Directora de Save the Children en Euskadi

Charo Arranz: "Ser menores de edad no significa serlo en derechos"

Charo Arranz, portugaluja licenciada en ciencias económicas y empresariales, es la directora de la sede de Save the Children en Euskadi desde 2019.

26.04.2022 | 13:07
Charo Arranz reconoce el impacto negativo que la pandemia ha tenido en la infancia.

Save the Children es una organización independiente líder en la defensa de los derechos de la infancia en todo el mundo. Se creó en 1919, de la mano de Eglantyne Jebb, con el compromiso de cambiar para siempre la forma en la que el mundo trata a los niños. Desde sus inicios ha conseguido grandes avances en el bienestar de la infancia y en el respeto hacia sus derechos, pero aún le quedan muchos retos por conseguir. La agrupación siempre se muestra al lado de los pequeños más vulnerables y defiende que todas las decisiones que tomen los países deben tener en cuenta los derechos de la infancia de forma vinculante. Para lograr cambios duraderos en la vida de los niños, Save the Children se apoya en muchos años de trabajo, analizando cada realidad que les afecta, innovando soluciones que han mostrado resultados y movilizando a la sociedad y a los gobiernos para incluir las soluciones efectivas en las políticas de atención a la infancia. Charo Arranz está al frente de la organización en Euskadi.

Empecemos por la fundadora. ¿Quién era Eglantyne Jebb?
Una mujer extraordinaria, valiente, comprometida, inteligente y muy adelantada a su tiempo. Fundó Save the Children con la ayuda de su hermana Dorothy y desarrolló la primera Declaración de los Derechos del Niño en 1921, que fue la inspiración para Convención de los Derechos del Niño de 1989. Su salud era frágil, pero su determinación imparable. Ha sido, y sigue siendo, una fuente de inspiración para todas las personas que trabajamos en esta organización.

¿Por qué es tan desconocida para el gran público?
Creo que tiene que ver con la falta de visibilidad en general que hemos sufrido las mujeres. Es algo que afecta a todos los ámbitos y donde aún queda mucho camino por recorrer. Tradicionalmente, apenas se han incluido referentes femeninos en los libros de texto, y las figuras femeninas a lo largo de la historia no han tenido ni tienen la misma cobertura ni tratamiento, ni en los medios ni en los diferentes foros. Solo recientemente comienza a valorarse y a poner en el punto de mira a las mujeres que han logrado grandes avances en diferentes ámbitos, para darles su lugar. Eglantyne Jebb es sin duda una de ellas. Por eso, en Save the Children promovimos la publicación del libro La mujer que salvaba a los niños, una biografía sobre su vida y acciones realizada por Clare Mulley.

¿Cuáles son los derechos de los niños?
Tienen derechos, están recogidos en la Convención 1989, y son un conjunto de normas que describen lo que los menores de edad necesitan para desarrollarse adecuadamente y para ser felices. Todos los niños y adolescentes deben disfrutar estos derechos, no importa quienes sean o dónde vivan. Que el niño sea hijo no significa que sus derechos sean los de sus padres. Ellos son sujetos de sus propios derechos y nadie les puede hacer renunciar a ellos, ni siquiera ellos mismos. Es verdad que al ser menores de edad todavía les queda un largo camino para completar su desarrollo y madurez, lo que les hace personas especialmente vulnerables que requieren de cuidados y una protección especiales. Sin embargo, ser menores de edad no significa ser menores en derechos. Especialmente relevante, por esta razón, resulta su derecho a ser escuchado y a participar en las decisiones que les afectan, de acuerdo con su madurez y desarrollo.

¿Cuál es el principal problema de la infancia?
No hay un problema principal, sino varios que convergen en detrimento de que los niños puedan desarrollar todo su potencial. En España, uno de cada tres menores vive en riesgo de pobreza y exclusión social, por eso llevamos más de veinte años desarrollando programas de apoyo a la infancia más vulnerable, proporcionando una atención integral a los niños y sus familias. Esto también está ligado a la educación, ya que existen factores escolares, familiares y sociales que influyen en el acceso a la educación de los niños en España. La situación de pobreza y exclusión que sufren cada vez más familias está afectando de forma más severa a los niños en edad escolar.

Trabajan ustedes por los niños ucranianos. ¿Qué están haciendo?
Save the Children está presente en Ucrania desde 2014. Actualmente seguimos estando en el país, aunque la situación para trabajar es muy complicada, ayudando en un centro apoyado por nuestra organización a más de mil personas que han huido de sus hogares. Alrededor del 60% son madres con niños pequeños y mujeres embarazadas. También tenemos presencia en los distintos países que tienen frontera con Ucrania y que están recibiendo a gran cantidad de refugiados, como Rumanía, Moldavia, Lituania y Polonia. Desde Save the Children estamos entregando ayuda humanitaria esencial a los niños y sus familias, lo que incluye distribuir kits de invierno y de higiene, entregar alimentos, ropa de abrigo y agua, y establecer espacios donde los niños tengan un lugar seguro para jugar, aprender y sobrellevar el dolor y la pérdida. En esta emergencia también estamos brindando apoyo psicosocial, porque esta guerra está teniendo un impacto tremendo en la salud mental de los niños, que han visto como en una semana desaparecía su vida tal y como la conocían. Además, realizamos transferencias de dinero en efectivo a las familias para que puedan satisfacer necesidades básicas que consideren, como alimentos, agua, ropa, medicamentos, tarjetas móviles para comunicarse con sus familiares o dinero para proseguir su viaje hasta un lugar seguro.

El Covid ha tenido un impacto devastador en la infancia y en la adolescencia, ¿qué medidas han propuesto para superar el impacto negativo de la pandemia?
Los gobiernos, las instituciones, tienen que poner todo de su parte para que no volvamos a una realidad previa, la de antes de la pandemia. La llamada reconstrucción debe tener mirada de infancia y no dejar a nadie atrás. Los niños y familias más vulnerables no deben quedar descolgadas de esta reconstrucción, por lo que debemos ser capaces de reducir las brechas que existían antes. Creemos que tenemos mecanismos como los fondos europeos, y hay que invertir en educación, sanidad, investigación y en infancia. En Euskadi, por ejemplo, agilizar y mejorar los trámites para el acceso a todas las ayudas de protección social es clave. Todas nuestras propuestas están recogidas en los informes Acabemos con la normalidad de la pobreza infantil" y Aniversario Covid-19: ¿Qué nos cuentan las familias?

¿Qué trabajo realizan ustedes en Euskadi?
Trabajamos desde 2004 atendiendo a alrededor de quinientos niños, de entre seis y doce años, en situación de pobreza y exclusión social, tanto en Vitoria-Gasteiz, como en Bilbao y Barakaldo, proporcionándoles apoyo educativo, actividades de ocio y tiempo libre, y trabajando para desarrollar sus habilidades y valores. También trabajamos con sus familias, tanto para impulsar la crianza positiva como para formarles en competencias y en la protección de sus hijos contra todo tipo de violencia. Todo nuestro trabajo se basa en evidencias, midiendo el impacto de las diferentes actividades, y está dirigido a garantizar los derechos de los menores. Por eso, además de esta intervención directa, trabajamos intensamente en el área de incidencia política a nivel autonómico, para lograr cambios en las formas de trabajo de las instituciones y en las leyes que garanticen los derechos de la infancia tanto a corto, como a medio y largo plazo, y también realizamos actividades de sensibilización dirigidas a diferentes colectivos. Pobreza infantil, protección contra todo tipo de violencia, educación e infancia migrante son nuestras principales áreas de actuación.

¿Y a nivel estatal?
Ahí atendemos directamente a siete mil niños en situación de pobreza o exclusión social en diferentes comunidades autónomas, como Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana o Andalucía, además de Euskadi. También hemos estado presentes en Canarias, Ceuta y Melilla cuando se han producido situaciones de emergencia por la llegada masiva de menores no acompañados. Como he comentado antes, abordamos diferentes temáticas, y nuestro trabajo tiene como objetivo garantizar los derechos de la infancia y mejorar la vida de los niños y familias vulnerables a través de nuestros programas relacionados con educación, protección infantil, pobreza, y derechos de la infancia. Por supuesto, también trabajamos en contextos de emergencia y ayuda humanitaria. Poner a la infancia en el centro, especialmente a la más vulnerable, es parte fundamental de nuestra misión.

¿En qué países tiene presencia su organización?
Llegamos a cincuenta y cinco millones de niños gracias a las veinticinco mil personas que trabajamos en más de ciento veinte países en los cinco continentes.

¿Cuáles son sus fuentes de financiación?
Tenemos diferentes. En primer lugar, nuestra actividad es posible gracias al apoyo de más de 140.000 personas socias y 300 empresas comprometidas con la infancia más vulnerable. Por otro lado obtenemos fondos públicos para proyectos concretos de agencias españolas e internacionales, como ocurre en Euskadi con proyectos humanitarios en Sudán o Filipinas financiados por la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo-eLankidetza. En Save the Children estamos sometidos a rigurosos controles y auditorías para garantizar la transparencia en la gestión de los fondos, y todos los años publicamos una memoria anual al respecto.

¿De qué manera se puede cooperar con Save the Children?
Hay muchas formas: hacerse socios llamándonos por teléfono para aportar determinada cantidad al mes o al año, realizar donaciones puntuales, colaborar con nuestra organización como voluntarios, firmar en las peticiones que compartimos a través de Internet para ayudarnos a lograr cambios en normativas y leyes y garantizar los derechos de la infancia, difundir nuestros informes y peticiones, etc.

¿Qué tipo de colaboración establecen con las empresas privadas?
Nuestro trabajo con el sector privado es fundamental para generar un impacto duradero en la vida de miles de niños. Cada colaboración es única y está alineada con las políticas de responsabilidad social corporativa de cada empresa. Escuchamos qué es lo que más interés tiene para ellas, y desarrollamos conjuntamente un proyecto que dé respuesta a sus inquietudes y que al mismo tiempo aborde alguno de los grandes retos que tenemos en los ámbitos de la educación, la pobreza infantil, la salud y la protección de todos los niños. También proponemos colaboraciones de respuesta a grandes emergencias y de ayuda humanitaria en todo el mundo, así como de apoyo a la infancia vulnerable en España. Todos los proyectos tienen indicadores de medición fijados previamente, y se rinde cuenta de la inversión y los resultados obtenidos varias veces a lo largo del proyecto.

¿Qué beneficios consiguen gracias a esta ayuda empresarial?
Para Save the Children los fondos que obtenemos por estas alianzas nos permiten aumentar el número de niños en situación de vulnerabilidad a los que atendemos, y nos permite trabajar para mejorar sus vidas y conseguir que tengan un futuro. También dar una respuesta rápida ante las emergencias. A las empresas, estas colaboraciones les permiten diferenciarse de manera positiva y responder a la demanda creciente de implicación y compromiso que les reclaman cada vez más sus clientes y la sociedad en general.

¿Qué son los retos solidarios?
Una forma fácil de comprometer a un número determinado de personas con una causa específica relacionada con el trabajo de Save the Children. Ofrecemos la oportunidad de que, por ejemplo, una empresa active un reto solidario en nuestra página web y anime a todos sus colaboradores a participar, con una lógica de crowdfunding, marcándose una meta de recaudación en un determinado periodo de tiempo.

¿Se puede realizar un testamento solidario a favor de Save the Children?
Sí, tenemos esa opción. Realizar un testamento solidario permite destinar la parte de patrimonio o bienes que decidas, sin perjuicio de tus herederos legítimos. Además, es una forma muy especial de transmitir valores y mejorar las condiciones de vida de miles de niños. Cada decisión que tomamos puede trascender más allá de la vida y resultar clave para muchas otras personas en el futuro. Creemos que es una forma de ofrecer a personas comprometidas con los derechos de la infancia la oportunidad de apoyar a las próximas generaciones de niños.

¿Colaboran con otras ONG?
Por supuesto, la colaboración es uno de los valores de Save the Children, y en muchas ocasiones trabajamos a través de alianzas, como refleja el ODS 17 de la Agenda 2030 de Naciones Unidas. Trabajamos con aliados para potenciar fortalezas y generar cambios para la infancia. Nos articulamos con otras organizaciones referentes en derechos de la infancia, pero también con empresas, centros formativos, instituciones públicas a todos los niveles e incluso medios de comunicación. Es la manera en la que entendemos que los cambios permanentes en favor de la infancia son verdaderamente efectivos. 


PERSONAL
Lugar de nacimiento: Portugalete (Bizkaia).
Formación: Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Deusto.
Trayectoria: Comenzó su carrera profesional en el departamento de marketing de Procter & Gamble en Madrid. Entre otros trabajos, Arranz ha sido directora de marketing de Sarenet y directora general de la consultora estratégica Economía, Empresa y Estrategia. A partir de 2019 se hizo cargo de la sede de Save the Children en Euskadi. También forma parte del departamento de marketing de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Deusto y es la directora académica del programa de postgrado PDC Experto en Dirección Comercial, Marketing, Ventas y Digital.
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