Oier Ateka 
Departamento deMedicina interna del hospital donostia

Oier Ateka: "En torno al 25% de los pacientes afectados por coronavirus siguen con síntomas después de tres meses"

15.03.2021 | 00:20
El joven equipo de Medicina Interna del Hospital Donostia, con Ateka a la izquierda.

El covid a veces no acaba de irse y se hace persistente, una patología no reconocida oficialmente de la que habla el equipo de Medicina Interna del Hospital Donostia

donostia– Las personas que han pasado el covid lo han sufrido de forma dispar, algunas con sintomatología leve, otras con gravedad y otras, lamentablemente, han perdido la vida tras infectarse con un virus que lleva ya un año entre nosotros.

Y ocurre, en otras ocasiones, que los síntomas llegan para quedarse. Todavía el covid persistente no está catalogado como enfermedad pero hay muchas personas que siguen sufriendo las consecuencias de la entrada del virus en su organismo.

Los profesionales del Departamento de Medicina Interna del Hospital Donostia explican a NOTICIAS DE GIPUZKOA, por boca de Oier Ateka, cuál es la situación a nivel asistencial de estos enfermos.

Aunque no esté catalogada como enfermedad y haga referencia a síntomas dispares, ¿se están tratando casos de personas que siguen presentado síntomas covid con el paso de los meses?

–En el servicio de Medicina Interna del Hospital Donostia lideramos un estudio de seguimiento de los pacientes afectados por covid-19 ingresados en la primera ola en nuestro hospital. Gracias a los datos recogidos en dicha cohorte, sabemos que de dichos pacientes, alrededor del 20-25% presentan síntomas compatibles con este síndrome más allá del tercer mes desde la infección.

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) propone esta definición del covid persistente: "El complejo sintomático multiorgánico que afecta a aquellos pacientes que han padecido el covid-19 (con diagnóstico confirmado o sin él) y que permanecen con sintomatología tras la considerada fase aguda de enfermedad, persistiendo los mismos en el tiempo". ¿Corresponde esta definición con cuadros recurrentes que se están atendiendo en Osakidetza?

–En principio, los síntomas incluidos en este síndrome son muy variados e incluyen la sensación de cansancio no relacionada con ejercicio (astenia o fatiga) o sí relacionada (disnea), molestias torácicas inespecíficas, tos seca, alteraciones del olfato y del gusto, molestias musculares y articulares, dolor de cabeza, sensación de mareo, insomnio, caída de pelo, alteraciones digestivas, sudoración excesiva, problemas de concentración y de memoria, y ansiedad y síntomas depresivos (en posible relación con estrés postraumático), entre otros. Por lo que estamos viendo, nuestros pacientes no difieren de lo descrito por otros científicos de otros países.

Las personas enfermas de covid persistente insisten en diferenciar secuelas y síntomas, ya que afirman que lo que se perpetúa en el tiempo son los síntomas. ¿Es así?

–En realidad, con alguna particularidad, muchos de estos síntomas son frecuentes tras otras infecciones, como, por ejemplo, viruses Coxsackie B, Epstein-Barr, citomegalovirus, influenza, algunos arboviruses, herpesvirus-6 y virus linfotrópico de células T humanas -1 y 2; bacterias como brucella, coxiella y borrelia; y parásitos como malaria y toxoplasmosis, dentro del llamado síndrome de fatiga crónica o síndrome crónico posviral. Las secuelas por afectación de algún órgano específico durante la infección aguda deberán ser valoradas en el tiempo por el médico de referencia de cada paciente

Y si es así, ¿cuáles son los síntomas que más se mantienen en el tiempo? ¿Y las secuelas?

–Los más frecuentes parecen ser la fatiga, el dolor de cabeza, la alteración de la atención y la pérdida capilar. Las secuelas suelen estar relacionadas con los mismos y su intensidad.

¿Estos síntomas desaparecen con el tiempo o requieren un tratamiento?

–Es difícil predecir cuánto van a durar los síntomas por lo novedoso de la aparición del covid-19. En cualquier caso, estamos viendo que parte de ellos pueden perdurar más de seis meses tras la infección. Todavía necesitamos más estudios para poder ver los factores relacionados con la persistencia de cada síntoma. El tratamiento, en principio, es sintomático según la particularidad de cada caso.

No es infrecuente, por ejemplo, que la pérdida de olfato se prolongue. ¿Cómo se puede trabajar su recuperación? ¿Se puede llegar a perderlo para siempre?

– La mayoría de los pacientes con anosmia mejoran durante las primeras semanas, aunque es cierto que la recuperación total puede tardar meses, o que haya pacientes que se queden con una afectación olfatoria crónica. Todavía es pronto para saber qué ocurrirá a más largo plazo. Actualmente no hay tratamiento específico.

¿La PCR negativa quiere decir que se ha superado el covid o la enfermedad puede quedar latente?

–Una PCR negativa persistente sugiere que no hay infección activa actualmente. En la actualidad, no se cree que el SARS-CoV-2 permanezca como infección latente, aunque los estudios en marcha lo confirmarán. Son pocos los casos que, por algún tratamiento inmunosupresor o alteración del sistema inmunitario, pueden mantener alteraciones inflamatorias una vez superada la primera fase de la infección, los cuales suelen requerir un seguimiento más estrecho e individualización del manejo.

¿Los profesionales de la atención primaria están alerta o disponen de pautas para atender el covid persistente?

– Desde hace meses, varias comunidades autónomas han presentado guías de práctica clínica en atención primaria para la atención del covid persistente, lo que ha ayudado al manejo de dichos síntomas.

Dicen los enfermos que el covid persistente no asoma en pruebas o análisis. ¿Cómo se puede explicar este hecho?

– El diagnóstico de este síndrome es clínico y de exclusión, por lo que no se requieren pruebas complementarias específicas para ello. Las hipótesis actuales incluyen la respuesta singular a la infección de algunos individuos vulnerables desde el punto de vista inmunológico, neuroendocrino y/o psicológico, al igual que ocurre en otros procesos infecciosos mencionados arriba.

Las bajas médicas de estos enfermos, al no estar catalogado el covid persistente como enfermedad, se están dando atendiendo a los síntomas respiratorios, musculares, etc. ¿Es esto un problema para los profesionales de la salud?

– Cada caso debe ser considerado de forma individualizada. Pero, como comentábamos previamente, la similitud de los síntomas con el síndrome de fatiga crónica hace que las incapacidades temporales puedan ser tramitadas por esa vía, u otras según los síntomas o secuelas.

¿Se está investigando sobre el covid persistente?

– Efectivamente, en la actualidad existen diversos estudios en marcha sobre este síndrome en todo el mundo. En nuestro medio, los proyectos de investigación están claramente limitados por la baja inversión que hacen las instituciones en la investigación clínica, lo que está repercutiendo también en lo que respecta a la de este coronavirus.

"Es difícil predecir cuánto van a durar los síntomas. En cualquier caso vemos que parte de ellos pueden

durar más de seis meses"

"En el servicio de Medicina Interna lideramos un estudio de seguimiento de los enfermos de covid ingresados en la primera ola"