El Gobierno Vasco defenderá un Kutxabank en solitario y con arraigo

Urkullu asegura que la fusión "no es necesaria" y que Europa no ha trasladado esa necesidad

17.10.2020 | 00:53
Fachada de la sede central de Kutxabank en Bilbao.

dOnostia – La ola de las fusiones bancarias en el Estado ha vuelto a situar a Kutxabank en medio de un debate que el banco vasco considera ajeno. EH Bildu llevó ayer al Parlamento esta cuestión con una pregunta formulada directamente al lehendakari. Básicamente se solicitaba la opinión del Gobierno Vasco sobre el interés del Banco Sabadell por sellar una alianza corporativa con la entidad vasca y la respuesta de Iñigo Urkullu fue clara. Su Ejecutivo defenderá que Kutxabank continúe en solitario: tiene capacidad para hacerlo y de ese modo se garantiza el arraigo de la entidad en Euskadi.

Si el presidente de la Autoridad Bancaria Europea, José Manuel Campa, dio el martes pasado un espaldarazo por parte del supervisor a la posibilidad de que el banco de las tres antiguas cajas de ahorro vascas mantenga su independencia, el lehendakari le dio ayer un barniz institucional. Primero porque "un banco grande no es sinónimo de solvencia" –Kutxabank es líder en el Estado en ese capítulo– o de gestión eficiente; segundo porque la economía vasca necesita bancos anclados a su territorio; y tercero, por el dividendo que genera para la obra social de sus accionistas: BBK, Kutxa y Vital Kutxa.

La portavoz parlamentaria de EH Bildu, Maddalen Iriarte, enmarcó su pregunta en el actual contexto de crisis, que requiere "dar respuestas de manera urgente como país". A más largo plazo, expresó sus dudas en torno a si la operación con el Banco Sabadell, rechazada por Kutxabank, "abre la puerta a que en otro momento sea" posible esta u otra alianza.

EH Bildu apostó por que la entidad financiera siga "siendo una institución vasca" y rechazó que se convierta en un "Euskaltel dos".

En un discurso con un marcado tono político, Iriarte reclamó una "apuesta firme" al gabinete de Urkullu, que "está poniendo parches tanto para las prioridades de la legislatura, como para las transferencias" y, su juicio, también podría hacerlo en esta cuestión. "Tenemos que hacer una apuesta en favor de un sistema de finanzas vasco y eso es lo que esperamos del Gobierno", señaló antes de reclamar "pasos valientes".

En su contestación, Urkullu recordó que no es la primera vez que el Ejecutivo vasco ha remarcado que la fusión no es necesaria, al igual que lo ha hecho el propio banco. Además, los canales de comunicación con la entidad financiera, como ocurre con otras grandes empresas vascas, están constantemente abiertos. A través de ellos, el Gobierno recibe información sobre la gestión, objetivos y estrategia de Kutxabank "con puntualidad". Esos datos reflejan la situación actual y "en este momento no se ve en la necesidad de una fusión".

No obstante, recordó que esta es una decisión que corresponde adoptar a los órganos de gestión de la entidad. "Su gestión profesional, responsable, seria y solvente está reconocida. Nuestro objetivo es que siga manteniendo su capacidad de gestión, independencia, compromiso, arraigo y apoyo a la economía vasca con toda solvencia", señaló. También recordó que "las autoridades europeas no han trasladado la necesidad de analizar el horizonte de la fusión".

"En base a todas las experiencias conocidas, también en nuestro propio entorno, no hay un tamaño único óptimo, ni un único modelo de negocio viable en el sector. Un banco cada vez más grande no es sinónimo de más solvencia", indicó.

El lehendakari añadió que "muchos países en Europa cuentan con una extensa red de cajas de ahorro de carácter regional o local altamente competitivas" y puso como ejemplo Alemania con más de 400 entidades.

Por todo ello, Iñigo Urkullu insistió en que "los procesos de fusión con los grandes bancos no son la única alternativa, ni tiene por qué ser la mejor opción para la estrategia de futuro".