Aimar abraza la eternidad

El veterano de Goizueta desactiva a LAso y Albisu en un ejercicio de gran autoridad en el que aitor Aranguren volvió a demostrar su talla

09.03.2020 | 00:47
Aimar Olaizola y Aitor Aranguren celebran el primer punto del dueto en la liguilla de semifinales del Parejas.

Bilbao – Cuando Aitor Aranguren nació, el 11 de abril del año 2000, Aimar Olaizola ya estaba en el campo profesional, argumentando con tino las razones de haber sido campeón del Manomanista de Segunda del año anterior. Esa campaña, el delantero de Goizueta ya estuvo en el Campeonato de Parejas en Primera. Tardó ocho años en ganarlo (2008 junto a Oier Mendizabal). Aunque se pudo intuir entonces, la leyenda llegó después, escribiendo con letras doradas un futuro a la altura de un manista que tiene su propio episodio en la historia de la mano, transitando por lugares que solo los elegidos son capaces de pisar. Las huellas de Aimar en más de dos décadas de carrera deportiva en la élite siguen brillando como baldosas amarillas pintadas a trazos en el poderoso firmamento de los artistas flamencos.

Cuando Aitor Aranguren nació, Aimar Olaizola no sabía que el camino por descubrir estaba lleno de montañas de lana y rosas, aunque también de crisantemos por las lesiones, y que su carrera iba a tener el aroma de la resurrección del tercer día en El Calvario. Porque Aimar es experto en detonar partidos, pero también en salir indemne de situaciones complejas. Lo hizo en el presente Parejas, al que arribó con Mikel Urrutikoetxea en un momento bajo y, en un perpetuo erre que erre, después de tocar el suelo, alcanzaron el sexto puesto, el play-off y la clasificación para las semis en una traca final lujosa. Olaizola II siempre está ahí. Mal cliente.

Cuando Aitor Aranguren nació no sabía todo lo que iba a suceder a velocidad de vértigo: el de Aginaga creció viendo a Aimar en la televisión, debutó con Asegarce –ahora Baiko– a los 18 y está llamando la atención de los técnicos de su empresa por la chispa de su derecha, el saber estar y la capacidad de sufrimiento. No se imaginaba que iba a ser clave para que Olaizola II se adelantara en la liguilla de semifinales del Parejas ni que Aimar iba a ejercer de su guía en un gran encuentro. El guipuzcoano, en la empresa de domar a Jon Ander Albisu en sustitución de Urrutikoetxea –con la zurda tocada–, estuvo soberbio.

Cuando Aitor Aranguren nació nadie se hubiera supuesto que Aimar Olaizola seguiría abrazando la eternidad a los 40 años, fresco como una lechuga, con un sotamano que marcó el devenir del partido, el que puso la música del partido. Desnortó así a Unai Laso y Albisu, que si bien realizaron un buen encuentro en el play-off, naufragaron ayer en el frontón Bizkaia de Bilbao. Aimar marcó el ritmo con su material y terminó con escuadra y cartabón. ¡Tachán! Los azules bailaron fuera del compás. Se quedaron varados en el cartón diez. Fuera de foco, ni Laso ni Albisu comenzaron con buen pie la liguilla de semifinales del Parejas y, tras el 22-10, apuestan todo por imponerse en las dos siguientes paradas del torneo, la primera de ellas el sábado en el Labrit de Iruñea ante Jaka-Zabaleta. Olaizola II-Urrutikoetxea, por su parte, pueden apuntalar el pase a la final el domingo en el Astelena de Eibar ante Ezkurdia-Martija.

Revolución colorada Ocurre que en un compromiso que comenzó 0-4 sin que Aranguren encontrara su sitio y en el que Albisu impuso su largura, la revolución colorada nació del poderoso sotamano de Olaizola II. Su veteranía, mil balazos contemplan sus alas, se arrojó a un juego tradicionalmente efectivo: el suyo. Cambió el signo del partido y favoreció el crecimiento de su bisoño compañero. Se escaparon 9-4 y 14-5 en tramos peloteados pero siempre de un solo dueño. Incómodo Jon Ander con un material que no le dejó pensar, el ataundarra quedó lívido.

Solo un Laso respondón intentó voltear el calcetín, pero no tuvo éxito. Las pelotas más tranquilas de los azules dieron cierto oxígeno a Albisu. Se pusieron 14-10. Un error de ambos devolvió la alternativa a Aimar. Ya no perdonó. Se fue directo al 22.

irurtzun, primer finalista

clubes

Nacional de Euskal Herria. El club de Irurtzun conquistó ayer el billete para la final del Torneo Nacional de Clubes de Euskal Herria, que cuenta con la colaboración de este medio, en el frontón Beloki de Zumarraga. El bloque de Sakana superó a Oberena por la vía rápida, merced a los triunfos de Olaetxea sobre Canabal en el cuatro y medio (18-10), Julen Retegi sobre Aldave en el mano a mano (18-4) y Ongai-Bergera sobre Mata-Irurita (22-14). Los navarros querrán coronarse el próximo 28 de marzo ante el ganador de la eliminatoria entre Buruzgain y Lemoa del próximo domingo

Master Cup. Olatz Arrizabalaga y Gentzane Aldai estarán en la final de pelota mixta del Laboral Kutxa Emakume Master Cup de parejas del 29 de marzo en Elgoibar al superar ayer a Amaia Aldai y Arrate Bergara por un holgado 22-11 en Beasain. Sus rivales serán Miren Larrarte y Olatz Ruiz de Larramendi, que tumbaron a Leire Garai y Nora Mendizabal (22-19).

En la segunda jornada, Laso y Albisu se medirán a Jaka y Zabaleta, y Olaizola II y Urrutikoetxea, a Ezkurdia y Martija