Daniel López Acuña
Epidemiólogo, exdirector de Acción Sanitaria de la OMS

Coronavirus | Daniel López Acuña: "Las farmacéuticas nos empujan a ponernos una tercera dosis que no parece muy necesaria"

10.09.2021 | 00:34
Coronavirus | Daniel López Acuña: "Las farmacéuticas nos empujan a ponernos una tercera dosis que no parece muy necesaria"

"Lo que está frenando la quinta ola no son las vacunas, sino las medidas restrictivas; hay que seguir con ellas", sentencia el epidemiólogo Daniel López Acuña

donostia – "La industria farmacéutica está empujando la idea de que es necesaria una tercera dosis de la vacuna frente al covid-19, pero no hay evidencia científica suficiente para tomar esta decisión", sostiene el epidemiólogo Daniel López-Acuña, exdirector de Acción Sanitaria de la OMS.

¿Por qué la insistencia de la tercera dosis cuando no hay evidencias científicas sobre su necesidad?

—Creo que ha sido una mezcla de cuestiones. Por un lado, que los países europeos y Norteamérica han comprado muchas dosis de Pfizer que superan incluso la necesidad de las pautas completas; segundo, que las propias empresas farmacéuticas están empujando hacia la idea de que se necesita una tercera dosis. Evidentemente es más lucrativo para ellas vender esas dosis a países ricos que a países en desarrollo, y tercero porque para muchos políticos ponerla es la salida más fácil, en lugar de plantearse que hay un fenómeno más complejo.

¿Cómo cuál?

—Que la vacuna no es esterilizante y que con una tercera dosis de la misma vacuna no necesariamente nos vamos a proteger contra la severidad y el riesgo de muerte de cepas que han cambiado y tienden a escapar a las vacunas. Tampoco se entiende que esto supondría volver a un operativo de vacunar a 33 millones de personas sin que ello vaya a suponer un beneficio neto.

¿Y la tercera dosis para los inmunodeprimidos?

—En estos casos podría entenderlo, pero de ninguna manera que estemos queriendo coquetear con la idea de vacunar a la totalidad de la población con la tercera dosis; eso no tiene fundamento ni justificación.

Es lógico que los principales impulsores de esta tercera dosis sean las farmacéuticas, ¿pero que se caiga en sus redes?

—Para ellos es un negocio mucho mayor vender terceras dosis a países ricos que las primeras a países de mecanismo Covax (colaboración para un acceso equitativo mundial a las vacunas contra el covid-19). La Agencia reguladora de los medicamentos de Estados Unidos y los centros para el Control y Prevención de Enfermedades, igual que la OMS, han llamado a la calma sobre este tema; han minimizado la urgencia de una vacuna de refuerzo porque consideran que las personas vacunadas completamente por ahora no necesitan una vacuna de refuerzo. Esas personas, como han señalado, están protegidas de enfermedad grave y de muerte incluso ante variantes como la delta.

La pandemia es global. ¿No sería prioritario vacunar ahora a la población de los países pobres?

—La OMS pidió una moratoria a los países ricos para que contemplaran esa idea y que las dosis disponibles se pusieran a disposición del mecanismo Covax para llegar a los países en vías de desarrollo. Tenemos países como el África subsahariana donde ni siquiera el 5% de la población ha sido inoculada. Esto hay que hacerlo antes de empezar en nuestro entorno a ofrecer las terceras dosis.

¿Una cobertura necesaria en estos países no solo desde la ética, sino también desde salud pública?

—Exacto. Porque mientras más contagios haya en los países donde su población no ha sido vacunada más variantes amenazantes pueden aparecer. Se nos olvida que esto es una pandemia que no es solo lo que hago en mi territorio, sino que somos interdependientes y creo que es el momento donde hay que plantearse que los recursos disponibles de vacunas tienen que ir a vacunar a quienes no están vacunados.

Pero en España una tercera dosis ya está sobre la mesa.

—La ministra Darias adelantó los contratos de 1.800 millones de dosis con Pfizer y de 480 millones de Moderna para la dosis de booster (de refuerzo) para 2022 y 2023. De nuevo jugamos a la defensiva y en función de los contratos de la Unión Europea con las farmacéuticas. Cuando lo que habrá que considerar es si en un año o en dos hay que volver a hacer un ciclo de vacunación, pero con preparaciones distintas a las existentes porque hay que incorporar información genética en los antígenos de las nuevas variantes.

Las farmacéuticas, sobre todo Pfizer están haciendo bien el marketing.

—Ellas van a lo suyo y hacen bien el marketing, pero no están poniendo sobre la mesa la totalidad de elementos que hay que tener en cuenta o para decidir un juicio sobre salud pública. Para qué vas a ir a una tercera dosis que puede que produzca más anticuerpos, pero que no es garantía de que protege contra lo que la vacuna protege si le añades una tercera dosis.

Podría hablarse de una sexta ola entre los no vacunables. ¿Pide vacunar a los menores de doce años para evitar que el virus se esconda?

—Es importante que vacunemos a toda la población, incluida los menores cuando se apruebe la vacuna, porque lo que vamos a hacer es evitar severidad y muertes. La vacunación nos permite frenar eso. Pero por otro lado, si tenemos una infección concentrada en ese grupo menor, las vacunas dejan de ser efectivas para proteger a grupos de mayor edad, lo que tenemos es un reservorio que dará lugar a nuevos ciclos de contagio.

¿Hay que levantar las restricciones?

—No. Las comunidades que han logrado abatir la incidencia es porque han mantenido las restricciones como el ocio nocturno, entre otras.

"Que estemos coqueteando con la idea de inmunizar con otra dosis adicional a toda la población no tiene sentido"

"El marketing de Pfizer para vender la tercera dosis de su vacuna tiene, sin duda, un componente comercial"

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