La cuenta atrás para la presentación de la Vuelta femenina está activada. La carrera, que se disputará entre el 3 y el 9 de mayo, desvelará su recorrido dentro de una semana en A Coruña.
Entonces se conocerán los detalles exactos del trazado, que si no existen cambios de última hora, finalizará en el Angliru, según ha podido saber este diario.
Les Praeres también será otro puerto que deberá encarar el pelotón. Esa ascensión esperaría el penúltimo día. La carrera tampoco contará con una contrarreloj individual. La Vuelta femenina situará su campo base en Galicia, que será el nudo gordiano de la competición.
Si la Vuelta masculina se ha asomado hacia el sur y el calor, la carrera femenina se colgará del norte peninsular. En Galicia, punto de ignición de la cita, se disputarán las primeras cuatro etapas.
Una vez concluya el periplo por tierras gallegas, más de la mitad del trazado lo ocuparán las jornadas de Galicia, la carrera se trasladará a León.
Les Praeres y el Angliru
Será el puente hacia las dos últimas jornadas que recorrerán los paisajes de Asturias, donde aguardan las que se esperan que sean los puntos de inflexión de la competición.
El viernes, 8 de mayo, el pelotón deberá acometer la ascensión a Les Praeres, un puerto duro, bronco y exigente. La ascensión, de 3,85 kilómetros, tiene un desnivel medio del 13 % y rampas extremadamente duras.
Destaca, entre todas, una cuesta de firme de hormigón que alcanza el 27% de desnivel. Se encuentra cuando todavía restan 700 metros para alcanzar la corona del puerto asturiano.
La subida también contiene cuatro rampas más que llegan al 20% o lo superan. Les Praeres es un puñetazo al mentón, un auténtico muro. De hecho, sus 2,6 primeros kilómetros elevan el porcentaje medio del puerto al 15%.
Si Les Praeres fijará el quién es quién de la carrera, el Angliru determinará la identidad de la campeona de la Vuelta el 9 de mayo, sábado. El coloso asturiano, con rampas por encima del 20% de desnivel, será el juez definitivo de la prueba.
Con una longitud de algo más de 13 kilómetros y una pendiente media del 9,8%, la zona más dura de la ascensión es la Cueña les Cabres, entre los kilómetros 10 y 11 de la subida.
En total, se trata de aproximadamente de 1 km compuesto por rampas casi verticales con un desnivel promedio del 23,5%.
El Angliru otorgará la corona de la Vuelta, que en las pasadas dos ediciones lució Demi Vollering.