurgia y los productos metálicos son los que mayor disminución de actividad han tenido al sufrir un retroceso del 20,6%. Esta caída es más relevante si se tiene en cuenta que es la rama con mayor peso en la industria guipuzcoana, seguida de maquinaria y equipo, cuya evolución ha sido algo mejor pero no ha podido evitar una disminución del 3,8%.

De hecho, tan solo tres de las quince ramas en las que se divide el sector industrial del territorio han registrado un comportamiento positivo durante el año, con el inconveniente de que su presencia en el sector es más bien escasa.

ramas en positivo Se trata de las industrias extractivas, que crecen un punto porcentual, la industria del agua con una subida similar, y por último los productos farmacéuticos, cuyo notable ascenso del 93,5% responde a la situación epidemiológica actual.

Por contra, la mayoría de la industria ha tenido que lamentar pérdidas en los once primeros meses del año. Además de la metalurgia y la maquinaria y equipo, cabe destacar la caída del material de transporte que alcanza un 13,3%. En este caso, cabe recordar que 2019, año de comparación, fue muy positivo por lo que se partía de niveles altos y complicados de superar.

Otras ramas que se han visto afectadas de manera especial por la crisis generada por la pandemia de COVID-19 han sido la producción de caucho, plástico y otros que cae un 11,7%; la fabricación de productos informáticos, electrónicos y óptimos con un descenso del 17,8%; y la industria de madera, papel y artes gráficas cuya producción retrocede un 10,6%.

Si se compara el pasado mes de noviembre con el de 2019 también se refleja una disminución de la actividad industrial en Gipuzkoa, aunque en este caso algo inferior, de casi seis puntos porcentuales. De nuevo, entre las principales damnificadas se encuentra la metalurgia y productos metálicos, la maquinaria y equipo, y los productos informáticos.

euskadi

13,9%

En el conjunto de la CAV el descenso fue superior al registrado en Gipuzkoa, con una caída generalizada entre las principales ramas del sector.

7,4

puntos porcentuales es la disminución que ha sufrido la actividad industrial vasca en noviembre si se compara con el mismo mes del año anterior. En este caso, según el Eustat, todas los grandes subsectores presentan una evolución negativa, como la energía, la metalurgia o el material de transporte que, a rasgos generales, caen en torno al 6%.