Un plan que puede acabar pinchando

28.03.2020 | 23:42
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la comparecencia donde anunció la movilización de 200.000 millones contra el coronavirus.

En una situación de emergencia global, la economía se tambalea en la lucha contra el coronavirus. A ojos de cinco expertos, los 200.000 millones anunciados por el Gobierno español no despejan la incertidumbre

En plena alerta sanitaria, con un discurrir informativo a toda velocidad, las perspectivas cambian cada 24 horas. En este contexto inédito, las medidas económicas que anunció el Gobierno de Pedro Sánchez podrían quedarse cortas en un escenario cambiante, tanto desde el punto de vista de la creciente gravedad, como de la conciencia en la Unión Europea de la necesidad de liquidez. El objetivo es conformar un plan de choque para minimizar la inevitable recesión, pero el parón en seco de la actividad económica y el propio devenir de las medidas de confinamiento pueden dejar en agua de borrajas cualquier plan cuando jornada a jornada se calibra el tamaño del impacto.

Quedó claro en la comparecencia de Sánchez que el objetivo es "ganar tiempo", en una lucha que se antoja durísima en lo sanitario y con una derivada tremenda en lo económico. En este contexto excepcional, absolutamente inesperado, y ahora emocionalmente más complicado de sobrellevar, no hay que perder de vista el análisis crítico, a la hora de observar en detalle las medidas anunciadas. Hemos pulsado la opinión de cinco expertos, cuatro entrevistados en las dos siguientes páginas y un quinto, Juan Carlos Higueras, analista económico y profesor de EAE Business School, que hace de preámbulo.

Como resume el propio Higueras, el paquete de millones movilizados por el Gobierno español "se apoya sobre la base de que la situación actual no se prolongue más allá de los dos o tres meses. En caso contrario, habrá sido totalmente ineficaz, claramente insuficiente y no permitirá una rápida recuperación de la economía". Primer condicionante entonces: el tiempo al que ayer aludía el presidente del Gobierno en su largo discurso televisado. Segundo factor: el psicológico, importante en la economía actual, golpeada por la conmoción ante una crisis exprés de una magnitud enorme.

El anuncio, en opinión del propio Higueras, trata de "tranquilizar, de forma temporal, a los mercados", mientras a las empresas les da la oportunidad de evitar el despido a los empleados, apostando "por la flexibilización de los ERTE como un mal menor, donde se libera al empresario del pago de las cuotas sociales y donde se paga el paro a los trabajadores afectados".

una bola de nieve El objetivo es evitar un efecto dominó de quiebras, pero los expertos apuntan los límites o carencias severas de las medidas aprobadas. Por ejemplo, en la partida estrella. "Un paquete cuantificado en 200.000 millones de euros que da lugar a engaño, pues es más un mensaje mediático que real, ya que no es dinero que realmente se vaya a inyectar en la economía", afirma Higueras, recordando que la mitad de esa cantidad es el aval del Estado a los bancos para que presten dinero.

Un riesgo crediticio que alertan en las siguientes páginas Fernando de la Hucha, catedrático de Derecho Financiero de la UPNA; Joaquín Arriola, profesor de Economía Política de la UPV; Iñaki de la Caba, socio fundador de Gayca Asesores en Gipuzkoa, y Fernando Gómez-Bezares, catedrático de Deusto Business School, que incide en el riesgo de endeudamiento.