Apple ha dado un paso para hacer las llamadas de spam más fáciles de esquivar. iOS 26 incluye una función nueva llamada Ask Reason for Calling que actúa como un filtro entre el usuario y cualquier número desconocido. La experta en ciberseguridad María Perador lo ha explicado en un vídeo en Instagram y la clave es esta: la función no viene activada por defecto, así que hay que encenderla a mano.
Cómo funciona
Cuando entra una llamada de un número que no está en la agenda, Siri intercepta la llamada automáticamente antes de que llegue al usuario. Le pregunta al que llama quién es y para qué llama. Mientras eso ocurre, el usuario ve la conversación transcrita en tiempo real en la pantalla y decide si coge la llamada o no. En palabras de Perador, la función "actúa como un portero de tus llamadas": el desconocido tiene que identificarse antes de pasar.
Si quien llama es un robot o una centralita de spam, lo más habitual es que cuelgue en cuanto Siri empieza a hacer preguntas. Si es una persona real con un motivo legítimo, puede explicarlo y el usuario decide con más información.
Cómo activarla
La función no está activada por defecto en iOS 26. Para activarla hay que ir a Ajustes, entrar en Aplicaciones, buscar Teléfono y activar la opción Ask Reason for Calling. Son menos de un minuto de configuración.
Perador señala en el vídeo que "los ciberdelincuentes están utilizando cada vez más las llamadas de teléfono para engañarnos". Es lo que se conoce como vishing: llamadas fraudulentas en las que alguien se hace pasar por un banco, una empresa de mensajería o un organismo oficial para conseguir datos personales o dinero. La ventaja de este filtro es que, como apunta la experta, "te da tiempo de pensar antes de actuar". Y en ciberseguridad, ese margen es muchas veces la diferencia entre caer en un fraude o no.
Una estafa cada vez más habitual
En los últimos años, los delitos relacionados con llamadas fraudulentas, estafas telefónicas y suplantaciones de identidad han experimentado un aumento significativo, impulsados en gran parte por el uso de nuevas tecnologías y bases de datos masivas. Los ciberdelincuentes emplean técnicas cada vez más sofisticadas, como el spoofing (suplantación del número de teléfono), mensajes automatizados o incluso sistemas de inteligencia artificial que imitan voces, para ganarse la confianza de las víctimas.
Este tipo de fraude afecta tanto a particulares como a empresas y suele tener como objetivo la obtención de datos bancarios, contraseñas o transferencias económicas inmediatas, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar las campañas de prevención y a recomendar una mayor cautela ante cualquier llamada sospechosa.