Prisiones flexibiliza el segundo grado de Urdangarin, que dejará Brieva

Dormirá en un centro de Alcalá de Henarés y asistirá a un programa para la reinserción de corruptos

31.12.2020 | 00:40

madrid – Instituciones Penitenciarias acordó ayer aplicar el principio de flexibilidad del 100.2 a su clasificación en segundo grado a Iñaki Urdangarin, por lo que no volverá a la cárcel de Brieva (Ávila) y dormirá desde ahora en el Centro de Inserción Social de Alcalá de Henares (Madrid), según informaron fuentes penitenciarias.

De esta manera, Iñaki Urdangarin podrá salir diariamente a realizar su voluntariado en el Hogar Don Orione de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y dormirá en el Centro de Inserción Social de Alcalá de Henares. También podrá disfrutar de un fin de semana libre al mes con la condición de que se someta al programa de delitos económicos, una suerte de reinserción para condenados por corrupción.

Urdangarin cumple una condena de cinco años y diez meses por corrupción en el caso Nóos. Ingresó hace ahora dos años y medio en la cárcel de Brieva en un módulo específico sin contacto con el resto de presos.

La Audiencia de Palma rechazó en septiembre la progresión al tercer grado al entender que "no se desprendía de la conducta global del interno una evolución suficientemente favorable, por el momento, que permitiera inferir una capacidad para llevar en lo sucesivo un régimen de vida en semilibertad".

El titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria Número 1 de Castilla y León sí autorizó en septiembre la progresión al tercer grado o régimen de semilibertad al atender al pago de la responsabilidad civil por parte de Urdangarin antes de su ingreso en la cárcel de Brieva. Precisamente el juez destacó la dureza del régimen de cumplimiento en absoluto aislamiento, lo que achacó a razones de seguridad y no como trato de favor para satisfacer su voluntad.

El abogado de Iñaki Urdangarin en el caso Nóos, Mario Pascual, cuestionó la decisión contraria al tercer grado de la Audiencia de Palma, recordando que sí había sido aceptado para otros condenados como el expresidente balear Jaume Matas.