Marta Robles: "¿Los reyes más adictos al sexo? Felipe IV y Alfonso XIII"

Marta Robles recorre en su nuevo libro hasta dónde la lujuria o el amor fuera de las relaciones matrimoniales han cambiado el curso de la Historia. Reyes y poderosos se han casado por conveniencia, a veces sin resolver sus 'Pasiones carnales'. una manera diferente de contemplar la historia de los que mandan.

14.04.2021 | 10:22
Marta Robles acaba de publicar 'Pasiones carnales'.

Periodista por encima de todo, pero también escritora de éxito, colabora en tertulias televisivas y siempre aporta un punto de frescura a la encorsetada información del momento. Propone ahora en su nuevo lanzamiento literario meterse de lleno en siglos de historia, pero no tal como la cuentan los libros oficiales, los del colegio, sino que va más allá, hacia las pasiones carnales que muchos soberanos y poderosos vivieron, por lo que parece, sin esconderse demasiado.

¿Con qué nos vamos a encontrar si nos adentramos en sus Pasiones carnales, un libro para olvidarnos de la política y de la pandemia?
Ja, ja, ja. Hablar de pasiones carnales es más divertido e instructivo que hablar de política y de pandemia, eso seguro.

¿Instructivo? ¿Interesante?
Ja, ja, ja€ Es instructivo porque vamos a leer lo que los libros de Historia no cuentan. Aborda desde el siglo VIII al XX, desde el rey Rodrigo a Alfonso XIII, e incluye a las concubinas, a las amantes de la corte, a sus mujeres, sus consejeros€ Lo que hago es ofrecer datos que no figuran en las biografías oficiales. He revisado la trastienda de la Historia, que es el lugar donde se encuentran esas pasiones que no son solo deseo carnal, sino que conllevan amores, odios, fidelidades, infidelidades, traiciones y, a veces, hasta asesinatos.

Por cierto, se ha dejado al emérito. ¿Cree que sus pasiones carnales no van a entrar en la Historia o en la intrahistoria?
Las pasiones del emérito no son nada comparadas con las de algunos otros monarcas y poderosos de la Historia. Insisto mucho en que el abuso de las pasiones carnales no tiene que ver con las coronas, sino con el exceso de poder no controlado por otros poderes.

¿Es el caso de Juan Carlos I? ¿Ha estado libre del control de otros poderes?
El problema del emérito es que hay muchas personas que quieren concluir ahora todo lo que tenga que ver con él, y creo que eso es imposible.

¿Hay que dejarle que salga de esta de rositas?
Creo que ahora lo que hay que hacer es informar de lo que vaya aconteciendo. Hasta que no pase un tiempo no vamos a tener la perspectiva suficiente para hablar de manera global del propio rey emérito y para saber cómo nos han influido o no sus pasiones carnales. Hay que ver cuáles han sido sus luces y sombras, y qué representan para la historia de España, y eso no se puede hacer sin perspectiva, nos quedaríamos cojos.

¿La erótica del poder?
Uy, es un largo tema para hablar.

¿Podrían las pasiones reales y poderosas encarnarse dentro de la erótica del poder?
El sexo y el poder están muy relacionados, y no ahora, siempre. Oscar Wilde decía: Todo en la vida trata sobre el sexo excepto el sexo. El sexo trata de poder. Es una frase que resume muy bien lo que podríamos entender por erótica del poder.

Una frase que repetía el protagonista de House of cards, Frank Underwood.
Por alguna razón y por alguna circunstancia extraña, los poderosos cuando acceden al poder se consideran diferentes y piensan que tienen todos los derechos para comportarse como quieran. Y de alguna forma, todos los que están bajo ese poder los ven diferentes.

Así que los mortales de a pie tenemos la culpa de engrandecerles en sus abusos de poder, ¿no?
No todos, y no todos por las mismas razones, pero es cierto que a estos poderosos, reyes o no, pero poderosos, se les consienten cosas que no estamos dispuestos a permitírselas a quien es como nosotros. Se les reviste de una capacidad de seducción que de otro modo no tendrían. Pero no solo en monarcas, también se da en caciques de pueblo cuando asumen o alcanzan el poder.

¿El poder da capacidad de seducción? Parece un ejercicio de cinismo...
Tal vez, pero si no tuvieran ese poder no seducirían de la misma forma. Esto ha pasado a lo largo de los siglos y es lo que llamamos la erótica del poder.

Dice Peñafiel que la infidelidad está impresa en los genes de los Borbones.
Debería revisar toda la historia. Todas las dinastías en España, o todas las dinastías en el mundo, hablan de infidelidad, no solo tiene genes borbónicos. Está relacionada con los matrimonios de conveniencia. Desde el principio de los tiempos todos los monarcas se casaban por conveniencia, los matrimonios eran un puro contrato.

¿Solo en la monarquía?
No, por supuesto que no, pero hablamos de que los monarcas no se casaban porque les gustaran sus cónyuges, porque los amaran. Lo hacían en función de las alianzas que tenían que satisfacer. Cabía la reproducción en aras a la sucesión, pero no el amor, y posiblemente tampoco la pasión carnal. Esas cosas se dejaban para fuera de las alcobas reales, así que estaba casi asumido que los monarcas hombres pudieran salir a buscar toda esa recompensa fuera del matrimonio.

¿Y qué pasa con las mujeres? ¿Ellas no eran infieles en esos matrimonios de conveniencia?
He dicho los hombres porque la Historia de la humanidad se ha escrito en función de la desigualdad. Ni las mujeres tenían la misma consideración ni la misma capacidad de acción en ninguna circunstancia. Además, en la mayoría de los casos reinaban ellos y ellas suponían las alianzas entre países.

¿Qué reyes fueron los más adictos al sexo?
Dos, Felipe IV y Alfonso XIII. Felipe IV fue un Austria y Alfonso XIII un Borbón.

La Historia tampoco ha ocultado los devaneos sexuales de Isabel II.
En absoluto, pero en el caso de Isabel II lo miro de una manera diferente. En Pasiones carnales no hago un relato exclusivo de unos personajes respecto a la sexualidad. Todo entra dentro una narración que habla de la relación y motivos que mueven a estos personajes con sus avatares sexuales. Isabel II fue coronada reina con trece años. Su padre había muerto y su madre no tenía con ella una relación muy cercana. Se volvió a enamorar a la muerte de Fernando VII, se casó de nuevo, e Isabel se quedó en manos de un panorama político lleno de personas e intereses que la manipularon, porque era una niña.

Las crónicas oficiales hablan de una mujer infeliz.
¡Cómo no iba a serlo! Es una de las reinas menos instruidas. No le gustaba leer, solo quería jugar. Fue pasando de mano en mano y al final la casaron con Francisco de Asís, alias Paquita Natillas, mote que lo dice todo. Su homosexualidad parece que estaba más que probada. Isabel II, además, tenía un trastorno alimentario terrible y necesitaba el sexo y la fiesta igual que comer. Era una mujer muy desprotegida, una mujer que iba buscando en esas relaciones la protección y el cariño que le habían faltado toda la vida.

¿Se podría hacer un The Crown español de Felipe V a Felipe VI? Del primer Borbón rey al último.
Un The Crown español puede recorrer otras muchas dinastías, y a lo mejor nos encontramos con más sorpresas. Entiendo que queremos hacer mucho sensacionalismo con el tema de los Borbones, pero la realeza española no son solo ellos y en todas partes cuecen habas. No todos los Borbones son iguales.

Carlos III fue un hombre fiel, o eso dicen las crónicas.
Él se casó con María Amalia de Sajonia, tuvo su ristra de hijos y tras la muerte de ella nunca más volvió a casarse ni a tener relaciones sexuales. Quería centrarse en sus atribuciones como rey, y también era un Borbón. Con el tema de esta dinastía queremos hacer una generalidad.

En su libro ha puesto a los reyes y a las reinas en camas propias y ajenas.
Decir eso me parece una frivolidad. Analizo lo que es la intrahistoria, todos los sentimientos que rodean a las pasiones carnales y que son tan importantes en los seres humanos que realmente determinan cómo se desarrollan los acontecimientos de la Historia. Esto no se me ha ocurrido solo a mí; ya en el siglo I Suetonio escribió La vida de los doce césares y descubrió detalles escabrosos de sus relaciones carnales. Los reyes son tan humanos como el resto de los mortales.

Pero sin que las pasiones del resto sean determinantes, como las suyas.
Exacto. Las de los mortales comunes, las nuestras, no determinan nada. Las de los poderosos, e insisto que no hablo solo de reyes, determinan la Historia.

Alfonso XIII, ¿fue el rey de la pornografía?
Fuerte, ¿no? Alfonso XIII era un devoto del porno. Romanones, sabiendo de esa debilidad de Su Majestad, decidió pedirle a la productora que se ocupaba de grabar los eventos de la Casa Real que produjera una serie de películas, veinte en concreto, que fueron muy caras, porque costaron 6.000 pesetas de la época, y el rey participó en los argumentos y en los guiones.

La historia contada desde la lujuria parece más divertida que la de los libros de texto.
Yo no hablaría de lujuria, pero es cierto que la historia tiene lagunas que se pueden volver a escribir. 

Personal
Edad
: 57 años.
Lugar de nacimiento: Madrid.
Trayectoria: Lleva treinta años ejerciendo su profesión en todo tipo de medios. Comenzó su carrera profesional en la revista Tiempo.  En televisión ha trabajado en Canal 10, TVE, Tele 5, Antena 3, Canal 7, Telemadrid, Canal Sur y Dkiss, en todo tipo de formatos informativos y culturales. En radio ha estado en programas en distintas emisoras. Sigue presente en las tertulias televisivas. 
Libros: El primero, La dama del PSOE, se editó hace justo tres décadas. A menos de cinco centímetros (2017), La mala suerte (2018), La chica a la que no supiste amar (2020) y Pasiones carnales (2021) son sus últimas publicaciones.
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