El capitán del barco que naufragó el pasado diciembre en aguas del Parque Nacional de Komodo (Indonesia) con una familia española a bordo fue detenido esta semana, después de que la Policía le acusara de un delito de negligencia con resultado mortal, castigado con hasta 5 años de cárcel, informó este viernes a EFE la Fiscalía.
"(El capitán) permanece detenido en la comisaría de Manggarai Occidental (oeste de isla de Flores)" junto al jefe de máquinas de la embarcación, el otro acusado, apuntó por teléfono el fiscal regional Pradewa Artha.
Ambos habían sido identificados como sospechosos el 8 de enero, a raíz de la investigación abierta tras el naufragio del barco turístico KM Putri Sakinah en aguas de la isla de Padar -en el Parque Nacional de Komodo- alrededor de las 20:30 hora local del 26 de diciembre (12:30 GMT) con once personas a bordo, entre ellos una familia española de seis miembros.
Tragedia
Las autoridades indonesias hallaron días después del accidente los cuerpos de Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF; un hijo de este, Mateo, de 9 años; y Lía, de 12 años, hija de la esposa de Martín, Andrea Ortuño, quien fue rescatada junto a otra de sus hijas, de 7 años. El operativo no logró encontrar a un menor de diez años, Quique, hijo de la superviviente y de una expareja. Los otros cinco ocupantes del barco, el capitán y miembros de la tripulación, sobrevivieron.
Según la investigación, el capitán del barco, identificado como L y de 52 años, no se encontraba a los mandos de la nave en el momento del accidente y había cedido el testigo al jefe de máquinas, MD, de 23 años. "L fue negligente al no hacerse responsable de su cargo", apuntó a EFE Fransiskus Jelahu, jefe de Relaciones Públicas de la Policía de Manggarai Occidental (distrito en el oeste de la isla de Flores donde ocurrió el accidente).
Negligencia mortal
El capitán autorizó que en su lugar dirigiera el barco el jefe de máquinas, quien "aceptó el trabajo sin tener en cuenta su cargo" y quien carecía de los permisos legales para tomar el mando de la nave, apuntó el oficial.
La Policía, que interrogó a 18 testigos y analizó varios informes periciales, concluyó el pasado miércoles la investigación y traspasó el caso a la Fiscalía, a la espera de que se determine una fecha para el inicio del juicio. Antes de su detención, ambos permanecían en libertad provisional con la obligación de acudir a comisaría cada cierto tiempo. Las autoridades atribuyeron inicialmente el hundimiento a la pérdida del motor, aunque más tarde indicaron a EFE que se pudo deber a un "inusual e impredecible" fenómeno marino que provocó las grandes olas que habrían tumbado el navío.