Urkullu reenvía a Sánchez la carta del superviviente del bombardeo

El lehendakari hace suya la demanda de Emilio Aperribay, y de todo el pueblo vasco, de perdón, reconocimiento y condena, y tiende la mano al presidente español para visitar Gernika

02.05.2021 | 01:28

Durango – La conmemoración del 84 aniversario del bombardeo aéreo contra Gernika-Lumo contó el lunes con un encuentro inesperado entre un superviviente del raid del 26 de abril de 1937 y el lehendakari. A raíz de esa oportunidad en la que el hombre y su hija entregaron una carta que tenía como fin llegar al presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, Urkullu se prestó a tramitar y remitir él la misiva al líder del PSOE.

Al día siguiente, según ha constatado este diario, el lehendakari cumplió su palabra. Y no solo se quedó ahí. Él mismo firmó una segunda misiva que contextualizaba tanto la epístola entregada por el superviviente Emilio Aperribay, como el episodio del bombardeo de Gernika y la demanda existente del pueblo vasco de necesidad de perdón, reconocimiento y condena.

De hecho, haciendo suya la instancia, Urkullu le eleva el sentir de la mayoría del pueblo vasco hasta el punto de que deja en manos de Sánchez la fórmula acertada para hacerlo. Y se presta, con motivo o no de alguna visita a la que el gobernante pueda proceder en Euskadi a acompañarle. Sería un compromiso entre el presidente del Gobierno español y el lehendakari del Gobierno vasco con Gernika-Lumo.

El líder vasco tiende la mano para darle a conocer el ayuntamiento de la villa foral, el cementerio de Zallo, el Museo de la Paz, así como la Casa de Juntas y el Árbol de Gernika, conjunto arquitectónico que se salvó del pasto de las llamas. Urkullu ahonda en su alocución en el sentimiento gernikarra de reconocimiento de responsabilidad del Estado en lo sucedido desde julio de 1936. Incide también en la petición de una condena por el bombardeo de Gernika y que sea extensible a todas las localidades vascas que también lo sufrieron. El lehendakari desea con signos de admiración que ojalá fuera con petición de perdón.

Como antecedente y ejemplo, el presidente vasco señala la comparecencia en 1997 del presidente de Alemania, Roman Herzog, y en 1998 el Bundestag de Alemania –país que acompañó la sublevación militar de militares españoles– manifestaron, su pesar y petición de perdón.

Urkullu argumenta –a pesar de que no les cita– a quienes estiman que tanto Alemania como Italia o España no tienen por qué solicitar perdón debido a que los gobiernos actuales no son dictatoriales ni se les supone herederos de aquellos. A su juicio, Alemania condenó el ataque de la Legión Cóndor a Gernika-Lumo pese a pertenecer a generaciones y regímenes posteriores a los de la participación en el ataque aéreo.

A diferencia de Alemania, Urkullu recuerda a Sánchez que el Gobierno español hasta la fecha no ha dado el paso y le pormenoriza que incluso el Pleno del Senado, en virtud de la mayoría absoluta del PP, tumbó una iniciativa al respecto el 8 de febrero de 2017. Aquella solicitud pretendía instar al Gobierno español a pedir disculpas a la población gernikarra y por extensión a las atacadas con la población civil como objetivo. El objeto era el reconocimiento de la "responsabilidad del Estado", emitieron entonces.

Ciudad de la paz La misiva cursada a presidencia de Estado recuerda que Gernika tiene rango de Ciudad de la Paz y que es considerada como la primera localidad habitada que fue objetivo de experimento de guerra y destrucción total. Expone además que más de cien localidades vascas sufrieron bombardeos aéreos y cita como ejemplo a Durango, atacada 26 días antes.

Fue el pasado lunes cuando ya se informó sobre la entrega de la carta a Urkullu. El superviviente Emilio Aperribay, que salió vivo tras volar por los aires el refugio, agradeció al lehendakari que hiciera de intermediario para que llegara a Madrid. "Estoy empapado de la emoción, no me lo puedo creer", subrayaba. El cuidado texto manuscrito por su hija Monika anhela que Sánchez siendo "socialista tiene ahora la gran oportunidad de ser valiente". Emilio, de 85 años, temeroso y dubitativo para entregar la carta por "posibles represalias a mi familia", dio el paso al sentirse tranquilizado por Urkullu. "Aita aún conserva ese miedo de la guerra, del franquismo", agradecía. "Es que si Alemania pidió perdón, ¿por qué no lo puede hacer el Gobierno de Sánchez?", cuestionan.?

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