La alimentación sostiene en marzo al gran comercio vasco

Las ventas de alimentos crecen un récord del 18% y dejan una media del 1,7%

28.04.2020 | 00:51
Los hipermercados vascos aguantan con las ventas de alimentos porque el resto cae.

dOnostia – Las grandes superficies se sitúan, al menos al cierre de marzo, entre los pocos actores económicos que salvan el tipo ante el coronavirus. El fuerte tirón de la alimentación permite compensar la caída en el resto de productos, de forma que las grandes cadenas suman en la CAV un repunte de ventas en marzo de casi el 2% en relación al mismo mes de 2019.

Los datos hechos públicos ayer por Eustat sorprenden a medias. Se esperaba un buen resultado en alimentación, un segmento básico que, sobre todo los primeros días de confinamiento, dio lugar a largas colas en los supermercados vascos. Pero aun así es llamativo que el crecimiento de la venta de productos alimenticios haya sido suficiente para contrarrestar todas las operaciones perdidas en los otros ámbitos comerciales en esa segunda quincena de marzo. La estadística de Eustat incluye tanto los locales con una superficie superior a 2.500 metros cuadrados como las cadenas de distribución que tengan al menos tres establecimientos y cien trabajadores.

La venta de alimentos crece más del 18% en marzo en comparación con el mismo mes del año pasado, una subida de récord que deja muy atrás al resto de incrementos registrados en la serie histórica que arranca hace cinco años. La subida más fuerte hasta ahora, producida en octubre de 2018, era del 5,6%, apenas una tercera parte. La alimentación venía de crecer 4 puntos en febrero aunque después de unas navidades más bien pobres.

Este dato histórico permite a las grandes superficies compensar una bajada de más del 35% en el resto de artículos. Los hipermercados vascos anotan en marzo un repunte medio de ventas del 1,7%, una auténtica excepción teniendo en cuenta la situación de parálisis económica.

El empleo en cambio sí se resiente en marzo al caer algo más del 2%. Un indicativo de que la pérdida de afiliados a la Seguridad Social ese mes en el comercio vasco, unos 800 trabajadores, se habría concentrado en grandes cadenas y no tanto en pequeños establecimientos, que al menos en esas dos primeras semanas de confinamiento optaron por resistir. Los datos de abril probablemente serán otra historia en ambos casos.