Los mediadores exigen respetar la tregua en Nagorno Karabaj

Azerbaiyán y Armenia incumplen de forma sistemática el alto el fuego acordado el sábado

14.10.2020 | 01:15

Stepanakert – Varios mediadores internacionales se dirigieron ayer a las autoridades armenias y azerbaiyanas para que cumplan de inmediato con el alto el fuego en la región de Nagorno Karabaj, en vigor desde el sábado y que ambas partes incumplen por cuarto día consecutivo, aunque desde el inicio de la tregua los combates no son tan cruentos y los bombardeos aéreos son menos frecuentes, sobre todo en Stepanakert, la capital karabají.

Por su parte, los copresidentes del Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) de Rusia, Francia y EEUU emitieron un comunicado en el que piden "el cese del fuego humanitario, el retorno de prisioneros de guerra y detenidos y permiso para la recuperación de cadáveres".

Los copresidentes pidieron al presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíev, y al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, que den "pasos inmediatos" para cumplir plenamente las obligaciones contraídas por las partes en la Declaración de Moscú del 10 de octubre con el fin de "evitar consecuencias catastróficas para la región", apuntan, ya que "las víctimas civiles son inaceptables bajo cualquier circunstancia". En línea con lo acordado en Moscú, los mediadores están trabajando con ambos países para alcanzar una "solución negociada" al conflicto.

occidente se involucra Ante el cariz que toman los acontecimientos en el Karabaj, el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, se dirigió a ambos países en conflicto para que cesen las hostilidades y dejen de golpear "áreas civiles" como Stepanakert y Ganja, la segunda ciudad azerbaiyana, donde diez civiles murieron el domingo en un ataque con misiles.

Asimismo, el alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, se comunicó con su colega ruso, Serguéi Lavrov, al que agradeció sus esfuerzos de mediación que llevaron al cese del fuego tras dos semanas de combates y cientos de muertos. Borrell pidió tanto el fin de las hostilidades como de las tensiones y de la retórica belicista, y destacó que el saldo de pérdidas humanas por ambas partes es "inaceptable".