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Director de la unidad de cine de la SADE

"Las distribuidoras viven de la recaudación en cines; no les sería rentable tener solo las plataformas"

"Las distribuidoras viven de la recaudación en cines; no les sería rentable tener solo las plataformas"

- ¿Con ganas de abrir?

-Muchas. Después de tres meses largo de parón, tenemos ganas de volver a la actividad y volver a nuestra vida normal.

Algunas salas del territorio han abierto antes. En el caso de la SADE, han esperado hasta este viernes. ¿Han tenido una sensación de incertidumbre, de no saber con qué abrir?

-Prácticamente hasta el viernes no hay estrenos. Incluso, las películas que se estrenarán este viernes son de un perfil muy-muy bajo. Como solemos decir en el sector, son películas que casi no tienen ni cara ni ojos. Es decir, tienes que investigar lo que son, porque nadie las conoce. Se trata de dos películas islandesas, una brasileña y una española sin gente muy conocida. Los cines nos hemos ido posicionando en función de las circunstancias de cada empresa. Algunos, porque tienen acuerdos con ayuntamientos o con sus centros comerciales, han tenido que abrir, probablemente, antes de lo que les gustaría.

También es cierto que el sector, en general, abrirá este viernes.

-Sí, por dos motivos. Como decía, porque ya va a haber estrenos y porque damos por hecho que va a haber dos o tres semanas de rodaje a nivel de protocolos, para que la gente vea que si va al cine no pasa nada y que está todo bien organizado. Algunas fechas han cambiado, pero estimábamos que también en dos o tres semanas se estrenarán películas importantes, y eso hacia que el 26 de junio fuese la fecha clave para todos.

El confinamiento comenzó el 14 de marzo, pero los cines de la SADE cerraron antes.

-Los acontecimientos se precipitaron. Esa misma semana, tres o cuatro días antes del viernes 13 de marzo, llamé a varios exhibidores con los que tenemos mucha relación para preguntarles si ellos se planteaban no abrir aquel viernes; no lo contemplaron más allá de la reducción de aforo. El miércoles 11 llegaron las directrices para reducir el número de sesiones y el aforo, y la programación del 13 al 19 de marzo la preparamos bajo esos criterios. El jueves 12 parecía que todo se nos iba a venir encima, lo pensamos bien, reunimos a todos los trabajadores de los cines y planteamos la situación. La empresa tenía un posicionamiento y queríamos ver qué opinaban los trabajadores. ¿Dada la situación de riesgo para trabajadores y espectadores era responsable abrir un cine en estas circunstancias? Todos acordamos que no. También sospechábamos que el Gobierno iba a establecer el Estado de Alarma en breve.

Con la vista puesta en los estrenos potentes, 'Tenet', de Christopher Nolan, se ha convertido casi en un icono del retorno a los cines. Se esperaba que se estrenase el 17 de junio, pero finalmente lo hará el 31 de ese mes.

-Es la película que todos estábamos esperando y, en cierta forma, por lo que decía antes, el motivo por el cual los cines se abren este viernes. El día 3 de julio, Warner había indicado que se estrenaba la nueva versión de Pinocho; luego venían Tenet; luego, Mulán; en agosto se iba a estrenar Padre no hay más que uno 2 conSantiago Segura; también se preveía el estreno de Scooby Doo... Había películas para intentar salvar el verano.

Pero ha habido cambios.

-Tenet ha pasado del 17 al 31 de julio; en el sitio de Tenet han puesto Scooby Doo; Pinocho la han pasado al 28 de agosto, con lo que tampoco tenemos una película con cierta visibilidad para la primera semana de julio. Ahora nos agarramos a la película de Leo Harlem, Superagente Makey, que se estrenará el 17. Este tipo de comedias españolas con gente conocida son películas que gustan y que la gente sí va a ver masivamente. Mantenemos cuatro o cinco películas fuertes para el verano, pero tenemos la duda de Mulán.

Se prevé para el 24 de julio.

-Es otra incertidumbre. Por un lado tenemos el rebrote de China y luego hay otro factor. En Estados Unidos hay tres mercados muy potentes: Los Ángeles, Nueva York y San Francisco. Este último ya dijo que hasta mediados de agosto no abrirá los cines, por lo que en el sector estamos pendientes de qué es lo que pasa con Nueva York y Los Ángeles. Como caiga uno de estos dos, más lo de China, sospechamos que Mulánpueda caer.

Ante ese escenario, ¿qué harían?

-Seguir adelante. Puede haber otras de un perfil, digamos, más pequeño que se vayan colocando. Me refiero a películas más de autor, no a blockbusters, pero que pueden hacer que los números sean razonables o, por lo menos, sostenibles.

Las películas de autor siempre han tenido buena acogida en Donostia.

-Tenemos la suerte o el acierto de tener cines en los que se diversifica mucho el público. Lo mismo echamos comedia española, como la última película de Disney o la película de autor de Xavier Dolan. Eso nos permite que si se nos cae un blockbuster potente, tener el soporte de otro tipo de películas. Es algo más complicado en los cines de centro comercial que, básicamente, toda su programación se basa en blockbusters; sospecho que tendrán más problemas.

El viernes abre el Príncipe. ¿Cuándo se abrirán el Trueba y Antiguo Berri?

-En principio, tenemos previsto que abran el 10 de julio. Para esa fecha ya habrá películas muy del estilo Trueba como Under the skin, yla reposición de Dersu Uzala. El día 3, además, se estrena el montaje final en 4K de Apocalypse Now, y este viernes se estrenará Matthias & Maxime, de Xavier Dolan, que nosotros exhibiremos más adelante. En cuanto a Antiguo Berri, es un cine más familiar, y echaremos mano de algunos de otros estrenos de este viernes, del 3 y el 10 de julio, y de alguna película recién estrenada en marzo y que no tuvo mucho recorrido. Creo que en las 20 salas que tenemos podemos hacer una programación interesante para aquel que tenga ganas de volver al cine.

El Príncipe abrirá con una selección de joyas del cine clásico y lo hará coincidiendo con la propuesta de A Contracorriente de exhibir 'Cinema Paradiso' y, posteriormente, 'Dersu Uzala'.

-La idea surge a partir de las circunstancias tan excepcionales que vivimos. En los últimos 100 años nunca ha habido un cierre de cines como este. Un veterano de SADE me recordaba que en el tiempo que lleva en la empresa solo se cerró un día, el que murió Franco. Después de tres meses y medio nos parecía que teníamos que volver con algo especial. Decidimos hacer un homenaje a las películas familiares de los 80 y los 90 que todos tenemos en mente y, para los cinéfilos, una segunda sesión de una especie de concentración de clásicos. Lo que hemos percibido es que la gente ha agradecido mucho que recuperásemos para la pantalla grande películas como Los Goonies, Gremlims o ET, y también El golpe, La naranja mecánica o El séptimo sello.

Muchas de estas cintas pasaron por 'Los clásicos del Príncipe'.

-Sí, la mayoría sí. El caso de Cinema Paradiso es un poco excepcional, porque es A Contracorriente quien la ha querido distribuir como homenaje al cine. Quitando Interstellar y Dunkerque, que son recientes, las dos únicas que no han pasado por el ciclo son El golpe y La reina de África. El resto sí, además algunas como Psicosis,El séptimo sello o La naranja mecánica funcionaron muy bien.

Las entradas para estos clásicos contarán con un euro de descuento si se compran por Internet.

-Dentro de los protocolos sanitarios se encuentra el de favorecer la compra online. El Gobierno Vasco otorga una ayuda a los cines en una cantidad de entradas, que hace que se pueda descontar un euro si se compra por Internet; todo para que no se hagan colas en taquilla, el contacto sea mínimo y la gente vaya directamente a la sala con su entrada.

Durante el confinamiento ha habido salas que se unieron a A Contracorriente para crear la Sala Virtual de Cine y ofrecer estrenos por Internet. ¿Qué opina de este tipo de iniciativas?

-Siempre somos un poco recelosos a este tipo de iniciativas, porque el tema de las ventanas es la mayor protección que tenemos -en el Estado deben transcurrir 112 días después de que una película se estrene para que esta pase a una televisión o plataforma-. Por otro lado, también entendemos que en una situación como la del confinamiento hay que ser razonables. Matthias & Maxime, de Xavier Dolan, estuvo en Filmin a finales de marzo y A Contracorriente ha estrenado muchas películas en plataformas. La ventana tiene que ser necesaria, pero creemos que hay que darle un giro porque que todos se guíen por un mismo patrón no tiene mucho sentido.

¿A qué se refiere?

-No tiene sentido que una película israelí con cuatro copias en todo el Estado compita en ventana con un Star Wars, y ambas tengan que esperar cuatro meses para salir en plataformas. Más pronto que tarde, al igual que hay categorías de películas para las distribuidoras, supongo que también ocurrirá con la ventana. En principio, en una situación como esta, no veo mal se haya producido esto. Hasta el 31 de agosto todas las películas que se estrenen en plataformas se considerarán estreno comercial. Si se parase el 31 de agosto sería algo entendible, pero lo que nos daría miedo es que eso se generalizase.

La tercera parte de la Trilogía del Baztan, finalmente, se estrenará en Netflix directamente.

-Para nosotros ha sido una faena, sobre todo, para los cines del País Vasco y Navarra, donde la trilogía ha hecho una recaudación más grande. Es una faena muy gorda porque se va a considerar estreno comercial. Esperemos que se quede ahí, volvamos a la situación de marzo y todo esto sean excepciones.

¿Son las plataformas una amenaza para las salas de cine?

-Las distribuidoras viven mucho de la recaudación en cines; no sería rentable si solo tuviesen las plataformas. Tanto exhibidores como majors son favorables a mantener la exclusividad en los cines. ¿Lo que vaya a pasar? No lo sé. Ahora tenemos Disney+, Warner va a sacar su propia plataforma... No sabemos la importancia que le van a querer dar a sus propias plataformas para diferenciarse. Pero como digo, los blocksbusters hacen cientos de miles de millones en cines en todo el mundo, recaudación que en plataformas sería más difícil de conseguir.

Durante el confinamiento se dispararon los visionados y los usuarios de plataformas.

-Es cierto que ha habido un consumo brutal pero creo que se pueden generar ciertas sinergias. A la gente que le gusta el cine no va a dejar de ir a las salas porque echen en plataformas. Hay muchas dudas en el sector al respecto, pero en una gran parte de películas creo que nos podemos complementar. De cualquier modo, durante el confinamiento lo que más se ha consumido han sido los videojuegos. Seguimos mucho los índices de ComScore. El consumo en plataformas fue muy alto, sobre todo, al principio, pero a medida que avanzaba el tiempo bajó porque la gente ya había visto todo lo que quería ver. El problema ha sido que el ritmo de visionado ha sido superior a la capacidad de las plataformas de refrescar contenido.

Disney ha decidido estrenar 'Artemis Fowl', un 'blockbuster' juvenil, directamente en su plataforma.

-Trolls 2 en EEUU ha también ha ido directamente a plataforma. En Europa está prevista para Navidad y han decidido que no, que irá a sala. Confiamos que sea así.

Pese al cierre de las salas no han estado inactivos. ¿Cómo les ha ido el concurso Etxebegiak?

-Sospechábamos que esto iba a ser para largo y queríamos hacer algo que sirviese de hilo conductor entre los espectadores y los cines. Se creo Etxebegiak para cortometrajes y en formato taller para que la gente pudiese hacer sus propios cortos de 1 a 10 minutos. Preparamos una guía didáctica, un tutorial, que facilitaba mucho que alguien con un guion pudiese hacer una pequeña historia. Recibimos cerca de 60 cortos y, en general, de un nivel altísimo; nos hemos llevado una gran sorpresa. Fue difícil seleccionar a los ganadores.

Uno de los hitos de septiembre es el Zinemaldia que suele hacer uso de salas de la SADE. Se prevé una reducción de aforo que es posible que afecte al número de salas que necesite. Me imagino que estarán en contacto con ellos.

-Es difícil plantear una perspectiva con respecto a finales de septiembre. Ahora estamos en un 60% de aforo y no sabemos si vamos a estar todo el verano con este aforo, o si en septiembre estaremos en un 75% o, incluso, en un 80%. El Zinemaldia nos ha pedido la capacidad de las salas para trabajar con su empresa de ticketing en los aforos. Los protocolos que estamos implementando en nuestros cines también serán útiles para ellos. En ese sentido, les abrimos el camino durante estos meses y si quieren hacer alguna modificación la podrán hacer. Seguro que hay cambios de aquí a septiembre y esperemos que sean para bien.

Existe una idea bastante arraigada que es que cada vez se va menos al cine. ¿Los datos que disponen la confirman o la desmienten?

-Se desmiente con los datos. El año pasado, a nivel estatal, fue el mejor de la última década con más de 100 millones de espectadores. En Donostia también fue un año muy bueno. Hay un consumo audiovisual brutal, tanto en cines como en plataformas o en otros soportes. Es la época de la historia en la que más se ve y cada uno tenemos que hacernos nuestro hueco. Antes la competencia era el cine que tenías al lado y ahora es el ocio en general, las películas, los videojuegos, los youtubers... todo.

El Trueba ofrece VOSE, al igual que las dos últimas sesiones de los jueves en Príncipe. ¿Se plantean aumentarlas?

-En principio, con los que tenemos es suficiente, porque la ocupación tampoco es muy alta. Tenemos un poco mitificado el tema de la versión original; tenemos que reconocer que es minoritaria. Es verdad que entre los cinéfilos hay mucha demanda, pero hay muchas sesiones de los jueves en el Príncipe que contamos los espectadores con los dedos de dos manos. Hay películas que si tienen demanda de versión original, pero otras muchas no.

"Antes la competencia era el cine que tenías al lado y ahora es el ocio en general, películas videojuegos, youtubers..."

"Tenemos un poco mitificado el tema de la versión original; hay que reconocer que es minoritario"

"Después de tres meses y medio con los cines cerrados, nos parecía que teníamos que volver con algo especial"