Catalunya busca cubrir la vacante del president en un 14-F pendiente de la covid

El 22 de diciembre, el vicepresident firmará el decreto de convocatoria automática de elecciones y el Parlament quedará disuelto

21.12.2020 | 00:41
Diputados presentes en el Parlament catalán, durante la votación de una resolución la pasada semana. Foto: Efe

barcelona – Catalunya pondrá fin mañana a tres años de accidentada legislatura, que arrancó bajo los efectos del artículo 155 y acaba con un Govern sin president, a la espera de saber si en las elecciones del 14 de febrero se renueva la coalición independentista o se dibujan nuevas geometrías parlamentarias.

El 22 de diciembre, vencido el plazo para investir a un sustituto del inhabilitado Quim Torra, el vicepresidente Pere Aragonès firmará el decreto de convocatoria automática de elecciones, el Parlament quedará disuelto y 54 días después se celebrarán los comicios, siempre y cuando los indicadores de la covid en Cataluña no empeoren hasta el punto de obligar a aplazar la cita electoral. Estas son las claves de la carrera del 14 de Febrero (14–F) en Catalunya:

Mayorías demoscópicas

Hay un generalizado consenso en los sondeos en situar a ERC como primera fuerza en unas elecciones catalanas, seguida del PSC y JxCat, con mayoría absoluta de diputados independentistas.

Esos números parecen conducir a una reedición de la coalición entre JxCat y ERC, un escenario paradójico porque las relaciones entre ambos socios independentistas han tocado fondo en 2020, pero los dos son conscientes de que mientras siga vivo el procés están condenados a entenderse si no hay otras sumas alternativas viables.

¿Es verosímil una suma que deje al independentismo fuera de la ecuación? Las encuestas no lo auguran, aunque Ciudadanos y Partido Popular insisten en alertar de que el Partido Socialista Catalán está deseando romper bloques y pactar con Esquerra Republicana de Catalunya, mientras que JxCat acusa a sus socios de tramar un tripartito con socialistas y comunes. Tanto el PSC como ERC ya lo han descartado.

Dos variables

Si se cumplen los pronósticos y el independentismo revalida su mayoría en el Parlament, serán dos las claves que definirán el rumbo de la legislatura: quién queda como primera fuerza y obtiene la presidencia y cuál es el tercer partido que ejercerá de bisagra.

Junts per Catalunya, con Laura Borràs como presidenciable, receta "confrontación inteligente" con el Estado y avala la vía unilateral, mientras que Esquerra Republicana de Catalunya, con Pere Aragonès de candidato, se ofrece como el independentismo pragmático capaz de pactar unos presupuestos con el Gobierno español.

El Partido de los Socialistas de Cataluña repite con Miquel Iceta al frente, Ciudadanos confía en suavizar con Carlos Carrizosa la debacle que le auguran los sondeos, Jéssica Albiach es la apuesta de los comunes, Alejandro Fernández lidera la lista del Partido Popular y la exalcaldesa de Badalona (Barcelona) Dolors Sabater es el fichaje que presenta la CUP.

Si se confirma la mayoría independentista y se descarta –como ya anuncian PSC y Esquerra Republicana de Catalunya– un tripartito alternativo, ¿quién podría ser la bisagra de un nuevo engranaje JxCat-Esquerra? Hay tres candidatos que teñirían de distinto color el mandato: la CUP empujaría hacia la unilateralidad, los comunes potenciarían la pantalla del referéndum pactado y el PDeCAT pediría una hoja de ruta "posibilista".

Sin unidad estratégica

En 2015 el independentismo se presentó a las elecciones con un cronograma que preveía proclamar la república catalana en 18 meses, en 2017 ya no había plan unitario pero sí un compromiso transversal de hacer cumplir el "mandato" del referéndum unilateral del 1-O, y para el 14-F JxCat, ERC y la CUP ya solo se ponen de acuerdo en reivindicar una ley de amnistía y el derecho de autodeterminación.

Esquerra Republicana de Catalunya, completando su giro pragmático, prioriza la "gestión del mientras tanto" autonómico, sin renunciar a la autodeterminación pero abriéndose a dialogar con el Estado, una postura que critica Junts per Catalunya, que aún no ha concretado su plan de ruptura si el independentismo suma más del 50% de los votos, a diferencia de la CUP, que ya ha propuesto un nuevo referéndum para antes de 2025.

PSC alza, C's retrocede

Iceta afronta la cita del 14F con expectativas de crecimiento, remontando de la cuarta a la tercera o incluso la segunda posición según las encuestas, a costa de Ciudadanos, que ganó las elecciones de 2017, en el momento de más polarización por el procés, pero que ahora podría perder más de la mitad de sus 36 diputados.

En la lucha por el voto metropolitano también competirán los comunes, con Albiach estrenándose como cartel electoral y con la perspectiva de ser decisivos, y el PPC, cuyo presidente, Alejandro Fernández, busca recoger voto moderado con un discurso que pone el énfasis en pasar página del procés y en la reconciliación.

La extrema derecha

El último barómetro del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat, del pasado noviembre, pronostica que Vox –que presenta al diputado en el Congreso Ignacio Garriga como candidato– irrumpirá en el Parlament con 7-8 diputados y podrá disponer de grupo propio.

Sería la primera vez que una fuerza de extrema derecha entra en el Parlament, después de los intentos infructuosos de la Plataforma per Catalunya de Josep Anglada.

¿Elecciones el 14F?

Pese a la insistencia del Govern en asegurar que se están haciendo todos los esfuerzos para poder celebrar las elecciones el 14 de febrero, el empeoramiento de los datos epidemiológicos está reabriendo las incógnitas sobre si será posible celebrarlas ese día o habrá que posponerlas, como ocurrió en Galicia y la CAV. Los protocolos elaborados por el Govern contemplan un total de nueve escenarios de evolución de la pandemia del coronavirus, y dos de ellos, los más pesimistas, llevarían a un aplazamiento.

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