Condenado a 8 años por violar a una menor al borde del coma etílico

El joven de 23 años la condujo a un local del barrio de Gros para mantener relaciones completas sin su consentimiento

10.07.2020 | 00:49

donostia – Un joven ha sido condenado a ocho años de cárcel por violar a una menor en un estado de "embriaguez absoluta" que le colocaba "en una situación cercana al coma etílico". Ocurrió en un local de Donostia, a donde condujo el acusado a la chica semiinconsciente desde un discoteca de la ciudad. Las posibilidades de recibir auxilio eran "remotas".

El acusado es un hombre que tenía 23 años cuando sucedieron los hechos y que cuenta con una condena previa a diez años y medio de reclusión por abusar de otra menor, una niña de 14 años con la que mantuvo una relación sentimental y con la que llegó a tener relaciones completas en dos ocasiones.

Según la sentencia del caso, la violación por la que ha sido condenado ahora por la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa tuvo lugar la madrugada del 29 de octubre cuando, tras pasar parte de la noche bebiendo junto a otras dos amigas, la víctima, que por aquel entonces tenía 17 años y que ha estado representada por el letrado Mario Díez, se quedó a solas con el procesado en una céntrica discoteca donostiarra.

La resolución judicial precisa que en aquel momento la menor, "ya notablemente afectada por el consumo de bebidas alcohólicas", abandonó la sala de fiestas junto al acusado, que "la llevaba agarrada por la cintura para evitar que se cayera", situación en la que la condujo al barrio de Gros, donde tenía alquilado un local de jóvenes. "En torno a las 6.30 horas, el estado de intoxicación alcohólica de la chica era tal que no podía caminar por sí sola y tampoco podía hablar". El agresor recibió la ayuda de otro hombre "no identificado" para introducirla en el local al que se accedía tras bajar por una escalera de al menos quince escalones.

"omisiva" actuación En este punto, la sentencia es especialmente crítica con la "omisiva" actuación de dos agentes de la Policía Municipal de Donostia que "constataron la presencia de una joven, en muy mal estado, tumbada en un banco", junto a la que había dos hombres, uno de los cuales refirió ser "un amigo", mientras que el segundo dijo que "la pareja eran novios", y que confiaron en que uno de ellos (el acusado) iba "a llevarla a su casa", a pesar de que el grado de intoxicación etílica de la chica "era tal" que "no podía hablar". "No identificaron a ninguna de las tres personas presentes en el lugar –añade la resolución– y, de esta forma, no conocieron que la mujer era menor de edad, ni realizaron ninguna actuación adicional".

De esta manera, el inculpado pudo quedarse a solas con la menor en el interior del local, donde "cerró la puerta con llave" y "siendo plenamente consciente del estado de embriaguez absoluta de la chica, que la colocaba al borde de coma etílico", mantuvo relaciones completas con ella sin su consentimiento.