NATACIÓN ADAPTADA

Rumbo a Tokio

Iñigo Llopis consiguió el pasado fin de semana la mínima en la prueba de 100 metros espalda para los Juegos Paralímpicos

15.02.2020 | 06:19
Iñigo Llopis, con la medalla de bronce que consiguió en el Mundial de Londres de 2019.

donostia - Iñigo Llopis repetirá experiencia paralímpica. El nadador donostiarra de 22 años (nació el 13 de noviembre de 1998), que ya compitió hace cuatro años en la cita de Río de Janeiro, se ha ganado su presencia este verano en Tokio al menos en una prueba, la de 100 metros espalda en categoría S8, después de lograr la mínima este pasado fin de semana en el Trofeo Open Ciudad de Palma. La marca mínima exigida era de 1:09.23 y Llopis la cumplió sobradamente marcando 1:08.25, que supone además su mejor tiempo personal en la distancia.

"Estoy muy contento. Para mí era la mínima más asequible, fui a por ella y la conseguí", comenta por teléfono desde Madrid, donde reside desde hace meses. Tras el Mundial de Londres del pasado mes de septiembre, donde logró el bronce precisamente en los 100 espalda, Llopis decidió trasladarse al Centro de Alto Rendimiento de la Blume en Madrid para centrarse en su preparación de cara a los Juegos. Y el plan, por ahora, le está saliendo bien como acredita el 1:08.25 en su distancia preferida.

"En octubre y noviembre fuimos poco a poco metiendo volumen e intensidad a los entrenamientos, diciembre fue más duro y en enero ya metimos mucha caña. Hicimos una concentración de diez días en Lanzarote y al volver a Madrid seguimos con muchas dobles sesiones", comenta el nadador donostiarra, en plena forma después de haber pasado épocas difíciles con el brazo y pierna derechas. El año 2017, por ejemplo, se lo pasó en blanco tras un delicada operación en la rodilla derecha y el pasado Mundial de Londres no lo pudo preparar de la mejor manera por unas molestias en el brazo derecho. "A la mínima que tengo molestias o síntomas de que me puede molestar la rodilla o el brazo, bajamos la carga. El entrenador y el fisioterapeuta están muy pendientes, lo hemos controlado y el cuerpo por ahora está respondiendo bien".

Iñigo Llopis ya hizo la mínima para Tokio el pasado mes de diciembre, con 1:08.60, pero entonces no fue válida. "El plazo para hacer marca de cara a los Juegos se abría el 1 de febrero. Sabía que estaba bien porque en diciembre ya la había bajado medio segundo, pero tenía que confirmarlo y lo he hecho, así que estoy más tranquilo". El 1:08.25 supone dar un mordisco de casi medio segundo respecto a ese tiempo que había conseguido en diciembre, una rebaja considerable. "De septiembre a ahora he bajado un segundo, pero creo que todavía no hemos llegado al pico bueno de la temporada. En Mallorca no hice una buena salida, podía haber hecho una marca mejor, así que estoy muy ilusionado".

Tras conseguir la citada mínima en los 100 espalda, Llopis intentará hacerla también en los 400 metros libre. "En esta distancia no tengo la presión que tenía en los 100 espalda, pero es un reto que tengo y me gustaría conseguirla". El donostiarra buscará asegurarse esa segunda prueba en Tokio mientras prepara la otra gran cita del año, que es el Europeo que tendrá lugar en Madeira del 17 al 23 de mayo. Hace dos años, en el Europeo de Dublín, ganó cinco medallas y, por tanto, aspira a brillar dentro de tres meses en la localidad portuguesa: "Ahora nos estamos tomando un descanso y en los próximos días hablaré con el entrenador para ver qué plan hacemos, pero la idea será preparar bien el Europeo teniendo en cuenta que la fecha límite para hacer mínimas para los Juegos es el último día de mayo".

El Europeo será un gran test de cara a la cita paralímpica: "Después de las medallas que conseguí hace dos años, sacar alguna en el Europeo de mayo sería la mejor manera de coger energía y fuerza de cara a los Juegos Paralímpicos".