"Que exista probabilidad de contagio a los gatos no quiere decir que se produzca"

27.05.2020 | 01:34
Un gato, por las calles de Donostia.

Unos cuantos casos de gatos domésticos que han enfermado de COVID-19 han hecho saltar las alarmas sobre la repercusión del virus en las mascotas

donostia – Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el Ministerio de Sanidad español han confirmado que las personas pueden transmitir el nuevo coronavirus a los gatos, aunque, según lo observado hasta ahora, estas mascotas no pueden contagiar a los humanos. Después de constatar y documentar varios casos de gatos y otros felinos –varios tigres y leones del zoológico del Bronx, en Nueva York– infectados de COVID-19, aumentan las dudas sobre los riesgos que entraña el virus para quienes conviven con mascotas y para los propios animales domésticos.

Álvaro Mateos Amann, presidente del Consejo de Colegios de Veterinarios del País Vasco, asegura que la transmisión del COVID-19 de humanos a felinos y otros animales, como hurones y visones, "no entraña preocupación porque creemos que es un tema puntual y contenido".

¿Hay que preocuparse por esa capacidad de transmisión del COVID-19 a los gatos?

–Se ha demostrado que hay algunas especies sensibles a este virus, no solo el gato, aunque quizás ha sido lo más llamativo porque todo el mundo tiene gato. Pero ha habido también el caso de una granja de visones en Holanda. Está demostrado que no solo hay contagio del hombre a algunos animales, sino que después los propios animales se han podido contagiar entre ellos. Esto es algo que la comunidad científica no niega y en lo que debemos ser muy transparentes. Sin embargo, no por ello entraña preocupación porque creemos que es un tema puntual y contenido. Una cuestión es que ese contagio se pueda producir y otra que se produzca realmente. Lo que tenemos muy claro en el tiempo que llevamos de pandemia es que el virus ha sido altamente infectivo entre personas y generalmente por transmisión vía aérea.

También hay muchas personas que conviven con perros.

–Los perros no han dado problemas, se han investigado un montón de perros en la zona de Wuhan, en China, y salvo algunas cosas dudosas detectadas en laboratorios, no se ha visto nada significativo. Sí se ha visto en felinos en general, porque también ha habido algún caso en un zoológico en Nueva York, pero ha sido por un contacto estrecho y es que hay veces que los animales de zoológico tienen demasiado contacto con el ser humano, con sus cuidadores.

En general con los gatos domésticos también tenemos mucho contacto, y más durante los días de confinamiento.

–Que exista la probabilidad no quiere decir que el humano sea altamente infectivo para el animal. Cuando hemos vivido la época más dura del confinamiento, a las personas que decían tener síntomas les aconsejaban que se aislaran en su domicilio, pero todos sabemos que la capacidad de hacer un aislamiento efectivo en casa es muy baja. Entonces todas esas personas, que han sido infectivas incluso antes de manifestar síntomas, habrían acabado contagiando al gato y al resto de la familia o a todas personas con las que ha convivido y no ha sido así. Una cosa es que aumente la probabilidad y otra cosa es que se produzca realmente esa infección.

¿Qué debemos hacer ante esa probabilidad?

–Cuando hablamos de contagiar al gato hablamos de una probabilidad, no tenemos todavía el dato exacto pero no es más que una probabilidad. Y en los perros no existe. Lo recomendable es aplicar medidas de prevención, hacer las cosas con lógica y, como siempre, seguir las recomendaciones del veterinario, seguir el consejo del profesional que esté cuidando a las mascotas.

¿La pandemia ha tenido alguna repercusión en el trabajo de los veterinarios?

–Los veterinarios que no trabajan para administraciones, tanto los que atienden a animales de compañía como a los de granjas no han dejado de trabajar en ningún momento. En las explotaciones ganaderas la actividad ha sido más o menos normal. En pequeños animales el trabajo veterinario se ha centrado mucho más en urgencias de toda índole.

¿Y algún efecto en los animales?

–Se ha dicho que algunas mascotas han tenido problemas por los desinfectantes que se estaban usando en las casas, hemos hecho un estudio en animales de compañía para ver si detectábamos un mayor nivel de intoxicaciones y no hemos encontrado nada llamativo. Hay algún dueño que se ha extralimitado en la desinfección de las patas de los animales antes de acceder al domicilio después del paseo porque no se dan cuenta de que eso no es la pata de una mesa, es un ser vivo y cuando le aplicas lejía o algo similar terminas produciendo quemaduras. Pero han sido casos muy puntuales y más por una mala praxis del dueño que por otras patologías.

¿Han tenido que adoptar medidas especiales?

–Los veterinarios estamos preparados para una situación sanitaria como esta, tenemos laboratorios de referencia para mandar pruebas de animales. También estamos adoptando medidas como atender con cita previa y evitar que la gente se acumule en las salas de espera. Y, al igual que en salud humana, en el momento en que tenemos una sospecha de una enfermedad respiratoria que pudiera estar motivada por el Sars-Cov2 automáticamente se recogen muestras y hacemos PCR. Nos sorprende enormemente que habiendo 50 laboratorios veterinarios en el Estado con capacidad de hacer PCR, los tengamos parados. ¿Cómo puede ser? Tenemos laboratorios veterinarios de primera línea; aquí, por ejemplo, tenemos Neiker que es puntero en investigación. Todas esas instalaciones no se han aprovechado para luchar contra la pandemia en esta situación de crisis y por eso estamos sorprendidos y enfadados.

Los veterinarios han denunciado que no se les ha tenido en cuenta como agentes sanitarios para luchar contra el COVID-19.

–Hemos mandado comunicaciones a las distintas administraciones poniendo a su disposición la experiencia de la profesión veterinaria en el control de las enfermedades zoonóticas, es decir, enfermedades que parten de los animales y que llegan a las personas. Curiosamente, no solo en Euskadi sino también en el Estado, no se ha contado con los veterinarios. Todo ello en contra de la opinión de organismos internacionales como la OIE, que están recomendado a los estados miembros que incluyan a los veterinarios en sus planes porque nuestro conocimiento del control de enfermedades de origen animal es amplio y a lo largo de la historia se ha comprobado.

¿Qué podían haber aportado?

–Bioseguridad, control, prevención€ Contamos con mucha experiencia y conocimientos por todo el trabajo de control que nosotros hemos tenido que realizar con enfermedades como la tuberculosis, la peste bovina, la peste equina africana, que también implicaban restricción de movimientos. Resulta que se dice sin tapujos que estamos buscando la inmunidad de rebaño y ese es un concepto veterinario, porque cuando se habla de personas se suele denominar inmunidad de grupo. Ahora, sin embargo, en muchos medios se habla de inmunidad de rebaño, se utiliza nuestra terminología pero no nuestro trabajo.

¿Es importante que estemos luchando contra una enfermedad zoonótica?

–En el documento que remitimos a las administraciones señalábamos que estamos tratando con un betacoronavirus, algo que conocemos bien. Es curioso y la gente se sorprende muchísimo cuando decimos que en Euskadi habitualmente hay betacoronavirus. De hecho, a todos los terneros recién nacidos se les vacuna contra un coronavirus que no produce síntomas respiratorios sino digestivos y que no traspasa la barrera de especie. Todos estos coronavirus de vacuno, de perros y de gatos, que los hay, de cerdos y de pollos, nunca jamás han pasado a los humanos a pesar de que convivimos con ellos. Ahora estamos ante un caso muy raro y hay dos teorías sobre cómo el virus ha podido saltar la barrera de especie. Parece que hay un paso intermedio entre el virus con origen en el murciélago y el ser humano, bien porque se ha fusionado, dicho de una manera coloquial, con un virus de la otra especie, o bien porque se ha recombinado, ha conseguido enganchar con los receptores humanos y ser infectivo para el hombre.

"Lo aconsejable es aplicar medidas de prevención y seguir las recomendaciones del veterinario"

"Hay algún dueño que se ha extralimitado en la desinfección de las patas del animal tras el paseo"

"No solo hay contagio del hombre a animales, sino que los propios animales se han contagiado entre ellos"

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