Las apuestas de Jennifer López y Jennifer Lawrence, que lucieron diseños marcados por la transparencia, fueron la nota más arriesgada de la alfombra roja de la 83ª edición de los Globos de Oro, dominada mayoritariamente por la sobriedad. La gala, que coronó a 'Una batalla tras otra' como la más película más premiada con cuatro galardones, fue presentada por Nikki Glasser esta noche en Los Ángeles.
Jennifer López, que presentaba uno de los premios de la noche tiró de archivo con un diseño de Jean Louis Scherrer de Alta Costura que apostó fuerte por la transparencia y con estratégicos bordados de brocados barrocos en tono chocolate rematado por pliegues de tul.
Las transparencias también fueron la apuesta de Jennifer López, nominada por 'Die My Love', con un diseño de Givenchy de Sarah Burton, con bordados florales en tonos verdes y rosados. La actriz acompañó su estilismo con una chaquetilla abullonada y un clutch, todo bordado en sintonía.
Pese a estos dos arriesgados apuestas, la tónica fue el negro y los tonos sobrios sobre la alfombra roja: Julia Roberts con un Giorgio Armani Privé en terciopelo de seda negro y manga larga; Miley Cyrus con un vestido largo ajustado de lentejuelas; Ariana Grande con un Vivienne Westwood Couture drapedado o Ana de Armas con un Louis Vuitton de lentejuelas. Todos en tonos negros.
Entre las actrices que dieron una vuelta de tuerca al tradicional negro estuvieron Chase Infiniti -nominada por 'Una batalla tras otra'- con un Louis Vuitton formado por un bustier metálico o Jenna Ortega con un vestido de Dilara Findikoglu de atrevida silueta y flecos de pedrería.
Teyana Taylor, que apostó por un escultural diseño de Schiaparelli también en tonos negros, se refirió a su vestido al recoger el premio de la noche por su papel en 'Una batalla tras otra'.
"Esperad a ver la fiesta que llevo detrás", señaló la actriz mientras mostraba al público lo que parecía las tiras de un tanga de cristales rematado con un lazo, que jugaba con la sobriedad de su vestido en tonos oscuros. Selena Gómez llevó un Chanel hecho a medida, adornado con plumas, gasa de seda hecho a mano que tardó 323 horas en confeccionarse.
El toque de color lo pusieron actrices como Emma Stone con un dos piezas en tono amarillo, Tessa Thompson con un Balenciaga en lentejuelas verde o Rose Byrne con un espectacular traje verde esmeralda de seda de Channel con detalles de pedrería.
El blanco fue la apuesta de Amanda Seyfried con un Versace con el que decía sentirse 'como una novia', el de Emily Blunt con un Louis Vuitton hecho a medida con una capa, y de Pamela Anderson, que en su reivindicación de la sencillez se decantó por una blusa de Ferragamo y falda de tubo.
Las hermanas Fanning, Elle y Dakota, se decantaron por el brillo y las siluetas ajustadas, mientras el rosa fue la elección de Hailee Steinfeld, que lució embarazo, y la presentadora de la gala, Nikki Glaser, que optó por un elegante diseño de Zuhair Murad.
La alfombra roja de moda masculina también brilló por su ausencia de riesgo. El tradicional esmoquin negro tuvo pequeñas innovaciones como la camisa dorada de Walton Googins -'The White Lotus'- para su traje negro de Saint Laurent o Oliver Laxe, con traje de chaqueta de terciopelo azul.
Oscar Isaac eligió un clásico y elegante esmoquin a medida, de The Row, mientras que Jeremy Allen White, protagonista de 'The Bear', customizó un tradicional esmoquin negro de Louis Vuitton con un prendido de cala en la solapa.
Una alfombra roja en la que la reivindicación llegó con un pin en forma de botón con el lema 'Be Good' (Ser buenos), que hacía referencia a la muerte de una mujer de 37 años en Minneapolis el miércoles pasado por los disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y que portaban en su solapa actores como Mark Ruffalo.