Cristina Calvo jefa de urgencias de pediatría del hospital donostia

"Los frutos secos son los alimentos con los que más se atragantas los niños pequeños"

Las navidades son una época en la que las celebraciones discurren en torno a una mesa y hay que vigilar qué comen los niños para evitar peligrosos atragantamientos

30.12.2019 | 06:21
"Los frutos secos son los alimentos con los que más se atragantas los niños pequeños"

DONOSTIA - En estas fechas tan señaladas en las que las reuniones familiares y de amigos se realizan alrededor de una mesa, son más las probabilidades de sufrir atragantamientos con los alimentos.

Ese riesgo es mayor en los niños y niñas, que no controlan los riesgos y tienen que ser los mayores quienes lo hagan.

NOTICIAS DE GIPUZKOA ha hablado con Cristina Calvo, jefa de sección de Urgencias e Intensivos de Pediatría del Hospital Donostia, para conocer cómo prevenir y actuar ante los atragantamientos infantiles.

¿Estos episodios son esporádicos o frecuentes?

-Cuando un objeto (sólido o líquido) pasa a la vía aérea, el organismo reacciona rápidamente, de forma automática e intenta expulsarlo mediante la tos. Es lo que se llama atragantamiento. Cuando el objeto o alimento se introduce en la vía respiratoria, la obstruye total o parcialmente. Esto no deja que entre aire en los pulmones, produciendo una crisis de sofocación. Es una emergencia, ya que si no se consigue desobstruir la vía aérea se puede producir una parada cardiorespiratoria. Los atragantamientos siguen siendo una causa común de accidentes en niños, sobre todo entre los más pequeños. De hecho, es la causa más frecuente de muerte por accidente en menores de un año en Estados Unidos.

¿Cuáles son los alimentos más peligrosos o que más atragantamientos provocan?

-Los alimentos más peligrosos son los frutos secos (cacahuetes, nueces, pipas...). La edad en la que se producen más atragantamientos en los niños es entre uno y dos años. La causa más común son los alimentos, sobre todo los frutos secos. Pero también pueden ser peligrosos otros productos que precisen ser bien masticados para su deglución.

Pero no son solo alimentos, también se sufren atragantamientos por distintos objetos ¿Cuáles son los más habituales?

-La escolar es otra edad de riesgo. Los atragantamientos se producen con pequeños objetos habituales en los centros (tapón de bolígrafo, grapa, chincheta?). De todos modos, cualquier objeto pequeño como monedas, piezas de juguetes u otros puede ser causa de atragantamiento en los niños.

¿De qué depende el mayor o menor riesgo, del tamaño, la consistencia...?

-El mayor riesgo es en niños menores de tres años porque todavía no tienen molares para masticar los alimentos adecuadamente, sobre todo alimentos duros como los frutos secos. Otros factores que influyen en este grupo de edad incluyen el acceso a alimentos inadecuados u objetos pequeños, estar haciendo una actividad mientras se come, o cuando interactúan con los hermanos mayores (que pueden colocar alimentos u objetos en la boca de los bebés o niños pequeños). Los menores son particularmente vulnerables a la aspiración por cuerpos extraños debido al diámetro más pequeño de sus vías respiratorias. En niños mayores y adolescentes, los trastornos neurológicos, la pérdida del conocimiento y el abuso de alcohol o sedantes predisponen a este tipo de accidentes.

¿Cómo hay que proceder cuando un niño se atraganta?

-La mayoría de las situaciones de atragantamiento se producen durante el juego o la ingesta, por lo que la norma suele ser la presencia de un cuidador. Por ello, la mayoría de estos eventos son presenciados y las intervenciones suelen iniciarse cuando el niño aún está consciente. Si estamos presentes podemos observar cómo el niño se lleva sus manos al cuello, ya que éste suele ser un signo universal de atragantamiento y asfixia. Si no estuviéramos presentes, resulta importante la observación del lugar, ya que puede darnos una pista de que el niño ha podido sufrir un atragantamiento.

Si conseguimos extraer el objeto que causa la obstrucción, ¿es conveniente que se lleve al niños al médico para que lo revise?

-Si se produce un episodio de atragantamiento, aunque veamos que se ha expulsado el cuerpo extraño con la tos es aconsejable acudir al pediatra porque puede quedar algún fragmento.

Además de vigilar al niño, ¿hay algún protocolo o consejo para prevenir atragantamientos?

-Sí. Hay que tomar las medidas preventivas necesarias para que no se den cuadros de atragantamiento que se puedan evitar. Es conveniente que siempre haya un adulto supervisando a los niños pequeños mientras comen. Cuando el pediatra indique que se puede comenzar con la comida sólida, debe cortarse en trozos pequeños, vigilando que el niño trague bien. Es recomendable que los menores permanezcan sentados mientras comen y conviene insistir en que mastiquen bien. No es conveniente que coman mientras corren o están jugando. Si lo hacen con comida en la boca, pueden atragantarse fácilmente.

¿Y prohibiciones?

-Los niños menores de cinco años no deben comer frutos secos ni otros alimentos que precisen ser bien masticados para su deglución. No deben dejarse objetos de pequeño tamaño al alcance de los niños (botones, tornillos...) ni tampoco objetos desmontables en piezas pequeñas. A los niños mayores se les debe decir que no tienen que jugar con material escolar dentro de la boca. Es aconsejable conocer las maniobras descritas anteriormente, ya que, cuando se produce, es una situación muy repentina y de mucha urgencia, por lo que es importante saber cómo hay que actuar.

¿Las fechas navideñas son la época de mayor riesgo?

-Sí. Cuando se compren juguetes para niños pequeños se ha de tener en cuenta la edad recomendada por el fabricante. Hay que evitar los juguetes con piezas pequeñas en los niños menores de cinco años. Además, es preciso insistir en que durante estas fechas es muy frecuente que comamos frutos secos, castañas... Por ello, es muy importante recordar que los niños menores de cinco años no deben comer frutos secos ni otros alimentos que por sus características precisen ser bien masticados para su deglución.