Prohíben circular a los ciclistas entre Behobia y Endarlaza

La medida se aplicará hasta finales de año por las obras en la N-121-A

15.10.2020 | 01:12
Cartel instalado en la rotonda de la gasolinera de Puntxas, en Behobia, en dirección a Endarlaza.

donostia – La Diputación de Gipuzkoa, en colaboración con la Dirección de Tráfico del Gobierno Vasco, ha prohibido la circulación de ciclistas entre el puente de Endarlaza y la rotonda de Puntxas, en el barrio irundarra de Behobia. La medida entró en vigor hace unos días y se mantendrá hasta finales de año o primeros de 2021, cuando está previsto que concluyan las obras de remodelación de dos viaductos de la N-121-A en los que se hallaron deficiencias en septiembre.

A raíz de estos trabajos, el tráfico que circula por la N-121-A se desvió a la carretera GI-3455 (la antigua N-121-A), un tramo de cuatro kilómetros que utilizan a diario los aficionados al ciclismo para desplazarse entre Endarlaza y Behobia y en el que apenas suele haber tráfico.

Sin embargo, las obras en los viaductos dañados han provocado que todo el tráfico de la N-121 se desvíe por la carretera GI-3455. La coincidencia en una misma vía de vehículos, tráfico pesado y ciclistas ha motivado la decisión de prohibir la circulación a esto últimos, según señalaron ayer a este periódico fuentes de Departamento de Infraestructuras Viarias de la Diputación de Gipuzkoa. Ante los problemas de seguridad que generaba la presencia al mismo tiempo de ciclistas, coches y camiones, la Diputación optó por prohibir el paso a los aficionados a la bici. A la inseguridad vial se suman las retenciones de tráfico que se han generado en las últimas semanas en una carretera que no cuenta con arcén.

Para llevar a cabo la medida, la Diputación de Gipuzkoa ha instalado sendas señales de prohibido el paso a ciclistas y peatones en los dos extremos de este tramo: una en la rotonda de la estación de servicio de Puntxas y otra en el puente de Endarlaza.

La medida estará vigente hasta que acaben las obras, que marchan a buen ritmo, aunque dependen de las condiciones climatológicas. Se espera que los trabajos, que se adjudicaron con el procedimiento de urgencia tras constatarse las deficiencias que presentaban los viaductos, concluyan en tres o cuatro meses desde que se iniciaron a finales de septiembre.

El tramo que queda ahora vetado al paso de ciclistas es muy utilizado por numerosos aficionados al ciclismo de Gipuzkoa y Navarra. Para los ciclistas navarros es una salida a zonas como Hendaia, Urruña y carreteras secundarias de la comarca de Bidasoa-Txingudi, mientras que los cicloturistas guipuzcoanos utilizan esta vía para circular por carreteras de la comarca de Bortziriak y de Iparralde en las que el tráfico de vehículos no es tan intenso. De hecho, muchos de ellos utilizan la N-121 para adentrarse en viales de Iparralde después de atravesar altos como Ibardin, Lizuniaga, Otsondo y Lizaieta, o para regresar a Gipuzkoa por Agiña y Aritxulegi.

La prohibición de circular a los ciclistas no afecta al bidegorri que une también Behobia y Endarlaza en paralelo a la carretera N-121 y el río Bidasoa. Esta vía verde no asfaltada se mantendrá abierta y sin restricciones de circulación para ciclistas y peatones ya que no tienen incidencia en los trabajos que se llevan a cabo en la N-121-A.