La sociedades Unión Artesana, Euskal Billera y Kresala han sido reconocidas hoy por la Asociación Cultural 425 por su aportación a la historia de la Tamborrada.
En un acto que ha tenido hoy lugar en el Ayuntamiento, los presidentes de las tres sociedades, Iñigo Mendiola, Javier Imaña y Paco Sexmilo, han recogido las placas con las que se ha querido reconocer su esfuerzo y tesón.
Unión Artesana
Según ha destacado la asociación que propone los reconocimientos, la Unión Artesana fue precursora del modelo de tamborrada que se conoce en la actualidad, y “la ha representado de forma ininterrumpida durante los últimos 150 años”, siendo “un auténtico pilar de la fiesta”.
Su presidente, Iñigo Mendiola, ha asegurado que recibir esta placa es “un honor”. “Llevamos 150 años en los que para la sociedad la Tamborrada ha sido un acto principal, y protagonizar la arriada lo es mucho más”.
“Hemos cuidado mucho la Tamborrada y lo seguiremos haciendo con las mismas ganas”, ha afirmado Mendiola.
Euskal Billera
La sociedad Euskal Billera echó a andar en 1901, participando desde un inicio en distintas actividades benéficas y fiestas populares. En 1906 organizó su primera tamborrada de adultos y, con el tiempo, fue consciente que los más pequeños no participaban del mismo modo en la fiesta, por lo que tomó la decisión de promover la primera Tamborrada Infantil en 1927. Fue Mauricio Etxaniz que impulso una propuesta que, a día de hoy, consigue convocar en Alderdi Eder a 5.000 niños y niñas.
Su presidente, Javier Imaña, ha echado la vista atrás hasta esa fecha, y a las Medallas de la Ciudad que la sociedad recibió en 1926 y 1930 por su contribución a causas benéficas. En 1927 se puso el germen de la Tamborrada Infantil. En 1961, ha recordado, se sumó el apoyo institucional y la tamborrada de los más pequeños inició su vuelo. Fue ese el año en el los más jóvenes de la Unión Artesana comenzaron a tomar parte en la misa mayor de Santa María el día 20 de enero.
“El año que viene celebramos el centenario de la Tamborrada Infantil y habrá que hacerse notar, con ayuda del Ayuntamiento”, ha añadido Imaña.
Kresala
Kresala ha trabajo mucho por la fiesta de las y los donostiarras y marcó un hito que la revolucionó; integrando en su tamborrada a mujeres aguadoras en 1980, para lo que contaron con la colaboración de Javier María Sada.
No fue una decisión fácil, ni un camino sencillo. La Junta Directiva de la sociedad aprobó la participación de las mujeres con dos votos en contra, pese a que algunos socios amenazaron con abandonar Kresala.
“Fueron momentos difíciles. Un grupo de mujeres pidió a la dirección participar en la Tamborrada y la propuesta siguió adelante”, ha recordado Elena Arrieta, una de las presentadoras del acto de hoy e integrante de Kresala.
“Algunas sociedades amenazaron con no salir si Kresala incorporaba a las mujeres. Pero el 20 de enero las calles se llenaron, y la mayoría de las personas nos aplaudieron, aunque también recibimos silbidos", evoca.
Tanto Arrieta como el presidente de Kresala, Paco Sexmilo, han destacado que el mayor honor y orgullo de esta sociedad es haber dado un paso fundamental para “que la fiesta se pueda vivir en igualdad”.
En igualdad, con alegría y cuidando las tradiciones a la par que se renuevan es como el alcalde de Donostia, Jon Insausti, espera que se viva la fiestas entre las fiestas de la ciudad, el día de San Sebastián