Naturkon carga contra el modelo forestal actual

El colectivo advierte de las consecuencias de los métodos de extracción en los bosques vascos

04.08.2020 | 00:57

donostia – Naturkon criticó ayer las actuales políticas forestales del territorio vasco. Las entidades naturalistas de Gipuzkoa agrupadas en este colectivo muestran su disconformidad y sugieren alternativas para evitar consecuencias más graves de las que actualmente ya acontecen.

La denuncia de Naturkon intentaba responder a las declaraciones de un representante de la Asociación de Forestalistas de Gipuzkoa en Euskadi Irratia, que comparó la plaga de la banda marrón (hongo que afecta a los pinos) con la pandemia del coronavirus. Afirmó que no se estaba preparado para ninguna.

Naturkon afirmó, en cambio, que los hongos responsables de la banda marrón y roja "son conocidos aquí desde mediados del siglo pasado" y que el modelo de producción actual "no hace más que facilitar este tipo de hongos". El colectivo añadió que el modelo forestal actual utiliza técnicas de extracción que dañan el sustrato. "En los últimos años estamos erosionando y perdiendo suelo", aseveró, y argumentó que "toneladas y toneladas de tierra están siendo empujadas al mar".

El responsable es "el modelo forestal que la industria de la madera y las asociaciones de silvicultores, con la ayuda de la administración, pretenden mantener", añade Naturkon.

sin parar El colectivo censuró, asimismo, que durante la pandemia del COVID-19 la tala de árboles no se interrumpió, justificando que la actividad maderera era esencial porque es necesaria para la producción de papel y para la edificación. "Pero la madera con la que se fabrica el papel en Gipuzkoa se trae en barcos y lo que se va a aprovechar para la construcción y otros usos se está llevado fuera en camiones", afirmó Naturkon.

El colectivo incidió en que la silvicultura está en crisis en nuestro país y apostó por cambiar y regular el modelo productivo teniendo en cuenta los daños medioambientales. "Esta actividad está sostenida en buena parte con dinero público; ya es hora de diseñar subvenciones y políticas destinadas a la silvicultura encaminada a la utilidad general (salud, agua, biodiversidad, recursos, combatir el cambio climático€) y no a los intereses de particulares", apuntó.