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Aranzadi encuentra en el osario del cementerio los restos del Gigante de Altzo

El hallazgo entierra la leyenda que sostenía que fueron llevados a Inglaterra

17.08.2020 | 00:09
Para los descendientes del Gigante supone dar carpetazo a la duda sobre el destino de los restos. Foto: A. Rubio

donostia – La leyenda que durante décadas ha sostenido la versión de que los restos de Miguel Joquín Eleizegi, más conocido como el Gigante de Altzo, no estaban donde fue enterrado porque fueron llevados a Inglaterra con fines supuestamente científicos ha quedado desmentida. La investigación llevada a cabo por un equipo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi por encargo del Ayuntamiento ha dado con los restos del personaje, que recientemente resucitó para el gran público más allá de las fronteras de Euskal Herria gracias a la película Handia.

Tal y como avanzó ayer este periódico, los restos no se encontraban en la tumba en la que fue enterrado en 1861. El viernes, tras tres días excavando en el terreno del panteón familiar, se dio por agotada esa vía. Pero el sábado, como la arqueóloga Lourdes Errasti avanzó a este diario, las labores de búsqueda iban a proseguir en el osario del pequeño camposanto de Altzo Azpi, donde se acumulan los huesos de fallecidos que han sido exhumados para dejar sitio a nuevos enterramientos.

La noticia la confirmó ayer Pilar Unsain Eleizegi, descendiente del Gigante, en el programa Amarauna de Euskadi Irratia. A lo largo del día, la propia sociedad de ciencias informó del hallazgo mediante su cuenta de Twitter.

Despejar la duda Según explicó, el sábado recibió la llamada de Paco Etxeberria, que dirige la investigación junto a Lourdes Errasti, para que se personara en el cementerio, porque había novedades. "Me comentó que el alcalde estaba de camino y yo llamé a mi hermano para que se acercará también", explicó. "Y en el cementerio, nos confirmaron que habían encontrado los restos y nos enseñaron unos huesos".

La propia Pilar Unsain confirmó que el hallazgo se produjo en el osario del pequeño cementerio de Altzo Azpi, que se encuentra tras la iglesia y que desde que se construyó un camposanto en la parte de arriba del pueblo el viejo ha quedado en desuso. Unsain reconoció que el encuentro con los restos de su antepasado le removió algo en su interior.

Además, mostró su satisfacción por que el éxito de la excavación haya permitido despejar las dudas que durante varias generaciones ha albergado la familia respecto al destino de los restos de su antepasado.

En esta investigación, que comenzó el miércoles, ha participado un equipo de quince personas entre arqueólogos, historidores y expertos en criminalística. Aunque hoy se ofrecerán todos los detalles del operativo y del hallazgo en una rueda de prensa que se realizará en el mismo cementerio, probablemente los restos se llevarán a las instalaciones de Aranzadi para confirmar la identidad mediante la prueba de ADN.