Amnistía Internacional ya no considera a Navalni preso de conciencia

Sigue exigiendo su liberación pero critica declaraciones que “rozan la apología del odio”

25.02.2021 | 01:05

moscú –Amnistía Internacional (AI) ya no considera preso de conciencia al encarcelado líder opositor ruso Alexéi Navalni por unas polémicas declaraciones realizadas por él en el pasado, pero continúa exigiendo su puesta en libertad inmediata, informó ayer miércoles la ONG internacional.

"Amnistía Internacional adoptó la decisión interna de dejar de referirse a Alexéi Navalni como un preso de conciencia en relación con unos comentarios que hizo en el pasado", dijo AI. Algunas de las afirmaciones del político ruso y activista anticorrupción, "de las que él no se ha retractado públicamente, rozan la apología del odio", comportamiento que contradice la definición de un "preso de conciencia", según la ONG.

No obstante, AI subraya que esta decisión no influye en la determinación de la organización para "continuar luchando por la liberación inmediata" de Navalni, que es perseguido por "motivos políticos". "Alexéi Navalni no ha cometido ningún delito. Está encarcelado únicamente por sus investigaciones y campañas pacíficas contra la corrupción, su activismo político y sus críticas al gobierno de (el presidente ruso, Vladímir) Putin", señala Amnistía Internacional.

El representante de AI en Europa del Este y Asia Central, Alexandr Artemiev, precisó en una conversación con el portal Zona.Media que se trata de unas declaraciones realizadas por Navalni en la década de los 2000, sin dar más detalles.

El hoy líder opositor ruso fue excluido en 2007 del partido liberal Yábloko por "actividades nacionalistas" y "daños a la imagen del partido", en alusión a sus críticas de la inmigración y la participación en las ultranacionalistas Marchas Rusas.

La Justicia rusa confirmó la semana pasada una condena de cárcel contra Navalni en virtud de la cual el bloguero anticorrupción tendrá que pasar dos años y medio en prisión.

AI había declarado a Navalni "preso de conciencia" tras su detención en Rusia el pasado 17 de enero tras el regreso de Alemania, donde se recuperaba de un envenenamiento.