Ocho nuevas condenas por crímenes durante la dictadura argentina

Seis exmilitares, un policía y un agente de inteligencia, culpables de más de 800 delitos de lesa humanidad

19.02.2021 | 00:01
Fachada del antiguo centro de detención clandestina de la ESMA, en Buenos Aires (Argentina). Foto: Efe

Buenos Aires – La Justicia Argentina condenó ayer con penas de entre seis años de cárcel y cadena perpetua a seis exmilitares, un policía y un civil de inteligencia por más de 800 crímenes cometidos en la antigua Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el mayor centro clandestino de tortura de la última dictadura argentina (1976-1983).

Este juicio, que comenzó el 18 de agosto de 2018, es el cuarto en el que se juzgan los delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA, como secuestros, torturas, robo de bebés y homicidios, incluidos los llamados vuelos de la muerte, donde se calcula estuvieron detenidas ilegalmente cerca de 5.000 personas y hoy es sede de un espacio de memoria en homenaje a las víctimas.

En esta ocasión, los exsuboficiales de la Armada Carlos Néstor Carrillo, Ramón Roque Zanabria, Jorge Luis Ocaranza y José Ángel Iturri fueron condenados a 15 años de prisión y el ex oficial retirado Carlos Mario Castellví, el exagente de la Policía Federal Raúl Armando Cabral y el civil del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército Argentino Miguel Conde sentenciados a cadena perpetua.

Por su parte, el entonces conscripto (soldado que hacía el servicio militar obligatorio) Claudio Vallejos fue condenado a seis años de cárcel.

La Fiscalía había solicitado cadena perpetua para todos los acusados excepto para Vallejos, para quien había requerido seis años de detención por su responsabilidad en el secuestro, el 18 de julio de 1977 en Buenos Aires, del diplomático argentino y dirigente de la Unión Cívica Radical Héctor Hidalgo Solá, que aún permanece desaparecido y fue visto por otras víctimas en la ESMA.

En este proceso, en el que participaban como querellantes multitud de personas y organizaciones como las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, también se encontraba imputado el teniente de Navío Aníbal Roberto Colquhoun, quien murió antes del juicio; Néstor Eduardo Tauro, que falleció mientras se desarrollaba, y Horacio Luis Ferrari, que quedó fuera del debate ya que la Corte Suprema aceptó un planteo de recusación de sus defensores contra dos de los jueces del tribunal.