Iñigo Urkullu ha querido tener este miércoles el don de la oportunidad para escoger el momento y el lugar a la hora de plantear sus demandas en materia de infraestructuras. El lehendakari ha participado en el Congreso de Movilidad SUM Bilbao, y ha aprovechado su discurso en un auditorio en el que se encontraba la ministra de Transportes para reiterar en un mensaje directo a sus oídos que el proyecto del Tren de Alta Velocidad debe culminar en los términos pactados, y que también deben ser transferidas a Euskadi competencias como los trenes de cercanías y los aeropuertos vascos.

El soterramiento del tren en su entrada en Bilbao y Gasteiz y el traspaso de los ferrocarriles son precisamente dos asuntos que están sobrevolando la negociación de los Presupuestos entre el PNV y el Gobierno español, y este miércoles la ministra Raquel Sánchez ha escuchado estas demandas en primera persona.

Urkullu reivindicó de nuevo su oferta para "avanzar en el acceso a las capitales conforme al acuerdo suscrito, abordando operaciones que contribuyan realmente a la transformación urbana, la integración medioambiental y la cohesión social". Era una forma de aludir al soterramiento, porque para Urkullu es vital que el tren llegue a Bilbao y Gasteiz bajo tierra para poder diseñar un proyecto de regeneración urbana en el entorno. Todo va de la mano. Así se pactó con el Gobierno español. Para desatar este nudo, estos días se han esbozado dos escenarios. Por un lado, que las instituciones vascas asuman una encomienda de gestión para afrontar las obras, y que se pueda descontar del dinero que se paga al Estado en concepto de Cupo.

El Ejecutivo español no parece muy receptivo a esta opción, que únicamente ha operado en el tramo guipuzcoano. La segunda posibilidad es que se empiece de inmediato a licitar y ejecutar el soterramiento en Bilbao y Gasteiz y, en el caso de que el Estado crea que al mismo tiempo se puede habilitar una vía provisional, lo haga, pero siempre partiendo de la premisa de que la prioridad la tenga el soterramiento.

DOS TRANSFERENCIAS

El lehendakari, en cualquier caso, solo se refirió a que el soterramiento debe hacerse en su plazo y según lo pactado, pero no mencionó las posibles formas del desbloqueo. Planteó igualmente el traspaso de los ferrocarriles y los aeropuertos "de conformidad con el cumplimiento íntegro" del Estatuto de Gernika. El traspaso de los ferrocarriles es una de las dos materias, junto al Ingreso Mínimo Vital, que el Gobierno español ofrece dejar cerradas este año en una Comisión Mixta de Transferencias, mientras que el asunto de los aeropuertos parece entrañar una mayor complejidad por el proceso de privatización de Aena.

Urkullu propuso en este foro construir la movilidad sostenible a través de una estrategia compartida, la colaboración público-privada, el compromiso y la responsabilidad social. Citó como objetivos que Euskadi se sitúe como "eslabón clave" del Corredor Atlántico europeo, impulsar un sistema de transporte colectivo que contribuya a la lucha contra el cambio climático, y conformar un mapa de transporte público integrado y de carácter intermodal "en Euskal Hiria". Recordó que Euskadi está comprometida con esta movilidad verde con el Basque Green Deal, y que reducir la emisión de gases de efecto invernadero es uno de sus diez objetivos de país.

Al acto celebrado en el Palacio Euskalduna acudió una larga nómina de autoridades, incluido el rey español, Felipe VI. Los sindicatos de la Ertzaintza ErNE y Euspel habían anunciado también una protesta por sus condiciones laborales. Urkullu acudió a este congreso organizado por Repsol-Petronor y el Ayuntamiento de Bilbao, que durante dos días reunirá a casi un centenar de expertos internacionales.