Expertos señalan que los anticuerpos del COVID-19 duran al menos tres meses

Detectan anticuerpos en la saliva durante al menos 115 días tras la infección

12.10.2020 | 00:26
Una calle céntrica de Ámsterdam, abarrotada ayer domingo. Foto: Efe

madrid – Los anticuerpos del coronavirus pueden durar al menos tres meses después de que una persona se infecte con el virus que causa el COVID-19, según un nuevo estudio publicado en la revista científica Science Immunology.

Los investigadores del Instituto de Investigación Lunenfeld-Tanenbaum de Sinai Health y de la Facultad de Medicina Temerty de la Universidad de Toronto utilizaron muestras de saliva y de sangre de pacientes positivos para medir y comparar los niveles de anticuerpos durante más de tres meses después de la aparición de los síntomas.

Descubrieron que los anticuerpos de la clase IgG que se unen a la proteína de punta del SARS-CoV-2 son detectables durante al menos 115 días, lo que representa el intervalo de tiempo más largo medido. El estudio es el primero en mostrar que estos anticuerpos también pueden ser detectados en la saliva. "Nuestro estudio muestra que los anticuerpos IgG contra la proteína punta del virus son relativamente duraderos tanto en la sangre como en la saliva. Sugiere que la saliva podría servir como alternativa para las pruebas de anticuerpos. Aunque la saliva no es tan sensible como el suero, es fácil de recolectar", explica Jennifer Gommerman, profesora de inmunología de la Universidad de Toronto.

La mayoría de las personas que se recuperan del COVID-19 desarrollan en su sangre agentes inmunes llamados anticuerpos específicos para el virus. Estos anticuerpos son útiles para indicar quién ha sido infectado, sin importar si tuvo o no síntomas.

La durabilidad de la respuesta de los anticuerpos al SARS-CoV-2 se ha debatido en los últimos meses. Un estudio anterior publicado en Nature Medicine sugirió que los anticuerpos pueden desaparecer después de dos meses en algunos individuos que tenían el virus pero no experimentaban síntomas.

Esta investigación podría tener implicaciones más amplias en el desarrollo de una vacuna efectiva. "El estudio sugiere que si una vacuna está diseñada adecuadamente, tiene el potencial de inducir una respuesta de anticuerpos duradera que puede ayudar a proteger a la persona contra el virus", concluye Gommerman.

Nuevos hallazgos Investigadores de la Universidad de Emory (Atlanta) han observado una fuerte activación de las células inmunitarias en pacientes graves con COVID-19 semejantes a un brote agudo de lupus eritematoso sistémico (LES), una enfermedad autoinmune. Este hallazgo podría ayudar a explicar por qué algunas personas con coronavirus producen anticuerpos contra el SARS-CoV-2, pero su salud empeora.

"No fue hasta el tercer o cuarto paciente de la UCI que analizamos, que nos dimos cuenta de que estábamos viendo patrones que recordaban mucho al LES", indica Ignacio Sanz, coautor del estudio. Los investigadores compararon a 10 pacientes con COVID-19 en estado crítico en UCI con 7 personas con COVID-19 que fueron tratados como pacientes ambulatorios. Según sus hallazgos, las personas que estaban en el grupo crítico tendían a tener niveles más altos de células secretoras de anticuerpos al inicio de la infección.