Ha comenzado la cuenta atrás para el derribo de los pabellones de la empresa Zardoya-Otis en el barrio de Altza. La medida responde a la necesidad de acabar con un espacio que es fuente constante de conflictos e inseguridad en el barrio. Se trata de unos edificios abandonados y en los que viven decenas de personas de manera irregular y en condiciones muy precarias. El alcalde Jon Insausti ha explicado que el Ayuntamiento es consciente de la situación y la preocupación que provoca en los vecinos de los alrededores.
Por eso, esta tarde tiene previsto ultimar un informe jurídico que, mañana mismo, autorizará la firma de los permisos para que la propiedad de los edificios proceda cuanto antes a su demolición. A partir de ahí, comenzará el proceso para la regeneración urbana de este espacio.
"Lo que hemos vivido en este entorno ha sido un problema de convivencia importante y no es una imagen que queremos en el día a día de Donostia", ha explicado Insausti en la rueda de prensa posterior al consejo de gobierno local. "Es una zona que necesita una regeneración urbana urgente" y hacerlo posible "le toca al Ayuntamiento".
El último incidente
Hace apenas cuatro días, dos personas fueron detenidas por la Ertzaintza tras una riña tumultuaria registrada la noche del viernes en estos inmuebles; una persona resultó herida. Según informó el Departamento vasco de Seguridad, sobre las 22.30 horas el servicio de urgencias SOS Deiak recibió varias llamadas en las que se informaba de una pelea en una antigua fábrica sin actividad de Herrera.
A la llegada de la Ertzaintza ya no existía ningún altercado en la zona, pero muchas personas que estaban en el lugar huyeron ante la presencia policial. Los agentes encontraron allí a un hombre con diversas contusiones y alguna herida abierta que precisaba puntos de sutura, por lo que fue atendido por un recurso sanitario que lo trasladó al Hospital Donostia. Posteriormente, el herido presentó una denuncia por estos hechos en dependencias policiales.
Según manifestaron distintos testigos a la Ertzaintza, al parecer una primera agresión a esta persona había desencadenado la pelea multitudinaria entre dos grupos en la que presuntamente participaron dos jóvenes que fueron detenidos por un presunto delito de lesiones y riña tumultuaria.
Los arrestados, de 23 y 25 años, fueron puestos a disposición judicial este sábado por la mañana. En el lugar de los hechos, los agentes intervinieron dos barras metálicas y un palo de golf. La Policía vasca ha abierto una investigación para esclarecer este incidente.
Reunión con Zupiria
Insausti ha enmarcado esta medida en sus objetivos para esta legislatura. El primero es el de la vivienda, pero el segundo se refiere a la seguridad en la ciudad y, en este contexto, esta tarde va a celebrar un encuentro con el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, con el que abordará cuestiones como los datos sobre delitos correspondientes a 2025, los planes para la creación de una comisaría conjunta entre la Guardia Municipal y la Ertzaintza en el barrio de Egia y la puesta en marcha de una mesa de debate sobre el problema de la seguridad, objetivo que anunció en el pleno de política general.
La mesa de seguridad y convivencia, ha subrayado Insausti, se activará a lo largo de este mismo mes y requiere de un trabajo previo de contacto con “todas las partes implicadas”.
Recursos de atención
Por último, el primer edil donostiarra ha hecho referencia a los recursos que Donostia activa para prestar atención a las personas que se encuentran en situación de calle.
Insausti ha asegurado que “Donostia es una ciudad solidaria” pero que con medio millar de personas durmiendo en la calle todos los recursos activados "siguen sin ser suficientes”.
Las 234 camas que conforman la oferta del Ayuntamiento, cumplen “con lo que exige la Ley” e incluso supera estas exigencias. A estas hay que sumar las 100 camas disponibles en el albergue de La Sirena, de las que 60 están ocupadas por las personas desalojadas de Los Agustinos en Martutene. El resto se ha puesto a disposición de las personas sin hogar en estas jornadas de temperaturas gélidas y “se han llenado”.
Así las cosas, aunque el Ayuntamiento va seguir trabajando en la misma línea, Insausti ha vuelto a reclamar la colaboración de la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Gobierno Vasco y los municipios del entorno para poder dar respuesta “a una realidad muy compleja”.