Javier Postigo
Escritor

Javier Postigo: "Hay que reconocer a los nacionalistas su capacidad de negociación para evitar masacres en la Guerra Civil"

11.05.2021 | 01:01
Javier Postigo: "Hay que reconocer a los nacionalistas su capacidad de negociación para evitar masacres en la Guerra Civil"

Entre 2020 y 2021, Javier Postigo ha publicado las novelas 'Saturrarán 1936' y '1950 Saturrarán', un díptico en el que repasa mediante la ficción los principales hechos históricos de la Guerra Civil y la posguerra en Euskal Herria y en Europa

donostia ¿Qué piensa Javier Postigo cuando piensa en Saturrarán?

–Yo sentí Saturrarán cuando estuve en el seminario, aunque fue poco tiempo. Es un lugar con mucha fuerza y me contaron muchas cosas que eran muy duras que marcan la historia de la Guerra Civil en Gipuzkoa. Siento mucha fuerza e intensidad. No sé si dolor o tristeza, pero Saturrarán es importante para nosotros.

El año pasado publicó 'Saturrarán 1936' y este año ha publicado su continuación, '1950 Saturrarán'. ¿Por qué seguir con esta historia y estos personajes?

–Primero escribí Saturrarán 1936 y mientras se imprimía llegó la pandemia. Cuando llegó el confinamiento, en el mes de marzo, comencé a escribir la secuela. Me parecía que necesitaba una continuidad.

¿Habrá 'Saturrarán 1970'?

–(Ríe) Me lo han preguntado, pero me parece que no. Sería entrar en aguas profundas.

¿Cómo son los personajes de estas novelas?

–Los personajes de Saturrarán 1936 tienen mucha fuerza. Son personas sencillas, pescadores, que representan a lo que fue Pasaia en Gipuzkoa. Pasaia tuvo un peso económico importante, era el motor económico del territorio. Donostia era simplemente la capital, cosmopolita y de veraneo, pero la fuerza la tenía Pasaia. Los pasaitarras eran muy ajenos a lo que ocurría en la Guerra Civil en el Estado pero, sin embargo, les causó un trastorno enorme. En Pasaia se vivía de cara al mar y de espaldas a lo que fueron las turbulencias de la República y la Guerra Civil.

En Donostia se vivieron episodios particulares.

–La contienda en Donostia tuvo episodios muy surrealistas. Gipuzkoa y Bizkaia defendieron la República, pero Araba y Nafarroa se posicionaron a favor de los franquistas. En el año 1936 acontecieron escenas raras, los cuarteles de Loiola se rebelaron y los republicanos defendieron la ciudad contra esos militares. Hay una escena muy curiosa que ocurrió en aquel entonces. Desde el Hotel María Cristina combatieron los sublevados. Este hotel representa la parte conservadora de la ciudad, el lujo, y ahí estuvieron los militares franquistas. En frente, en el Victoria Eugenia, que representa lo liberal y la lírica; lucharon los republicanos. En ambos edificios aún pueden verse las marcas de los balazos. En Donostia se vivieron escenas dramáticas, por supuesto, pero no tanto como en otros lugares como Irun, que la quemaron.

Los protagonistas de 'Saturrarán 1936' viven muchos de los hechos históricos en primera línea.

Saturrarán 1936 es en un 90% verídico, tiene poco de fantasioso. Estos personajes representan a una época y son muy fuertes. La mujer de uno de ellos acaba viviendo lo que es la cárcel de mujeres de Saturrarán. Hay que pensar que las que cuidaban la cárcel eran mujeres de rojos. Gipuzkoa era muy importante porque colindaba con Francia, la única escapatoria que tenían los republicanos.

Precisamente, en '1950 Saturrarán' se exilian a Francia.

–Huyen a Europa. El fascismo en el Estado tenía su reflejo en Alemania con el nazismo. Estos personajes se encuentran en una Europa que piensan que es su salvación y, sin embargo, esta empieza a hervir con la Segunda Guerra Mundial. El Bidasoa se convirtió en una especie de bisagra. Ahí estuvieron los mugalaris y los makis mezclados con la resistencia francesa. Es un mundo muy rico con espías, pero también muy sórdido con los campos de refugiados. Los protagonistas viven en esos campos y también en campos de trabajo y deben mezclarse con los republicanos que huyen del Estado y con los judíos que huyen de Alemania.

También habla de la red Comète.

–La Comète y muchas otras Comète. Hubo muchas redes parecidas. Hay que tener en cuenta que si el Bidasoa era un lugar de flujo importante de unos y durante la Segunda Guerra Mundial los nazis estaban en Hendaia, eran amigos de Franco. Donostia era un lujo para ellos, venían mucho. A pesar de la pobreza de la posguerra en Donostia había mucho movimiento con espías y demás.

Pese a sus aventuras por Europa sus protagonistas también intentan retornar.

–Intentan reintegrarse en la sociedad civil de la posguerra, en los años 50, cuando Donostia era la ciudad de veraneo hasta de Franco con el Azor. Estos personajes son personajes sencillos pero que viven una vida muy azarosa y muy intensamente.

¿Durante la Guerra Civil se recelaba de los nacionalistas?

–Durante la guerra, los nacionalistas se implicaron mucho y fueron muy incomprendidos. Los republicanos recelaban de los nacionalistas porque eran católicos. Por supuesto, los nacionales al ser contrarios a la autonomía también recelaban de los nacionalistas. Sin embargo, hay que destacar que fueron muy dialogantes y salvaron muchas vidas. Intervinieron cerca de los republicanos para evitar fusilamientos a sacerdotes o nacionales y al revés, tuvieron muy buenas actuaciones cerca de los nacionales para evitar fusilamientos de republicanos. Hay que reconocerles su capacidad de negociación para evitar masacres.

¿Cómo fue el trabajo de investigación para estas dos novelas?

–Doy la cara yo pero hay un grupo de personas fantásticas que me han ayudado como Fernando Aguirre, José Mari Leclercq, José Ignacio Espel, Juan Velázquez, Pedro Martínez... Hay mucha gente y amigos de mucho nivel que me han ayudado.

Aunque afirma que no escribirá una tercera parte de esta historia, ¿se encuentra trabajando en alguna nueva novela?

–Estoy trabajando, sí, en un tema muy bonito relacionado con la Guerra de la Independencia pero pasando por Gipuzkoa.


noticias de noticiasdegipuzkoa